
Referencia: [PRES-001] • Validez: 30 dias
FECHA
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| Partida / Concepto | Uds. | Precio Ud. | Importe |
|---|---|---|---|
| [Partida 1: Descripcion detallada] | [1] | [0,00 €] | [0,00 €] |
| [Partida 2: Descripcion detallada] | [1] | [0,00 €] | [0,00 €] |
| [Partida 3: Descripcion detallada] | [1] | [0,00 €] | [0,00 €] |
| [Partida 4: Descripcion detallada] | [1] | [0,00 €] | [0,00 €] |
• Presupuesto valido durante 30 dias desde la fecha de emision.
• Forma de pago: [Transferencia / Efectivo / Otro]
• [Otras condiciones especificas del presupuesto]
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Respuesta rápida: esta página es la propia plantilla de presupuesto de electricista: imprímela o guárdala como PDF con Ctrl/Cmd+P desde el navegador. Trae cuatro partidas genéricas ([Partida 1] a [Partida 4]) porque el mismo diseño sirve de base a todas las plantillas de presupuesto del sitio. Para que sea un presupuesto de electricista real, sustitúyelas por las partidas de tu instalación (cuadro eléctrico, cableado, mecanismos, toma de tierra...), indica si el trabajo incluye el boletín eléctrico y separa material de mano de obra. Debajo tienes la guía completa, con lo que exige el REBT y lo que la ley dice sobre garantía y desistimiento.
Un presupuesto de electricista es el documento en el que un instalador detalla, antes de empezar el trabajo, qué va a hacer, con qué materiales, en qué plazo y por qué precio. A diferencia de otros oficios, en electricidad el presupuesto suele ir acompañado de un trámite adicional: si la instalación es nueva o se modifica de forma sustancial, el resultado del trabajo tiene que quedar certificado ante la industria de tu comunidad autónoma antes de poder darse de alta el suministro. Pídelo siempre por escrito y con partidas desglosadas, y pregunta desde el primer momento si el precio incluye ese certificado o lo cobra aparte: es la omisión más habitual en presupuestos de electricidad y la que más discusiones genera al final.
No es lo mismo cablear una vivienda de obra nueva desde cero que renovar la instalación de un piso antiguo o reparar una avería puntual. La instalación nueva y la renovación completa exigen presupuesto cerrado con partidas por circuito y, casi siempre, boletín eléctrico al terminar. Una avería (un diferencial que salta, un enchufe muerto, un punto de luz que no enciende) suele presupuestarse por horas más desplazamiento y no necesita boletín, salvo que la reparación implique sustituir el cuadro o ampliar circuitos. Si tu instalación es antigua y vas a acometer una reforma más amplia de la vivienda —cambiar distribución, tabiques, fontanería—, la plantilla de presupuesto de reforma de este mismo sitio te sirve para presupuestar el conjunto de la obra por capítulos, con la parte eléctrica como una partida más. Cuando el trabajo eléctrico va de la mano de otros gremios, conviene presupuestar cada uno por separado con la misma estructura: la plantilla de presupuesto de fontanero cubre la parte de agua y saneamiento, y la plantilla de presupuesto de pintura sirve para presupuestar el repintado de las rozas y paredes afectadas una vez cerrada la instalación.
Un presupuesto por escrito es lo único que te permite exigir que se respete un precio o reclamar una partida omitida antes de que se ejecute el trabajo, no después. Guárdalo firmado o aceptado por email junto con cualquier modificación posterior: si al abrir una roza aparece cableado en mal estado que obliga a ampliar el alcance, necesitas ese acuerdo por escrito para que el extra no se discuta a última hora. Y si estás revisando la instalación eléctrica porque te vas a mudar a una vivienda con cableado antiguo, hazlo antes de firmar el contrato de suministro, no después: la plantilla de presupuesto de mudanza de este sitio te sirve para presupuestar el traslado como una partida aparte de la instalación eléctrica.
La plantilla de arriba está pensada para imprimirse directamente: no lleva calculadora ni campos de formulario, así que edítala en tu editor de texto o en el PDF antes de imprimir, o imprímela en blanco y complétala a mano si vas a cerrarla en el momento con el cliente.
En "De" van tus datos como instalador o empresa: nombre o razón social, NIF/CIF, dirección fiscal, teléfono y correo. Si tienes número de instalador autorizado o inscripción en el registro de instaladores de tu comunidad autónoma, indícalo también: es información que el cliente tiene derecho a pedir antes de contratar. En "Para" van los datos del cliente, con su NIF y dirección para que el presupuesto pueda convertirse después en factura válida.
