Respuesta rápida: el alquiler de una habitación dentro de un piso compartido no se rige por la Ley de Arrendamientos Urbanos, sino por los artículos 1.542 y siguientes del Código Civil. La consecuencia práctica es enorme: no hay prórroga obligatoria de cinco o siete años, no hay fianza legal tasada, no hay preaviso mínimo de treinta días y no hay actualización de renta regulada. Todo lo que no escribas en el papel, no existe. Por eso un modelo de contrato de alquiler de habitación en Word tiene que fijar como mínimo seis cosas: qué habitación concreta se cede, qué zonas comunes puede usar el inquilino, cuánto paga y cuándo, cómo se reparten los suministros, cuánta fianza se entrega y en qué plazo se devuelve, y con cuánta antelación puede irse cada parte. Descarga la plantilla, sustituye los campos entre corchetes, imprime dos ejemplares y firmad ambas partes cada página.
Modelo de contrato de alquiler de habitación: para qué sirve exactamente
El alquiler de habitaciones dejó hace tiempo de ser cosa solo de estudiantes. Hoy comparten piso trabajadores de treinta y cinco años, personas recién separadas, sanitarios que rotan de hospital y familias que ceden un cuarto libre para cuadrar la hipoteca. El problema es que casi todo el mundo firma con una plantilla pensada para el alquiler de una vivienda completa, y esa plantilla no encaja: habla de «la vivienda sita en...», de prórrogas obligatorias y de fianza depositada en el organismo autonómico, cuando lo que se está cediendo es un dormitorio de doce metros cuadrados y el derecho a usar la cocina.
Un contrato de habitación bien redactado hace tres trabajos a la vez. Primero, delimita el espacio privativo: la habitación identificada con precisión, con su mobiliario y su llave. Segundo, regula el espacio compartido: cocina, baño, salón, terraza, lavadora, wifi. Y tercero, ordena la convivencia: horarios de ruido, visitas, limpieza, mascotas. Un contrato de vivienda no toca ninguna de las dos últimas, porque da por hecho que el inquilino manda en toda la casa.
Si lo que buscas es el arrendamiento de un piso o casa entero, esta no es tu guía: tenemos otra específica en la guía completa del contrato de alquiler de vivienda, donde se explican la LAU, la duración mínima, la prórroga y las zonas de mercado tensionado. Aquí nos quedamos en la habitación.
¿Por qué utilizar un contrato de alquiler?
Se puede alquilar una habitación de palabra. Es legal: el arrendamiento es un contrato consensual y se perfecciona con el acuerdo, no con la firma. Pero el problema aparece a los seis meses, cuando alguien tiene que demostrar qué se pactó. Sin papel, la discusión sobre si la fianza eran 400 o 600 euros, sobre si internet estaba incluido o sobre si se avisó con quince días o con dos, se convierte en la palabra de uno contra la del otro.
Poner el acuerdo por escrito te da cuatro ventajas muy concretas:
- Prueba. Un documento firmado por ambas partes es el medio de prueba más sencillo en un juicio verbal o en una reclamación de cantidad.
- Justificante de domicilio. El inquilino lo necesita para empadronarse, para solicitar la tarjeta sanitaria, para becas, para renovar el NIE o para abrir cuenta bancaria.
- Límite a las sorpresas. Si la renta solo puede subir según lo pactado, el propietario no puede plantarse en marzo con una subida del 15 %.
- Deducción fiscal y control. Al propietario le sirve para declarar los ingresos correctamente y justificar gastos deducibles; al inquilino, para acreditar el pago si su comunidad autónoma mantiene alguna deducción autonómica por alquiler.
Ninguna plantilla sustituye a un abogado cuando hay dinero serio en juego, un inquilino conflictivo o una vivienda con hipoteca y varios propietarios. Este modelo cubre el caso estándar: una habitación, un propietario o arrendatario principal, un ocupante y una convivencia normal. Si tu situación se sale de ahí, encarga una revisión profesional; suele costar menos que un mes de renta perdido.
