
Referencia: [PRES-001] • Validez: 30 dias
FECHA
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| Partida / Concepto | Uds. | Precio Ud. | Importe |
|---|---|---|---|
| [Partida 1: Descripcion detallada] | [1] | [0,00 €] | [0,00 €] |
| [Partida 2: Descripcion detallada] | [1] | [0,00 €] | [0,00 €] |
| [Partida 3: Descripcion detallada] | [1] | [0,00 €] | [0,00 €] |
| [Partida 4: Descripcion detallada] | [1] | [0,00 €] | [0,00 €] |
• Presupuesto valido durante 30 dias desde la fecha de emision.
• Forma de pago: [Transferencia / Efectivo / Otro]
• [Otras condiciones especificas del presupuesto]
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Respuesta rápida: esta página es la propia plantilla de presupuesto de mudanza: imprímela o guárdala como PDF con Ctrl/Cmd+P desde el navegador. Tal cual está trae cuatro partidas genéricas ([Partida 1] a [Partida 4]) porque el mismo diseño sirve de base a todas las plantillas de presupuesto del sitio. Para que sea un presupuesto de mudanza real, sustituye esas filas por transporte, embalaje, montaje/desmontaje y, si aplica, guardamuebles, adjunta el inventario de enseres y fija la fecha con su franja horaria. Debajo tienes la guía completa para hacerlo bien.
Un presupuesto de mudanza es el documento en el que una empresa de mudanzas detalla, antes del traslado, qué servicio va a prestar —transporte, embalaje, montaje, seguro— con qué medios, en qué fecha y por qué precio. Pídelo con tiempo: cuanto antes lo solicites, más fácil es que la empresa pueda visitar tu vivienda o pedirte un inventario detallado para calcular el volumen real, en vez de dar una cifra a ojo por teléfono que luego se queda corta el día de la mudanza.
Pide siempre el presupuesto por escrito y con las partidas desglosadas antes de reservar fecha o entregar cualquier señal. Un presupuesto verbal no te protege si el día del traslado aparecen "extras" que nadie mencionó —una planta más sin ascensor, una franja horaria distinta a la acordada, un objeto que se factura aparte— y sin desglose tampoco puedes comparar dos ofertas de dos empresas distintas.
Una mudanza local o de proximidad se mueve dentro de la misma ciudad o a poca distancia, normalmente en el mismo día y con un solo vehículo. Una mudanza nacional de larga distancia puede tardar más de un día, a veces con el camión compartiendo carga con otros clientes de la ruta (grupaje), lo que reduce el precio pero alarga el plazo de entrega. Una mudanza internacional añade trámites aduaneros, documentación específica y, en algunos casos, un seguro de transporte distinto al de una mudanza dentro de España. El tipo de mudanza condiciona el plazo de entrega, la forma de calcular el precio y qué seguro conviene contratar.
Un presupuesto por escrito es lo único que te permite exigir que se respete un precio, reclamar un servicio omitido o negociar un extra antes de que ocurra, no después de que el camión ya esté cargado. Guárdalo firmado o aceptado por email junto con el inventario y cualquier condición particular (elevador exterior, portes especiales, horario): si hay una incidencia el día de la mudanza, es la prueba principal de qué se acordó.
La plantilla de arriba está pensada para imprimirse directamente: no lleva calculadora ni campos de formulario, así que edítala en tu editor de texto o en el PDF antes de imprimir, o imprímela en blanco y complétala a mano si vas a cerrar el servicio en el momento con el cliente.
En "De" van los datos de la empresa de mudanzas: nombre o razón social, NIF/CIF, dirección fiscal, teléfono y correo. En "Para" van los del cliente, con la dirección de origen y la de destino si no caben en el mismo campo (añade una línea si hace falta). El NIF y la dirección son obligatorios para que el presupuesto pueda convertirse después en factura válida.
Las cuatro filas [Partida 1] a [Partida 4] son un esqueleto común a todas las plantillas de presupuesto del sitio (reforma, catering, diseño web...); para una mudanza sustitúyelas por conceptos propios del servicio: transporte del volumen total, embalaje y material de embalaje, desmontaje y montaje de muebles, guardamuebles si hay que almacenar antes de entregar, portes especiales si hace falta grúa o escalera, y seguro de transporte si vas a contratar cobertura adicional a la que la empresa incluye por ley.
