
CV Sin Experiencia
🇧🇸 Espanol — Nativo
🇬🇧 Ingles — [Nivel]
🇫🇷 Frances — [Nivel]
[Resumen profesional en 3-4 líneas: años de experiencia, especialidad y logros principales]
[Empresa] • [Fecha inicio] – [Fecha fin]
[Empresa] • [Fecha inicio] – [Fecha fin]
[Universidad / Centro] • [Ano inicio] – [Ano fin]
[Centro] • [Ano]
✓ [Certificacion 1] — [Institucion], [Ano]
✓ [Certificacion 2] — [Institucion], [Ano]
Un currículum sin experiencia se construye sobre lo que sí has hecho: formación, prácticas, trabajos de clase, voluntariado, proyectos propios, idiomas y competencias digitales. En lugar de dejar el bloque de experiencia vacío, se cambia por uno de prácticas y proyectos, se abre con un perfil de tres o cuatro líneas que diga qué buscas y qué sabes hacer, y se ajusta a cada oferta con las palabras que la propia oferta usa. Una página basta.
Nadie espera que alguien que termina un grado medio, un grado universitario o un certificado de profesionalidad llegue con cinco años de trayectoria. Lo que sí se nota, y mucho, es la diferencia entre un CV que admite la falta de experiencia con una frase apagada («busco mi primera oportunidad laboral, soy una persona responsable y trabajadora») y otro que demuestra en hechos concretos que la persona sabe organizarse, aprender rápido y trabajar con otros. Esta guía va de convertir lo segundo en un documento de una página que un responsable de tienda, de almacén o de oficina pueda leer en veinte segundos.
Arriba tienes la plantilla en pantalla, con los bloques ya montados y los textos entre corchetes listos para sustituir. Debajo tienes el enlace de descarga y, a continuación, la guía completa: qué escribir en cada apartado, seis modelos de perfil según el sector, cómo pasar los filtros automáticos, cómo editar el archivo en Word o en Google Docs y qué revisar antes de darle a enviar.
Esta página ofrece un único archivo de descarga: la plantilla en formato Word.
Descargar CV sin experiencia (.docx)
Qué trae el archivo de Word: encabezado con tu nombre y el título del puesto, columna lateral con datos de contacto e idiomas, y cuatro bloques en la columna principal: perfil profesional, experiencia laboral, formación académica y certificaciones. Todo el texto va entre corchetes para que lo sustituyas por el tuyo.
El apartado de habilidades con barras de nivel lo ves montado en la vista previa de esta página. Si al abrir el Word lo quieres igual, te explico más abajo cómo armarlo en un par de minutos, y también por qué las barras de porcentaje no siempre convienen.
No hay versión en PDF ni un enlace directo a Google Docs: el PDF lo generas tú al exportar (te cuento cómo), y el mismo .docx se abre en Google Docs sin conversiones raras. Si prefieres otro diseño, en el índice de plantillas de currículum tienes el resto de modelos, entre ellos el CV funcional, el CV de estudiante y el CV Europass.
La pregunta real no es «qué hago con el hueco», sino «qué tengo que demostrar el puesto y dónde lo he demostrado ya». Casi todo el mundo que cree venir de cero llega con más material del que piensa. Repasa estos siete depósitos antes de escribir una sola línea.
Es tu bloque fuerte, así que sube por delante de todo lo demás. Pon el título completo tal y como aparece en el certificado, el centro, la localidad y los años de inicio y fin. Si el título es largo y poco reconocible fuera del sector, añade una línea con las asignaturas o módulos que enlazan con el puesto: «módulos de gestión administrativa, contabilidad general y aplicaciones informáticas de gestión». Si aún estás cursando, escríbelo así: «en curso, finalización prevista junio de 2027». Es preferible a dejar la fecha abierta, que siempre se lee como abandono.