Qué ley se aplica: Código Civil, no LAU
Este es el punto que casi nadie explica bien y el que más disgustos provoca. La Ley 29/1994 de Arrendamientos Urbanos define el arrendamiento de vivienda en su artículo 2 como el que recae sobre «una edificación habitable cuyo destino primario sea satisfacer la necesidad permanente de vivienda del arrendatario». La interpretación mayoritaria de los tribunales es que una habitación aislada no es una edificación habitable completa: le faltan cocina y baño privativos, no constituye una unidad independiente y no puede cumplir por sí sola esa función. De ahí que la mayoría de las audiencias provinciales encuadren el alquiler de habitación en el arrendamiento de cosas del Código Civil, artículos 1.542 y siguientes.
Conviene ser honestos: no hay unanimidad absoluta. Existen resoluciones que han aplicado la LAU por analogía cuando la habitación era el domicilio permanente y único del ocupante, sobre todo para proteger frente a desalojos. Es un terreno con matices, así que si tu caso va a acabar en juzgado, consulta con un abogado antes de dar nada por sentado.
Qué cambia en la práctica
Que se aplique el Código Civil en lugar de la LAU tiene efectos muy tangibles. Bajo la LAU, el inquilino de vivienda tiene derecho a prorrogar hasta cinco años (siete si el arrendador es persona jurídica), puede desistir pasados seis meses avisando con treinta días, la fianza es de una mensualidad obligatoria y las garantías adicionales están limitadas a dos mensualidades. Nada de eso rige en la habitación. Ahí manda lo que pactéis, con el único límite de las normas generales sobre buena fe, abuso de derecho y cláusulas abusivas si el arrendador actúa como profesional frente a un consumidor.
| Aspecto | Habitación en piso compartido | Vivienda completa (LAU) |
|---|---|---|
| Norma aplicable | Código Civil, arts. 1.542 y ss. | Ley 29/1994 (LAU) y supletoriamente Código Civil |
| Duración mínima garantizada | La que se pacte; no hay mínimo legal | Prórroga hasta 5 años (7 si arrendador es persona jurídica) |
| Prórroga tácita | Solo si se pacta; si no, rige la tácita reconducción del art. 1.566 CC | Prórroga automática anual hasta 3 años más tras el plazo |
| Desistimiento del inquilino | Solo lo pactado en el contrato | Tras 6 meses, avisando con 30 días |
| Fianza legal | No hay importe obligatorio; se pacta libremente | 1 mensualidad obligatoria (art. 36 LAU) |
| Depósito de fianza en organismo autonómico | Discutido; muchas comunidades no lo exigen | Obligatorio en la mayoría de comunidades |
| Actualización de renta | Libre pacto (suele referenciarse a un índice oficial) | Sujeta al índice de referencia legalmente previsto |
| Límite de precio en zona tensionada | Regla general estatal pensada para vivienda; Cataluña sí ha extendido la contención a habitaciones | Aplicable en zonas declaradas tensionadas |
| Derecho de adquisición preferente | No procede sobre una habitación | Tanteo y retracto del art. 25 LAU |
| Subrogación por fallecimiento | No prevista | Prevista en el art. 16 LAU |
El caso catalán y las zonas tensionadas
Cataluña es la excepción más relevante. Su normativa de contención de rentas se amplió para incluir de forma expresa el alquiler de habitaciones en municipios declarados de mercado residencial tensionado, con topes calculados a partir del índice de referencia y reglas específicas para que la suma de las habitaciones no supere lo que costaría la vivienda entera. Si alquilas en Barcelona, Girona, Tarragona, Lleida o cualquiera de los municipios incluidos en el listado, comprueba el índice oficial antes de fijar el precio: publicar un anuncio por encima del tope puede acarrear sanción.
Fuera de Cataluña, el marco estatal derivado de la Ley 12/2023 por el derecho a la vivienda se diseñó pensando en el arrendamiento de vivienda, y su aplicación literal a habitaciones sigue siendo objeto de debate. Las comunidades han ido moviéndose a ritmos distintos, así que antes de fijar renta consulta la situación de tu municipio en la web de vivienda de tu comunidad autónoma.
Habitación, temporada y uso turístico no son lo mismo
Tres figuras que se confunden con frecuencia:
- Habitación para uso permanente. El ocupante vive ahí de forma estable. Código Civil, con la matización anterior.