Las cuatro filas [Partida 1] a [Partida 4] son un esqueleto común a todas las plantillas de presupuesto del sitio (reforma, fontanería, catering...); para electricidad necesitas más líneas y, sobre todo, necesitas agruparlas por circuito o por zona. No escribas "instalación eléctrica cocina" en una sola línea con un importe cerrado: divídela en cuadro, cableado, mecanismos y puntos de luz, para que quede claro qué incluye cada partida.
Si en "Cuadro eléctrico" solo pones un importe cerrado, no puedes justificar un extra cuando aparece que el diferencial o los magnetotérmicos hay que sustituirlos también. Si separas el material (cable, mecanismos, protecciones) de la mano de obra (horas de instalación), ambas partes saben qué cambia si cambia el alcance del trabajo.
Es la partida que más se da por hecha y más discusiones causa al final. Si el trabajo requiere boletín (certificado de instalación eléctrica), dilo de forma explícita en el presupuesto e indica si el coste del trámite y la visita del organismo de control, cuando aplique, va incluido en el precio o se factura aparte.
La plantilla trae por defecto "IVA (21 %)" porque es el tipo general, el que se aplica salvo que tu instalación cumpla los requisitos del tipo reducido (lo ves más abajo). Cámbialo a mano si corresponde el 10 %, y mantén o ajusta el plazo de validez de 30 días: pasado ese plazo, el precio de los materiales puede haber cambiado.
Con Ctrl/Cmd+P desde el navegador puedes guardarlo directamente como PDF: la propia plantilla está maquetada en A4 para eso. Si prefieres editarla en Word o Excel antes de imprimir, copia el texto en un documento nuevo; esta página no incluye un archivo descargable aparte en esos formatos.
Una instalación eléctrica se organiza por circuitos y elementos comunes. Usa esta lista como guion mental para no dejarte partidas fuera al rellenar la tabla:
El cuadro reúne el interruptor de control de potencia (ICP), el interruptor general automático, los diferenciales y los magnetotérmicos de cada circuito. Es la partida que decide cuánta potencia puedes contratar después y cuántos circuitos independientes tiene tu vivienda, así que conviene que el presupuesto especifique marca o gama y número de elementos, no solo "cuadro eléctrico" a secas.
Tendido de cable por circuito, cajas de registro, interruptores, enchufes y puntos de luz. Diferencia en el presupuesto los mecanismos de gama básica de los de gama superior o con acabados especiales: son precios muy distintos por unidad y agruparlos en una sola línea impide comparar presupuestos de instaladores distintos.
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, aprobado por el Real Decreto 842/2002, de 2 de agosto, clasifica las viviendas por grado de electrificación en su instrucción técnica complementaria ITC-BT-25. La tabla siguiente resume la diferencia a efectos de presupuesto; la instrucción técnica fija además cuándo es obligatorio pasar al grado elevado según la superficie de la vivienda y los aparatos previstos, así que conviene que sea tu instalador quien confirme cuál corresponde a tu caso.
| Grado | Qué cubre | Cuándo suele hacer falta |
|---|---|---|
| Básico | Iluminación, tomas de uso general, cocina y horno, lavadora/lavavajillas/termo y un circuito adicional de baño o cocina | Vivienda estándar sin climatización eléctrica ni grandes cargas adicionales |
| Elevado | Todo lo anterior más circuitos para climatización, secadora independiente, automatización/domótica y refuerzos según el número de puntos | Vivienda de mayor superficie, con aire acondicionado o calefacción eléctrica, aerotermia o previsión de punto de recarga para vehículo eléctrico |
La instalación de toma de tierra (picas, conductor y su conexión al cuadro) es obligatoria en toda vivienda y una de las partidas que menos debería recortarse: es la que protege frente a contactos eléctricos indirectos si falla un aparato o un cable pierde el aislamiento.
Si vas a instalar automatización del hogar o un punto de recarga para coche eléctrico, pide que el presupuesto lo recoja como partida independiente: llevan su propio circuito, protecciones específicas y, en el caso del punto de recarga, su propio trámite de legalización, que no es el mismo boletín que el resto de la vivienda.