La nota media solo se pone si es alta y si el sector la valora (banca, consultoría, becas, administraciones). Menciones, matrículas de honor, premio extraordinario o haber estado entre los primeros de la promoción sí ocupan bien una línea, porque son hechos comprobables.
Las prácticas son experiencia. Cuentan, se describen y se colocan donde iría un empleo: nombre de la empresa, periodo, número de horas y, sobre todo, tres líneas de lo que hiciste con verbos de acción. Muchas candidaturas tiran su mejor material escribiendo solo «prácticas en empresa del sector», cuando lo que convence es el detalle: qué software tocaste, cuántos documentos o clientes pasaban por tus manos, con quién coordinabas, qué te dejaban hacer sin supervisión al final.
Si las prácticas fueron cortas o poco lucidas, no las infles. Describe lo que hiciste de verdad y añade lo que aprendiste a manejar: un TPV, un ERP, una centralita, una carretilla, una cámara, un sistema de comandas. Esas herramientas concretas son lo que busca quien lee.
Un trabajo de fin de grado o de máster es un proyecto con objetivo, método, calendario y entrega: exactamente la estructura de un encargo profesional. Pon el título, una línea de qué resolvía y las herramientas que usaste. Lo mismo vale para trabajos de asignatura con producto tangible: un plan de marketing para una empresa real, una auditoría de un local, un prototipo, una maqueta, una campaña, una base de datos. Si el trabajo fue en grupo, dilo y di qué parte llevabas tú; coordinar a cuatro personas con plazos también se cuenta.
El voluntariado no es relleno: es trabajo no remunerado con responsabilidades reales. Entregar comida en un banco de alimentos, llevar la caja de un rastrillo benéfico, ser monitor en un campamento, atender un puesto en unas fiestas o gestionar las redes de una asociación implica horarios, trato con público, manejo de dinero o coordinación de equipo. Descríbelo con el mismo formato que un empleo: organización, periodo, tareas.
Lo mismo con cargos en asociaciones de estudiantes, delegado de clase, tesorero de una peña o entrenador de un equipo de base. Un entrenador de alevines gestiona lesiones, padres, horarios y material: eso es gestión de personas y de conflictos, aunque nadie lo llame así.
Si has montado una tienda online que vendió poco pero funcionaba, llevas una cuenta de reseñas de restaurantes, has grabado y editado vídeo, programado un bot, hecho fotografía de producto para un amigo o reparado ordenadores por el barrio, tienes material. La regla para incluirlo es doble: que se pueda enseñar (un enlace, un archivo, unas fotos) y que tenga relación con el puesto. Un canal de cocina en un CV de hostelería suma; en uno de logística, sobra.
La autoformación cuenta si hay algo que la respalde. Un curso terminado con certificado, con horas y con año, va en formación complementaria. Un tutorial visto a medias, no. Sé honesto con el nivel: si hiciste un curso de introducción a Excel, no escribas «Excel avanzado», porque en muchos procesos hay prueba práctica y la prueba desmonta la exageración en cinco minutos.
Los idiomas se declaran con el marco europeo de referencia (A1 a C2), que es el estándar que usan los centros de idiomas y las escuelas oficiales, y no con etiquetas caseras del tipo «nivel medio-alto». Si tienes título, ponlo con el año y el organismo que lo expide. Si no lo tienes, puedes indicar el nivel igual, pero sin adornarlo: quien entreviste puede cambiar de idioma a mitad de conversación.
| Nivel | Qué significa en la práctica | Cómo escribirlo en el CV |
|---|---|---|
| A1-A2 | Frases hechas, presentarte, pedir algo sencillo | Inglés A2 (básico) |
| B1 | Te defiendes en situaciones habituales y en viajes | Inglés B1 (intermedio) |
| B2 | Conversación fluida, atención a cliente, correos de trabajo | Inglés B2 (First, 2025) |
| C1-C2 | Trabajas en ese idioma sin esfuerzo, también por escrito | Inglés C1 (Advanced, 2024) |
En comercio, reparto, logística, obra, atención domiciliaria o cualquier puesto con desplazamientos, el carné B y el vehículo propio son un filtro de entrada. Ponlos en una línea al final, junto con la disponibilidad real: horario partido, fines de semana, turnos rotativos, incorporación inmediata. Si tienes carné C, C+E, carretillero, plataformas elevadoras o manipulador de alimentos, eso va en certificaciones, no escondido al final.