- Arrendamiento de temporada. Recae sobre la vivienda o la habitación por una causa temporal acreditada: un curso académico, un contrato de trabajo de seis meses, un tratamiento médico. Es arrendamiento para uso distinto de vivienda (art. 3 LAU) y conviene documentar el motivo en el propio contrato para que no se recalifique.
- Uso turístico. Estancias cortas con servicios propios del sector hotelero, comercializadas en canales turísticos. Requiere licencia autonómica o municipal, tributa distinto y muchas comunidades de propietarios lo han restringido en sus estatutos. No lo disfraces de alquiler de habitación.
Contenido del contrato de alquiler de habitación
Estos son los elementos que tu documento debe incluir. Si alguno falta, la plantilla se queda coja:
- Datos del propietario o arrendador: nombre completo, DNI/NIE, domicilio a efectos de notificaciones, teléfono y correo electrónico.
- Datos del inquilino: nombre completo, DNI/NIE, domicilio anterior, teléfono y correo electrónico.
- Título del arrendador: si es propietario, referencia catastral; si es el arrendatario principal quien subarrienda, mención al consentimiento escrito del dueño.
- Descripción de la habitación: ubicación dentro del piso, metros cuadrados aproximados, si es exterior o interior, mobiliario e inventario.
- Zonas comunes de uso compartido: cocina, baño (o baño privativo, si lo hay), salón, terraza, trastero, plaza de garaje.
- Duración del contrato: fecha de inicio, fecha de finalización y régimen de prórroga.
- Renta mensual: importe, día de pago, cuenta bancaria y método (transferencia siempre, nunca efectivo sin recibo).
- Actualización de la renta: si se actualiza, con qué índice y con qué antelación se comunica.
- Fianza: importe, forma de entrega y plazo de devolución tras la salida.
- Gastos y suministros: qué está incluido en la renta y qué se reparte, con qué criterio.
- Normas de convivencia: ruido, visitas, limpieza, mascotas, zonas de almacenamiento.
- Prohibición de subarriendo y de cesión sin autorización escrita.
- Causas de resolución y preaviso de salida de cada parte.
- Protección de datos: cláusula informativa sobre el tratamiento de los datos personales del inquilino.
- Firmas de ambas partes en todas las páginas y fecha.
Las cláusulas, una a una
Objeto: describe la habitación como si fueras un perito
«Se arrienda una habitación en la vivienda sita en la calle Tal» es insuficiente. Identifica el dormitorio concreto: «habitación exterior de aproximadamente 11 m², situada a la derecha del pasillo, con ventana a la calle, provista de cama de 135 cm, armario de dos puertas, escritorio y silla». Añade un inventario firmado como anexo, con fotos fechadas. Ese anexo es lo que decide, meses después, si el arañazo del armario ya estaba o lo hizo el inquilino.
Deja claro también qué NO se cede. Si hay un trastero, un cuarto cerrado con las cosas del propietario o una habitación libre que no forma parte del contrato, dilo por escrito.
Zonas comunes: el detalle que casi todos olvidan
El derecho de uso de las zonas comunes es lo que convierte un dormitorio en una vivienda habitable. Especifica cuáles son y en qué condiciones: si la lavadora se usa libremente o con turnos, si el inquilino puede recibir invitados en el salón, si tiene derecho a una balda concreta en la nevera y a un espacio en la despensa. Suena tonto hasta que discutís por ello.
Renta: importe, día y forma de pago
Fija el importe en euros mensuales, el día concreto (los cinco primeros días naturales de cada mes es lo habitual) y el número de cuenta. Insiste en la transferencia: deja rastro, sirve de prueba de pago para el inquilino y facilita la declaración de la renta al propietario. Si por lo que sea hay pago en efectivo, extiende recibo numerado con fecha, importe, concepto y firma.
Sobre el prorrateo: si el inquilino entra el 12 del mes, calcula la parte proporcional en el propio contrato para no dejarlo al criterio de nadie. Y evita la práctica de cobrar «el primer y el último mes» como si fueran fianza: son cosas distintas y mezclarlas complica la devolución.