Toda instalación eléctrica en España, nueva o reformada, tiene que ajustarse al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión que aprobó el Real Decreto 842/2002, con sus instrucciones técnicas complementarias (las ITC-BT). No es una recomendación de buenas prácticas: es la norma que un instalador tiene que cumplir para poder certificar el trabajo, y la que revisa el organismo de control cuando corresponde.
Solo una empresa instaladora inscrita en el registro de instaladores eléctricos de la comunidad autónoma puede firmar y certificar una instalación sujeta al REBT. Antes de contratar, puedes pedir el número de inscripción y comprobarlo en el registro de industria de tu comunidad: es la forma más simple de verificar que quien te presupuesta puede después emitir el certificado que necesitas para dar de alta el suministro.
Para instalaciones de vivienda con grado de electrificación elevado, y en general para instalaciones que superen ciertos umbrales de potencia o complejidad que fija el REBT, el instalador tiene que redactar una memoria técnica de diseño (MTD) antes de ejecutar el trabajo; en instalaciones de mayor entidad puede exigirse proyecto firmado por un técnico competente. Si tu presupuesto no menciona este documento y tu instalación entra en ese supuesto, pregúntalo antes de firmar: sin él, el organismo de control puede no dar por válido el boletín final.
El popularmente llamado "boletín eléctrico" es hoy el certificado de instalación eléctrica (CIE): el documento que emite el instalador autorizado al terminar el trabajo, en el que declara que la instalación cumple el REBT. Sin ese certificado registrado ante la administración competente, la comercializadora eléctrica no puede darte de alta el suministro ni autorizar un cambio de potencia contratada en instalaciones que lo requieran. Pide que el presupuesto especifique si el CIE va incluido en el precio: es habitual que se facture como partida aparte, y es legítimo que así sea siempre que quede reflejado.
Con el CIE en mano, el trámite de alta o de cambio de potencia lo puedes gestionar tú directamente con tu comercializadora, o encargárselo al instalador como gestión adicional. Si esperas que el electricista lo tramite por ti, que quede recogido en el presupuesto como partida de gestión, con su coste, porque no siempre está incluido en el precio de la instalación.
La potencia contratada la eliges tú frente a la comercializadora, pero tiene que ser compatible con lo que soporta tu instalación y tu grado de electrificación: contratar por debajo de lo que consumes hace saltar el ICP con frecuencia; contratar muy por encima solo encarece el término de potencia de la factura sin necesidad. Si tu reforma añade aire acondicionado, aerotermia, inducción o un punto de recarga, pide al instalador que recalcule la potencia necesaria antes de solicitar el alta, no después de instalarlo todo.
Una vivienda unifamiliar de uso particular normalmente no está sujeta a inspección periódica obligatoria por un organismo de control autorizado (OCA), salvo que se trate de una instalación catalogada como de riesgo por su potencia o por incluir equipos específicos. Sí suelen estar sujetas a revisión periódica las instalaciones comunes de edificios de varias viviendas, los garajes colectivos, los locales de pública concurrencia y las instalaciones industriales, con una periodicidad que fija la instrucción técnica ITC-BT-05 del REBT y que puede variar según lo que desarrolle cada comunidad autónoma. Si tu presupuesto incluye una comunidad de propietarios o un local comercial, pregunta a tu instalador o al organismo de control de tu zona cuál es el plazo que corresponde a tu caso concreto: no des por bueno un plazo genérico sin confirmarlo.
El tipo general del IVA en España es el 21 %, y es el que se aplica a una instalación eléctrica salvo que se cumplan a la vez los requisitos del tipo reducido del 10 % que recoge el artículo 91.Uno.2.10º de la Ley 37/1992 del IVA para ejecuciones de obra de renovación y reparación de viviendas: que el destinatario sea una persona física que use la vivienda para uso particular, que la construcción o rehabilitación de la vivienda terminara al menos dos años antes de empezar el trabajo, y que el coste de los materiales aportados por el instalador no supere el 40 % de la base imponible de la operación.
Esta última condición es la razón principal por la que conviene separar material y mano de obra en cada partida de la tabla, como se explica más arriba. Una instalación eléctrica de obra nueva —un edificio o una vivienda que todavía no se ha entregado ni habitado— no es "renovación" a estos efectos y tributa siempre al 21 %, aunque el resto de requisitos se cumplieran. Si tienes dudas de si tu caso cumple los tres requisitos del tipo reducido, coméntalo con tu gestoría o con la empresa que factura antes de firmar el presupuesto.