Di qué programas manejas y a qué nivel, con ejemplos. «Excel: tablas dinámicas, BUSCARV, formato condicional» dice más que «paquete Office nivel usuario». Añade lo que uses de verdad: Word, Google Workspace, Canva, un TPV concreto, un CRM, una herramienta de reservas, Photoshop, AutoCAD, SAP si lo tocaste en prácticas. Si tienes alguna certificación digital reconocida, ponla con el año.
Este es el orden que funciona cuando la experiencia laboral es corta o inexistente. Coincide con los bloques de la plantilla de arriba, así que puedes ir sustituyendo sobre el archivo descargado.
Nombre y apellidos en grande, y debajo el puesto al que optas, no tu titulación. «Auxiliar administrativo» funciona mejor que «Técnico Superior en Administración y Finanzas» como titular, porque es la palabra con la que la empresa busca. Después: teléfono con prefijo, un correo serio (nombre.apellido@) y la ciudad y provincia. Si tienes perfil de LinkedIn actualizado o un portafolio, añade la dirección; si el perfil está vacío, mejor no enlazarlo.
Un detalle que cuesta candidaturas: el buzón de voz lleno o un correo con apodo. Revisa los dos antes de enviar nada.
Tres o cuatro líneas, arriba del todo, que respondan a quién eres, qué sabes hacer y qué buscas. Es lo único que muchas personas leen entero, así que evita las fórmulas de relleno. «Persona proactiva con ganas de aprender» no dice nada; «Técnica en Farmacia y Parafarmacia con 400 horas de prácticas en oficina de farmacia, acostumbrada a atención al público y a control de stock» sí. Más abajo tienes seis modelos redactados por sector.
Orden inverso: lo más reciente arriba. Titulación, centro, ciudad y años. Si el grado o el ciclo es de tu sector objetivo, añade una línea con los módulos o asignaturas relevantes. La ESO o el Bachillerato solo se ponen si son tu titulación más alta; si ya tienes un ciclo o un grado, ocupan espacio sin aportar.
La plantilla descargable trae un apartado titulado «Experiencia laboral» con dos entradas. Cuando vienes de cero, ese título se cambia: pincha encima y escribe «Prácticas y proyectos», «Experiencia en prácticas» o «Proyectos académicos y voluntariado», según lo que vayas a meter. El formato de cada entrada se queda igual, porque es el que espera quien lee: puesto o proyecto, organización, fechas y dos o tres viñetas.
Las viñetas se escriben con verbo de acción al principio y resultado al final siempre que lo haya:
Si no tienes ninguna cifra real, no la inventes: describe la tarea y la herramienta. Un número falso se cae a la primera pregunta de la entrevista.
Entre seis y diez, mezclando las técnicas (las que se aprenden y se demuestran: Excel, TPV, carretilla, facturación, inglés) con las de trato y organización. Evita la lista genérica de adjetivos. Si la plantilla te tienta con las barras de porcentaje, piensa antes si te conviene: una barra al 70 % en «Excel» no informa de nada y, si la pones al 90 %, te obliga a sostenerlo. Para perfiles sin experiencia suele ir mejor una lista escueta con un matiz al lado.
Dos bloques cortos, con niveles y títulos si los tienes. En la plantilla van en la columna lateral, que es donde la vista se para al principio.
Carné, vehículo, disponibilidad, certificados profesionales (manipulador de alimentos, carretillero, primeros auxilios) y, si viene al caso, disponibilidad para trasladarte. Una línea o dos, al final.