Actualización de la renta
Al no aplicarse la LAU, no hay un índice impuesto. Lo razonable es pactar una revisión anual referenciada a un índice oficial publicado por el INE y establecer que solo procede si el arrendador la comunica por escrito con un mes de antelación. Si no pactas nada, la renta se mantiene igual durante toda la vigencia del contrato: no puedes subirla de forma unilateral a mitad de año.
Fianza y garantías adicionales
La cantidad típica en el mercado español es de una mensualidad, aunque en habitaciones amuebladas de ciudades caras se ve con frecuencia mes y medio o dos. Al no existir el tope legal de la LAU, el importe es libre, pero pedir cuatro mensualidades a un estudiante es una barrera comercial y, si el arrendador actúa profesionalmente, puede discutirse su proporcionalidad.
Escribe con claridad estas tres cosas: el importe exacto, que la fianza no es un mes de renta anticipada (el inquilino no puede «vivirse» la fianza en el último mes) y el plazo de devolución. Treinta días desde la entrega de llaves es el estándar más aceptado. Deja pactado también que se descontarán, con justificantes, los desperfectos distintos del desgaste normal y las facturas de suministros pendientes.
La devolución de la fianza es la fuente número uno de conflictos en pisos compartidos. Se resuelve con dos folios: un inventario con fotos el día de entrada y otro el día de salida. Cuesta veinte minutos y ahorra meses de mensajes de voz.
Duración, prórroga y tácita reconducción
Lo más habitual es pactar entre seis y doce meses, con prórrogas automáticas por periodos iguales salvo denuncia previa. Si el contrato vence y el inquilino sigue ocupando la habitación quince días sin oposición del arrendador, entra en juego la tácita reconducción del artículo 1.566 del Código Civil: el contrato se renueva por plazos cortos (de mes en mes si la renta es mensual). Que no te pille por sorpresa: si no quieres renovar, comunícalo por escrito y con acuse de recibo antes del vencimiento.
Prohibición de subarriendo y de cambio de ocupante
Incluye una cláusula clara: la habitación se cede a una persona concreta, para su uso exclusivo, y no puede cederla, subarrendarla ni alojar a terceros de forma permanente sin autorización escrita. Aquí es donde se cuelan las parejas que «se quedan unos días» y acaban viviendo seis meses sin figurar en ningún papel ni pagar suministros.
Cláusula de protección de datos
El arrendador trata datos personales del inquilino (DNI, cuenta bancaria, a veces nómina). Una cláusula informativa breve, identificando al responsable, la finalidad (gestión del arrendamiento), la base jurídica (ejecución del contrato) y los derechos de acceso, rectificación y supresión, cumple con lo básico del RGPD y de la LOPDGDD. No guardes copias de nóminas más tiempo del necesario.
Modelo de Contrato de Alquiler de Habitación
Esta es la estructura del documento que puedes descargar en Word. Cada fila corresponde a un apartado del archivo, con los campos entre corchetes listos para sustituir:
| Sección | Qué debe contener | Ejemplo de redacción |
|---|---|---|
| Encabezado | Lugar y fecha de firma | En [ciudad], a [día] de [mes] de 2026 |
| Reunidos — arrendador | Nombre, DNI/NIE, domicilio | D./Dña. [nombre], con DNI [número], domicilio en [dirección] |
| Reunidos — inquilino | Nombre, DNI/NIE, domicilio anterior | D./Dña. [nombre], con DNI [número], domicilio en [dirección] |
| Exponen | Título del arrendador sobre la vivienda | Que el arrendador es propietario de la vivienda sita en [dirección], referencia catastral [ref.] |
| Cláusula 1 — Objeto | Habitación identificada + zonas comunes | Habitación [descripción], de unos [m²], con derecho de uso de cocina, baño y salón |
| Cláusula 2 — Duración | Inicio, fin y prórroga | Del [fecha] al [fecha], prorrogable por periodos de [meses] |
| Cláusula 3 — Renta | Importe, día y cuenta | [importe] € mensuales, del 1 al 5 de cada mes, en la cuenta [IBAN] |
| Cláusula 4 — Actualización | Índice y comunicación | Revisión anual conforme al índice oficial [índice], previa comunicación escrita |