Igual que en cualquier presupuesto de servicios, separar cada concepto evita discusiones: si en una sola línea pones "mudanza completa" con un importe cerrado, no puedes justificar un extra cuando aparece un objeto que no estaba en el inventario o un acceso peor del que se describió al pedir el presupuesto. Si separas transporte, embalaje, montaje/desmontaje y portes especiales, ambas partes saben qué cambia si cambia el alcance del servicio.
La plantilla trae por defecto "IVA (21 %)", el tipo general que se aplica a los servicios de mudanza en España (no existe un tipo reducido específico para este servicio). Añade, junto al plazo de validez de 30 días que ya trae la plantilla, la fecha concreta del traslado y la franja horaria pactada (por ejemplo, "llegada del equipo entre las 8:00 y las 9:00"). Sin esos dos datos, un "presupuesto aceptado" no compromete a nada en la práctica.
La plantilla es un documento de una página y no deja sitio para listar cada mueble y caja; adjúntalo como documento aparte, habitación por habitación (lo explicamos en el apartado siguiente). Es la base sobre la que la empresa calcula el volumen en m³ y, por tanto, el precio: un presupuesto sin inventario es casi siempre una estimación provisional que puede variar el día de la carga.
Con Ctrl/Cmd+P desde el navegador puedes guardarlo directamente como PDF: la propia plantilla está maquetada en A4 para eso. Si prefieres editarla en Word o Excel antes de imprimir, copia el texto en un documento nuevo; esta página no incluye un archivo descargable aparte en esos formatos.
El inventario de enseres es el listado de todo lo que se va a trasladar, habitación por habitación. Es la información que más influye en el precio final de una mudanza, por encima incluso de la distancia: dos viviendas del mismo tamaño pueden tener volúmenes muy distintos según cuánto mobiliario y cuántas cajas acumule cada una. Sin inventario, cualquier precio que te den por teléfono es orientativo y puede cambiar al ver la carga real.
Recorre la vivienda estancia por estancia y anota cada mueble grande (armario, sofá, cama, mesa, electrodomésticos) y una estimación del número de cajas que va a salir de esa habitación. No hace falta pesar ni medir cada objeto: basta con una descripción clara ("armario de 3 puertas", "sofá de 3 plazas", "10 cajas de libros") para que la empresa pueda calcular el volumen con margen razonable. Incluye también trasteros, garaje, terraza y jardín si tienen mobiliario o enseres que también se van a trasladar: es habitual que se olviden en el recuento inicial y aparezcan como extra el día de la carga.
Señala en el inventario, de forma separada, los objetos frágiles (vajilla, cristalería, obras de arte, espejos grandes), los de alto valor económico o sentimental (joyas, electrónica, instrumentos musicales) y los de manejo especial por peso o volumen (piano, caja fuerte, electrodomésticos grandes). Son los que más determinan si hace falta embalaje reforzado, un seguro con valor declarado o un porte especial, y los que suelen quedar excluidos o limitados en la cobertura básica si no se han declarado antes de la mudanza.
El volumen, no el peso, es la unidad habitual con la que las empresas de mudanzas calculan el espacio que necesita tu carga dentro del camión y, con ello, el precio del transporte. Se estima a partir del inventario (a veces con una visita técnica previa, presencial o por videollamada) sumando el volumen aproximado de cada mueble y de las cajas, con un margen para el espacio que queda entre piezas de formas irregulares.
Un presupuesto calculado solo con el número de habitaciones ("piso de 3 habitaciones") es mucho menos fiable que uno calculado con inventario real, porque dos pisos de 3 habitaciones pueden diferir en volumen según cuánto mobiliario, electrodomésticos y cajas tenga cada uno. Si la empresa te ofrece una visita presencial o una videollamada para revisar la vivienda antes de dar el precio final, acéptala: reduce mucho el riesgo de que el volumen real el día de la carga sea mayor que el estimado por teléfono.
Pregunta explícitamente, antes de firmar, qué ocurre si el volumen cargado el día de la mudanza supera al estimado en el presupuesto: si se ajusta el precio en el momento, si hay un margen de tolerancia sin coste adicional, o si obliga a un segundo viaje. Que quede por escrito evita la situación más habitual de reclamación en mudanzas: un precio cerrado por teléfono que se convierte en otro distinto delante del camión.