Regla práctica: si un apartado no ayuda a que te llamen para ese puesto concreto, fuera. El espacio de la única página que tienes vale más que la sensación de estar llenándola.
Cópialos como esqueleto y cambia los datos por los tuyos. Están escritos para alguien sin trayectoria laboral previa, y cada uno apoya el argumento en formación, prácticas o competencias reales.
Técnico en Servicios de Restauración con 380 horas de prácticas en restaurante de menú diario, acostumbrado al ritmo de servicio, al montaje de sala y al cobro en TPV. Manipulador de alimentos en vigor y disponibilidad para turnos partidos y fines de semana. Busco incorporarme como ayudante de camarero en un equipo donde seguir aprendiendo sala y barra.
Graduada en Comercio y Marketing, con prácticas en tienda de moda donde llevé caja, reposición y atención al cliente en campaña de rebajas. Inglés B1 para atender a turistas y manejo de TPV y etiquetado. Busco un puesto de dependienta en el que combinar el trato con el cliente y el cuidado del punto de venta.
Técnico Superior en Administración y Finanzas, con 400 horas de prácticas en una gestoría: registro de facturas, archivo digital y atención telefónica a clientes. Manejo de Excel a nivel de tablas dinámicas y BUSCARV, y de un programa de facturación. Busco un puesto de auxiliar administrativo donde asumir tareas de contabilidad básica y gestión documental.
Titulado en Gestión Administrativa con carné de carretillero en vigor y prácticas en almacén de distribución alimentaria, donde preparé pedidos con terminal de radiofrecuencia y participé en inventarios. Carné B y vehículo propio, disponibilidad para turno de noche. Busco un puesto de mozo de almacén con recorrido hacia la gestión de stock.
Estudiante de último curso de Psicología con dos veranos de voluntariado en el punto de información de las fiestas de mi municipio, atendiendo consultas y quejas de público. Inglés B2 y mecanografía fluida. Busco un puesto de agente de atención al cliente, presencial o en remoto, compatible con la finalización del grado en junio.
Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Web. Proyecto de fin de ciclo: una aplicación de gestión de pedidos con PHP y MySQL, publicada en un repositorio público que puedo enseñar. Prácticas en el departamento de sistemas de un ayuntamiento, con incidencias de usuario y preparación de equipos. Busco un primer puesto de soporte o de desarrollo junior.
El currículo cronológico ordena empleos del más reciente al más antiguo. Es el formato por defecto y el que mejor se lee cuando hay trayectoria, porque enseña la progresión. Justo por eso es el peor aliado cuando no hay empleos: deja a la vista un bloque casi vacío en el sitio donde el ojo se para primero.
El funcional agrupa por áreas de competencia (atención al cliente, administración, informática) en lugar de por fechas, y coloca la formación arriba. Para una primera candidatura suele encajar mejor, porque te deja colocar prácticas, proyectos y voluntariado bajo un mismo paraguas sin que el hueco temporal cante. Tiene una contrapartida conocida: hay quien lo asocia a un intento de tapar algo, así que no conviene eliminar todas las fechas, solo dejar de organizar el documento alrededor de ellas.
El combinado es el punto medio y el que recomiendo para un CV sin experiencia: bloques temáticos con fechas dentro. Es lo que hace la plantilla de esta página si renombras el apartado de experiencia.
| Formato | Cómo se organiza | A quién le va bien | Riesgo |
|---|---|---|---|
| Cronológico | Empleos por fecha, del más nuevo al más viejo | Quien lleva años en el mismo sector | Sin empleos, enseña el hueco en primer plano |
| Funcional | Por áreas de competencia, con la formación arriba | Primer empleo, cambio de sector, parones largos | Si quitas todas las fechas, levanta sospecha |
| Combinado | Bloques temáticos con fechas dentro de cada entrada | Prácticas y proyectos como material principal | Se alarga si no recortas: vigila la página única |
«Transferible» significa que la desarrollaste en un contexto y sirve en otro: la puntualidad de tres años de entrenamientos, el trato con público de dos veranos en un puesto de feria, el orden de haber llevado la caja de una asociación. Son válidas, pero solo si van acompañadas del sitio donde las ejercitaste. Una habilidad sin procedencia es una etiqueta; con procedencia, es un hecho.