Un presupuesto sin desglose no es un presupuesto, es una estimación a ojo. Para que tenga valor si luego hay una discrepancia, debe recoger como mínimo lo siguiente.
Nombre o razón social, NIF/CIF y dirección de quien presupuesta y de quien recibe el presupuesto, más un número de referencia y la fecha de emisión. La plantilla ya trae estos campos en los bloques "De" y "Para".
Qué se hace, con qué material (marca o gama, si es relevante) y sobre qué circuitos o zonas, no solo el nombre genérico del trabajo. "Instalación eléctrica" no es una partida completa; "cuadro general de mando y protección, 8 circuitos, incluido material y mano de obra" sí lo es.
Precio por unidad de medida (punto, metro de cable, hora), importe de cada línea, subtotal, IVA aplicado con su tipo y total final. La estructura de la tabla de la plantilla (Partida, Uds., Precio Ud., Importe) ya sigue este esquema.
Que quede escrito de forma explícita si el CIE, la memoria técnica de diseño cuando aplique y la gestión del alta de suministro están incluidos en el precio o se facturan aparte. Es la partida que más se presta a malentendidos si no se especifica.
El plazo de validez —30 días en esta plantilla— indica hasta cuándo se mantienen los precios ofertados. El plazo de ejecución, que tienes que añadir tú, indica cuánto va a durar el trabajo desde que empieza, algo especialmente relevante si necesitas coordinar el corte de suministro con la comercializadora.
No todos los trabajos de electricidad se presupuestan igual. Elegir la modalidad adecuada evita buena parte de los conflictos por extras:
| Tipo de trabajo | Forma habitual de presupuestar | Incluye boletín |
|---|---|---|
| Avería o reparación puntual | Por horas más desplazamiento y material usado | Normalmente no, salvo que se sustituya el cuadro o se amplíen circuitos |
| Instalación nueva o renovación completa | Presupuesto cerrado con partidas por circuito | Sí, casi siempre, como partida propia |
| Mantenimiento o revisión periódica | Tarifa plana o por visita, a veces con contrato anual | No, salvo que la revisión derive en una modificación que lo requiera |
Un presupuesto de electricista que no dice si incluye el boletín no está completo: es la diferencia entre poder dar de alta el suministro al terminar o quedarte con una instalación que funciona pero no está legalizada.
Es, con diferencia, el extra más habitual al final de la obra. Pregúntalo desde el primer presupuesto, no cuando ya está todo instalado.
Un trabajo barato de alguien sin inscripción en el registro de instaladores no puede certificarse después, por bien hecho que esté: te quedas sin boletín y sin posibilidad de dar de alta el suministro con esa instalación.
"Instalación eléctrica completa" sin desglose es la fórmula que más discusiones genera cuando aparece un imprevisto detrás de una pared. Exige siempre el desglose por circuitos o zonas aunque el instalador prefiera dar un precio cerrado.
Añadir aire acondicionado, aerotermia o un punto de recarga sin revisar si la potencia contratada y el grado de electrificación siguen siendo suficientes acaba en un ICP que salta constantemente, no en un fallo de la instalación.
Aplicar el 10 % sin cumplir los tres requisitos del apartado anterior es un error que puede acabar costando caro si Hacienda revisa la factura.
Cuando contratas a un electricista como particular, se trata de una relación de consumo regulada por el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2007. Dos derechos generan más dudas de las que deberían en presupuestos de electricidad:
Desde la reforma que introdujo el Real Decreto-ley 7/2021, los bienes que compras —cuadro, cableado, mecanismos, diferenciales— tienen una garantía legal de conformidad de tres años desde la entrega, siempre que la compra sea de 2022 en adelante. Esa garantía es del fabricante o vendedor del material, no del trabajo de instalación en sí: la mano de obra del electricista no se rige por esa misma norma, sino por las reglas generales de responsabilidad contractual y por cualquier garantía específica que el propio instalador ofrezca por escrito. Pide que el presupuesto o la factura final indiquen qué garantía da el instalador sobre su trabajo, porque no está fijada por ley con el mismo plazo que la de los materiales.