El embalaje es una de las partidas que más varía de una empresa a otra, y también una de las que más influye en si algo llega roto o no. Antes de aceptar un presupuesto, deja claro qué parte del embalaje está incluida y cuál se factura aparte.
Cajas de distintos tamaños, papel o plástico de burbujas, film retráctil para proteger tapicerías y colchones, esquineras de cartón para cuadros y espejos, y mantas de carga para proteger muebles durante el transporte. Especifica en el presupuesto si el material lo aporta la empresa (incluido o facturado aparte por unidad) o si lo tienes que comprar tú, y qué pasa con las cajas y el material sobrante una vez terminada la mudanza: algunas empresas las retiran en la propia entrega, otras no.
En el autoembalaje, tú preparas las cajas y la empresa solo transporta; suele ser la opción más económica pero traslada a ti la responsabilidad de que la vajilla, la electrónica y los objetos frágiles estén bien protegidos. En el embalaje profesional, un equipo de la empresa empaqueta antes de la carga, con su propio criterio de qué material usar según cada objeto; suele encarecer el presupuesto pero, si algo llega dañado y estaba embalado por la propia empresa, la reclamación es más clara porque el embalaje también formaba parte del servicio contratado.
El seguro de transporte es, junto con el inventario, la partida que más conviene revisar antes de firmar, porque determina cuánto te compensarían si algo se pierde o se rompe durante el traslado.
El transporte de mercancías por carretera en España, incluidas las mudanzas, se rige por la Ley 15/2009, de 11 de noviembre, del contrato de transporte terrestre de mercancías. Esta ley hace responsable al transportista de la pérdida o el daño de lo transportado, pero limita el importe de la indemnización salvo que el remitente haya declarado el valor real de los bienes antes del transporte y lo haya reflejado en el contrato. En la práctica, eso significa que la cobertura "de serie" de una empresa de mudanzas puede quedarse corta frente al valor real de tus enseres si no has declarado ese valor de antemano.
Para cubrir esa diferencia, muchas empresas ofrecen un seguro adicional con valor declarado (a veces comercializado como "a todo riesgo"), en el que tú indicas el valor aproximado de lo que trasladas y pagas una prima en función de ese valor. Antes de contratarlo, pregunta qué queda excluido (objetos sin embalar por la empresa, dinero en efectivo, documentos, joyas no declaradas expresamente), cuál es la franquicia si la hay, y qué plazo tienes para notificar un daño o una pérdida tras la entrega. No renuncies a leer la póliza completa solo porque el presupuesto la mencione en una línea.
El acceso a la vivienda de origen y a la de destino es, junto al volumen, lo que más condiciona el tiempo (y por tanto el coste) de una mudanza. Describirlo mal en la solicitud del presupuesto es una de las causas más frecuentes de que el precio final no coincida con el inicial.
Indica en la solicitud del presupuesto, para origen y destino: si hay ascensor y si cabe un mueble grande dentro, en qué planta está la vivienda, cuántos metros hay entre la puerta del portal y el punto donde puede aparcar el camión, si hay zona de carga y descarga reservada o hace falta pedir un permiso al ayuntamiento, y si hay alguna restricción de horario o de tamaño de vehículo en la calle (cascos históricos, calles peatonales). Cualquiera de estos factores puede cambiar el número de personas del equipo, el tiempo estimado o el tipo de vehículo necesario.
Cuando un mueble no cabe por hueco de escalera ni por ascensor, la alternativa suele ser subirlo o bajarlo por el exterior con una grúa o plataforma elevadora, un servicio que se contrata y se presupuesta aparte porque implica maquinaria y personal especializado adicional. Si la calle no permite el paso de un camión grande, puede hacer falta un vehículo más pequeño para el tramo final, lo que también se refleja como partida distinta. Pregunta explícitamente si tu vivienda puede necesitar alguno de estos servicios antes de que te den el precio cerrado, porque añadirlos después del presupuesto inicial es la vía más habitual de encarecimiento sobre el precio que te dijeron por teléfono.
La fecha del traslado influye tanto en la disponibilidad como en el precio, especialmente en los periodos de más demanda.
Los fines de semana, los últimos y primeros días de mes (coinciden con la mayoría de vencimientos de alquiler) y los meses de verano concentran más demanda de mudanzas, lo que reduce la disponibilidad de equipos y puede encarecer el servicio frente a fechas entre semana en temporada baja. Si tu fecha es flexible, pregunta si moverla unos días abarata el presupuesto; si no lo es, resérvala con la mayor antelación posible para asegurar el equipo que necesitas.