Compara las dos formas de escribir lo mismo:
Dos cautelas. La primera, no llames «liderazgo» a haber sido el que más hablaba en un grupo de clase; llámalo coordinación y describe qué coordinabas. La segunda, cuidado con los niveles de software y de idiomas: en muchos procesos hay prueba práctica, y la distancia entre lo que pone el CV y lo que sale en la prueba es lo que tumba candidaturas que iban bien.
Escribe solo lo que puedas defender treinta segundos en una entrevista. Si no eres capaz de contar cuándo, dónde y con quién hiciste algo, ese algo no entra en el currículum.
El currículum es un documento que envías a desconocidos: llega a buzones compartidos, se reenvía dentro de la empresa, se sube a portales y a veces se queda archivado durante meses. Conviene mandar lo justo.
En España la foto sigue siendo habitual, sobre todo en puestos de atención al público, y muchas plantillas la incluyen por costumbre. No es obligatoria, y hay procesos que piden currículos ciegos, sin foto ni fecha de nacimiento. Fuera de España la práctica cambia bastante: en el Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos o Canadá lo normal es enviarlo sin fotografía, precisamente para reducir el sesgo en la criba. Si te presentas a una oferta internacional, quita foto y edad. Si la pones, que sea una foto reciente, de frente, con fondo neutro y ropa acorde al sector.
La fecha de nacimiento tampoco es obligatoria. En una primera candidatura suele dar igual, pero acostúmbrate a no incluirla: no cambia nada a tu favor.
Mandar el mismo archivo a cuarenta ofertas es lo que más candidaturas quema. Adaptar no significa reescribirlo entero: con cambiar el titular, el perfil y el orden de las habilidades tienes el noventa por ciento del efecto, y se hace en cinco minutos por oferta.
Usa el término de la oferta, no un sinónimo. Si piden «atención al cliente» y tú escribes «trato con el público», un buscador interno que filtre por literales no te encuentra. Lo que no puedes hacer es escribir una herramienta que no has tocado: eso no es adaptar, es mentir, y sale en la primera prueba.
Guarda dos o tres versiones base del archivo, una por familia de puestos (por ejemplo: tienda, administración, almacén), y parte de la que corresponda. En el artículo sobre adaptar el CV a cada oferta tienes el proceso con más detalle.
Muchas empresas medianas y grandes reciben las candidaturas en un programa de gestión de selección, un ATS, que lee el archivo, extrae los campos y permite buscar por palabras. Ese programa no juzga tu talento: solo intenta convertir tu documento en texto y en campos. Si tu diseño se lo pone difícil, parte de tu CV desaparece antes de que lo vea una persona.
La plantilla de esta página usa una columna lateral de color. Funciona bien en pantalla y en papel; si te presentas a un proceso grande y el portal te pide subir el archivo para que lo lea un sistema, ten a mano una segunda versión a una sola columna, misma información, sin adornos. Tienes más sobre esto en la guía de CV compatible con filtros ATS.
.docx descargado.Se puede, con la aplicación de Word o con Documentos de Google, pero para un documento maquetado a dos columnas es incómodo. Si no tienes ordenador a mano, edita el texto en el móvil y pide prestado un ordenador para la revisión final y la exportación: los descuadres se ven ahí.