Si contratas al electricista en tu propio domicilio —te visita, te presupuesta y firmas ahí mismo, sin acudir a un establecimiento del profesional— el contrato se considera "fuera de establecimiento" y tienes, con carácter general, 14 días naturales para desistir sin justificar el motivo, conforme a los artículos 102 a 108 del mismo Real Decreto Legislativo 1/2007. Pero esa regla tiene una excepción pensada precisamente para este oficio: cuando tú mismo has solicitado expresamente al electricista que te visite para una reparación o un mantenimiento urgente, el desistimiento no aplica a ese servicio urgente en concreto, según recoge el artículo 103.h) de la misma norma. Ojo con el matiz: si en esa misma visita el instalador te vende o instala algo adicional a lo que pediste —no ya las piezas necesarias para la reparación urgente, sino un servicio o un material distinto—, el derecho de desistimiento sí se aplica a esa parte adicional. Para una instalación nueva o una reforma completa que no responde a una urgencia, el desistimiento de 14 días se aplica con normalidad si firmaste en tu domicilio.
La garantía de tres años protege el material que compras; el trabajo del instalador lo protege el contrato que firmas con él. Pide por escrito ambas cosas por separado.
Pide siempre el mismo desglose de partidas a todos los instaladores: si uno te da un precio cerrado por circuitos y otro un único importe global, no estás comparando lo mismo. Antes de decidir por el precio más bajo, revisa estos puntos en cada oferta:
Un presupuesto más caro pero con el boletín incluido y el instalador verificable suele salir más barato al final que uno más bajo que te deja sin certificado o con una instalación que no puedes legalizar.
Es el nombre popular del certificado de instalación eléctrica (CIE), el documento con el que el instalador autorizado declara que tu instalación cumple el REBT. Sin él no puedes dar de alta el suministro ni, en muchos casos, cambiar la potencia contratada.
No. Una reparación puntual que no modifica el cuadro ni amplía circuitos normalmente no lo requiere. Una instalación nueva o una reforma que sí modifica el cuadro o los circuitos, casi siempre sí. Pregúntalo antes de contratar.
El plazo lo fija quien lo emite; en esta plantilla son 30 días por defecto. Pasado ese plazo, el precio de los materiales puede haber cambiado y el instalador no está obligado a mantener la oferta.
Muchos instaladores presupuestan sin coste, pero no es una obligación legal: algunos cobran la visita si el presupuesto exige desplazamiento o requiere abrir una roza de prueba. Pregúntalo antes de solicitarlo.
El básico cubre los circuitos habituales de una vivienda estándar. El elevado añade circuitos para climatización, automatización y cargas adicionales, y suele ser obligatorio en viviendas más grandes o con aparatos de mayor potencia. Lo determina tu instalador según la ITC-BT-25 del REBT.
No es recomendable. Lo habitual es una señal moderada al aceptar el presupuesto y el resto al terminar el trabajo o entregar el boletín; pagar todo por adelantado deja al cliente sin margen si el trabajo no avanza como se pactó.
Sí. El total tiene que mostrar la base imponible, el tipo de IVA aplicado (10 % o 21 % según corresponda) y la cuota resultante por separado, no solo un importe final "todo incluido" sin desglosar.
Si firmaste en tu domicilio y no se trataba de una reparación urgente que tú mismo solicitaste, sí: tienes 14 días naturales para desistir sin dar explicaciones. Si fue una reparación urgente pedida por ti, esa excepción concreta no aplica al servicio ya prestado.
Depende de si el fallo es del material o de la ejecución. Si es un componente defectuoso, la garantía legal de tres años sobre bienes puede cubrirlo. Si el fallo viene de un error de instalación, se rige por la garantía o responsabilidad que haya ofrecido el instalador y por las normas generales de responsabilidad contractual, no por la garantía de bienes de consumo.
Para un cambio simple de un mecanismo existente sin modificar el circuito, en la práctica no suele exigirse certificación. En cuanto el trabajo implica ampliar un circuito, tocar el cuadro o instalar algo nuevo, sí necesitas un instalador autorizado que pueda certificarlo después si procede.
El ICP saltará cada vez que uses varios aparatos de forma simultánea. La solución no es forzar la instalación, sino pedir a tu instalador que recalcule la potencia necesaria y tramitar el cambio con tu comercializadora, comprobando antes que tu instalación y tu grado de electrificación lo permiten.
Sí, la estructura (datos de ambas partes, partidas, IVA, condiciones) sirve igual para un instalador autónomo que para una empresa. Solo tienes que rellenar tu NIF y tus datos fiscales en el bloque "De".
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