La franja horaria es el margen de tiempo en el que la empresa se compromete a llegar (por ejemplo, "entre las 8:00 y las 9:00"), no la hora exacta de llegada ni la duración total del servicio. Pregunta también cuánto tiempo estima la empresa para la carga, el trayecto y la descarga, sobre todo si tienes que coordinar la entrega de llaves de la vivienda antigua o la recogida de llaves de la nueva con horarios ajustados: sin ese cálculo previo, es fácil que se solapen citas que no se pueden mover el mismo día.
El servicio de mudanza tributa al tipo general del IVA, el 21 %, tanto si lo contrata un particular como una empresa. A diferencia de otros servicios (como algunas reformas de vivienda), no existe un tipo reducido específico para el transporte de mudanzas, así que cualquier presupuesto que aplique un IVA distinto al 21 % conviene aclararlo antes de firmar.
Un presupuesto sin desglose no es un presupuesto, es una estimación a ojo. Para que tenga valor si luego hay una discrepancia, debe recoger como mínimo lo siguiente.
Nombre o razón social, NIF/CIF y dirección de la empresa y del cliente, dirección exacta de origen y de destino, número de referencia y fecha de emisión. La plantilla ya trae estos campos en los bloques "De" y "Para".
El volumen en m³ sobre el que se calcula el precio, y cada servicio por separado: transporte, embalaje, montaje/desmontaje, guardamuebles si aplica y portes especiales si son necesarios. La estructura de la tabla de la plantilla (Partida, Uds., Precio Ud., Importe) sirve para reflejar cada uno de estos conceptos como una línea propia.
La fecha del traslado, la franja horaria pactada y, en mudanzas de larga distancia o con grupaje, el plazo estimado de entrega en destino si no es el mismo día. Sin estos datos por escrito, no hay forma de reclamar un retraso.
Si el presupuesto incluye solo la cobertura legal básica de la Ley 15/2009 o si añade un seguro con valor declarado, y en ese caso, qué valor se ha declarado y qué queda excluido de la póliza.
Si el pago se hace por adelantado, contra entrega o con una señal al confirmar la fecha, y qué porcentaje representa esa señal sobre el total.
No todas las mudanzas se presupuestan igual. Elegir la modalidad adecuada evita buena parte de las discusiones por tiempo o por volumen:
| Modalidad | Cómo se calcula | Cuándo conviene |
|---|---|---|
| Presupuesto cerrado | Precio fijo sobre el volumen e inventario declarados, salvo cambios aceptados por escrito | Inventario bien definido y acceso conocido de antemano |
| Por horas | Tarifa por hora del equipo y del vehículo, con un mínimo habitual | Mudanzas pequeñas, locales, con volumen difícil de estimar de antemano |
| Por grupaje | Se comparte camión con otras cargas de la misma ruta; el precio depende del volumen y del trayecto | Larga distancia con fecha de entrega flexible |
Sea cual sea la modalidad, hazla constar por escrito en el propio presupuesto: si no se dice nada, un presupuesto con un importe cerrado por volumen se interpreta, por defecto, como presupuesto cerrado.
Un presupuesto de mudanza sin inventario ni volumen estimado no protege a nadie: ni a la empresa, que no puede justificar un extra, ni al cliente, que no puede comparar ni reclamar.
Un precio dado solo por el número de habitaciones, sin ver el inventario, es la causa más habitual de que el importe cambie el día de la carga.
Omitir que no hay ascensor, que el camión no puede aparcar cerca o que hace falta un porte especial obliga a renegociar el precio con el equipo ya delante del portal.
Dar por hecho que "está todo asegurado" sin leer si es la cobertura legal básica o un seguro con valor declarado deja sorpresas para el peor momento: cuando algo ya se ha roto.
Sin una franja horaria pactada, no hay forma de reclamar si el equipo llega horas más tarde de lo esperado y hace peligrar la coordinación con la entrega o recogida de llaves.
Si no queda claro de antemano, la respuesta la improvisa el equipo el mismo día, casi siempre con un recargo que no estaba en el presupuesto inicial.