Envía en PDF salvo que la oferta pida Word expresamente. El PDF conserva la maquetación en cualquier ordenador; el .docx puede descolocarse si quien lo abre no tiene tus fuentes. En Word: Archivo > Guardar como > PDF, o Archivo > Exportar > Crear documento PDF/XPS. No uses «Imprimir en PDF» si puedes evitarlo, porque según la impresora virtual el texto puede dejar de ser seleccionable.
El nombre del archivo importa más de lo que parece: acaba en una carpeta con cientos de documentos. Usa este patrón:
CV_Laura_Gomez_Auxiliar_Administrativo.pdfcv definitivo 3 (1).pdf, Documento1.pdf, cv sin experiencia.docxSin tildes ni eñes en el nombre, sin espacios y por debajo de dos megas. Y abre el PDF exportado antes de enviarlo: es el momento en el que aparecen los corchetes que se te olvidó sustituir.
Cuando no hay experiencia, la carta pesa más que de costumbre: es donde explicas por qué esa empresa y por qué tú, cosas que el currículum no cuenta. No repitas el CV en prosa. Tres párrafos cortos bastan:
Dirígela a una persona si conoces el nombre, y si no, a «Equipo de selección». Evita la fórmula de «A quien corresponda», que suena a circular. Si la envías por correo, el cuerpo del mensaje puede ser la propia carta y el CV el adjunto: obligar a abrir dos archivos para leer dos párrafos molesta. Tienes modelos en la guía de carta de presentación para el primer empleo.
Cambia el título del apartado por «Prácticas y proyectos» o «Formación práctica y voluntariado» y rellénalo con prácticas de ciclo o de grado, trabajos de fin de estudios, voluntariado, cargos en asociaciones y proyectos propios que puedas enseñar. Mismo formato que un empleo: organización, fechas y dos o tres viñetas con verbos de acción.
El funcional, o mejor el combinado: agrupan por competencias y colocan la formación arriba, así que el hueco de empleos no queda en primer plano. Mantén las fechas dentro de cada entrada para que no parezca que ocultas algo.
Una página. Con poca trayectoria, la segunda página siempre acaba siendo relleno, y el relleno se nota.
No es obligatoria. En España es habitual, en especial en puestos de cara al público; en el Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos o Canadá lo normal es enviarlo sin foto. Si la incluyes, que sea reciente, de frente y con fondo neutro. Si dudas, míralo desde el puesto: para una tienda ayuda, para una oferta internacional estorba.
Puedes incluirlo en el bloque de experiencia siempre que dejes claro que fue voluntariado, indicando la organización y el periodo. Lo que no se debe hacer es presentarlo como un empleo remunerado.
Sí, y son tu material más fuerte. Pon empresa, periodo, horas totales y lo que hiciste con detalle: herramientas, volumen de trabajo y tareas que acabaste haciendo sin supervisión.
En PDF, salvo que la oferta o el portal pidan Word. El PDF conserva la maquetación en cualquier equipo. Guarda siempre tu .docx editable para poder adaptarlo a la siguiente oferta.
No hace falta para una candidatura. Tu currículum circula por buzones y portales de terceros, así que limita lo que va dentro: nombre, teléfono, correo y ciudad. El número de documento se facilita cuando ya hay una contratación en marcha.
Sí tienes: titulación, prácticas, idiomas, herramientas y disponibilidad. La fórmula que funciona es «titulación + prueba práctica + herramienta o idioma + qué busco», en tres o cuatro líneas. Arriba tienes seis modelos por sector para copiar la estructura.
Cuando la oferta la admite, sí, y más sin experiencia: es donde explicas la motivación y el encaje que el CV no puede contar. Tres párrafos cortos y adaptada a esa empresa; si es genérica, resta.
Sí. La descarga del archivo de Word es gratuita y no pide registro. Edítala, cámbiale los colores si quieres y úsala para tus candidaturas.
En el índice de plantillas de currículum están todos los modelos descargables. Para este caso encajan también el CV de estudiante, el CV funcional, el CV sin foto y el CV Europass si te presentas a algo fuera de España.
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