Si al recibir la mudanza detectas un daño o falta algún bulto, hazlo constar por escrito en el propio albarán de entrega en el momento de la recepción, y notifícalo formalmente a la empresa dentro del plazo que fije el contrato o la póliza del seguro contratado (suele ser un plazo corto, de pocos días). La Ley 15/2009 hace responsable al transportista de la pérdida o el daño producido durante el transporte, pero como se explica más arriba, la indemnización por defecto puede quedar limitada si no declaraste el valor de los bienes antes del traslado: es la razón principal por la que conviene revisar el seguro antes de firmar, no después de un incidente.
Guarda fotos del estado de los muebles antes de la carga, sobre todo de los que ya tuvieran algún desperfecto: es la forma más sencilla de acreditar que un daño concreto se produjo durante el transporte y no que ya existía antes.
Pide siempre el mismo desglose de servicios a todas las empresas, sobre el mismo inventario: si a una le das un inventario detallado y a otra solo el número de habitaciones, no estás comparando lo mismo. Antes de decidir por el precio más bajo, revisa estos puntos en cada oferta:
Un presupuesto algo más caro pero calculado sobre un inventario real y con el seguro bien explicado suele salir más barato al final que uno más bajo y genérico, precisamente porque en el segundo caso es donde aparecen los extras el día de la mudanza.
Desconfía de la empresa que exige el pago íntegro por adelantado antes de conocer el inventario, no puede darte un NIF o CIF verificable, no tiene dirección física o solo se comunica por una única vía de mensajería sin dejar constancia escrita del presupuesto. Ninguna señal por sí sola prueba que algo vaya mal, pero juntas son motivo suficiente para pedir referencias antes de reservar fecha.
No compares presupuestos de mudanza solo por el total: compara sobre qué inventario y qué seguro está calculado cada uno. El total más bajo casi siempre esconde un servicio que falta, no un precio mejor.
No exactamente, pero en la práctica funciona como tal: cuando el cliente lo firma o lo acepta por escrito, sus partidas, precios, fecha y condiciones pasan a ser vinculantes para ambas partes, aunque no se redacte un contrato aparte.
Muchas empresas ofrecen el presupuesto sin coste, sobre todo si incluye una visita o videollamada para revisar el inventario, pero no es una obligación legal en todos los casos. Pregúntalo antes de solicitarlo.
Depende de lo pactado por escrito. Si el presupuesto es cerrado sobre un inventario concreto, la empresa solo puede repercutir un extra si el volumen real supera de forma clara al declarado; si el presupuesto se hizo sin inventario real, es más probable que el precio final varíe. Pregúntalo antes de firmar.
El plazo lo fija quien lo emite; en esta plantilla son 30 días por defecto. Pasado ese plazo, la disponibilidad de fechas y el precio de los materiales pueden haber cambiado, y la empresa no está obligada a mantener la oferta.
No. La responsabilidad básica del transportista por la Ley 15/2009 existe siempre, pero como puede quedar limitada en su importe, contratar un seguro con valor declarado es una decisión voluntaria en función de cuánto valgan realmente tus enseres.
Si contrataste el servicio por teléfono o por internet, en principio tienes 14 días naturales de desistimiento como en cualquier contrato a distancia. Ese derecho deja de aplicar si, con tu consentimiento previo y expreso, el servicio ya se ha ejecutado por completo antes de que termine ese plazo (por ejemplo, si la mudanza ya se realizó). Consúltalo con la empresa antes de firmar si crees que puedes necesitar cancelar.
Es muy recomendable, al menos en la carga y en la descarga, para resolver dudas sobre qué va en cada caja o mueble y para firmar el albarán de entrega comprobando que todo lo del inventario ha llegado en condiciones.
El presupuesto es una oferta previa al servicio, orientativa hasta que se acepta. La factura se emite después de realizada la mudanza, con el importe final que corresponda según lo pactado y lo realmente ejecutado.
Sí, la estructura (datos de ambas partes, partidas, IVA, condiciones) sirve igual para un autónomo del sector mudanzas que para una empresa. Solo tienes que rellenar tu NIF y tus datos fiscales en el bloque "De".
Pídela por escrito antes de aceptar. Un presupuesto sin franja horaria ni fecha concreta no da base para reclamar si el equipo llega mucho más tarde de lo esperado.
Sí. El total tiene que mostrar la base imponible, el 21 % de IVA aplicado y la cuota resultante por separado, no solo un importe final "todo incluido" sin desglosar.
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