| Cláusula 5 — Fianza | Importe y devolución | [importe] €, devolución en 30 días desde la entrega de llaves |
| Cláusula 6 — Gastos | Incluidos y repartidos | Suministros repartidos a partes iguales entre los ocupantes |
| Cláusula 7 — Convivencia | Ruido, visitas, limpieza, mascotas | Silencio de 23:00 a 8:00; visitas de más de [n] noches requieren aviso |
| Cláusula 8 — Obras y desperfectos | Quién repara qué | Reparaciones estructurales a cargo del arrendador; pequeñas reparaciones por uso, del inquilino |
| Cláusula 9 — Resolución | Causas y preaviso | Preaviso de [30] días por escrito; impago de dos mensualidades como causa de resolución |
| Cláusula 10 — Datos personales | Información RGPD | Responsable, finalidad, base jurídica y derechos |
| Anexo I | Inventario y estado | Mobiliario, electrodomésticos, número de llaves, fotos fechadas |
| Anexo II | Lecturas de contadores | Luz, agua y gas el día de entrada |
| Firmas | Ambas partes, todas las páginas | Firma y rúbrica al margen de cada folio |
Cómo rellenar la plantilla Word paso a paso
La plantilla está pensada para que la termines en veinte minutos sin saber de Word más allá de lo básico.
- Haz una copia antes de tocar nada. Guarda el archivo original como referencia y trabaja sobre un duplicado. Si alquilas varias habitaciones, tendrás una base limpia para cada una.
- Usa Buscar y reemplazar. Pulsa Ctrl+L (o Ctrl+H en algunas versiones) y sustituye de golpe cada campo entre corchetes. Empieza por los que se repiten: el nombre del arrendador, el del inquilino y la dirección.
- Revisa que no queden corchetes. Vuelve a buscar el carácter «[». Si aparece algún resultado, te has dejado un campo. Es el error más común de todos.
- Ajusta las cláusulas que no apliquen. Si la habitación no tiene baño privativo, borra esa mención. Si no hay mascotas en el piso, deja la prohibición; si sí las hay, cámbiala.
- Añade el inventario. Inserta las fotos en el Anexo I con la fecha visible, o adjúntalas impresas y numeradas. Word admite arrastrar imágenes directamente al documento.
- Anota las lecturas de contadores. Luz, agua y gas el día de entrada. Es la única manera limpia de repartir la primera factura.
- Numera las páginas. Insertar > Número de página. Un contrato paginado es mucho más difícil de manipular.
- Guarda una copia en PDF. Archivo > Guardar como > PDF. El Word queda para futuras ediciones; el PDF es el que circula.
- Imprime dos ejemplares y firmad los dos. Cada parte se queda con uno. Rubricad todas las páginas, no solo la última.
- Archiva el DNI de la otra parte solo mientras dure el contrato. Y guarda los justificantes de transferencia: son tu historial de pagos.
Si prefieres firmar en digital, cualquier sistema de firma electrónica avanzada reconocido sirve, y también vale una firma simple aceptada por ambas partes, aunque su fuerza probatoria es menor. Enviar el PDF firmado por correo electrónico y que la otra parte responda aceptando expresamente crea un rastro razonable.
Gastos comunes: quién paga qué
En un piso compartido, el reparto de gastos es la segunda fuente de conflictos después de la fianza. Hay dos modelos y ambos funcionan si se explican bien en el contrato.
El modelo «todo incluido» fija una renta única que cubre habitación y suministros. Es cómodo, evita discusiones y facilita al inquilino calcular su presupuesto. El riesgo lo asume el propietario: si el invierno es duro y la calefacción se dispara, come margen. Suele compensarse añadiendo entre 40 y 80 euros al precio base y, opcionalmente, un tope de consumo a partir del cual se factura el exceso.
El modelo «renta + gastos» separa la renta del reparto de facturas, normalmente a partes iguales entre ocupantes o en proporción a los días de estancia. Es más justo y más transparente, pero exige que alguien enseñe las facturas cada mes. Designa en el contrato quién las gestiona y comprométete a compartir el PDF de cada factura.
| Concepto | Quién lo paga por defecto | Nota práctica |
|---|---|---|
| Renta de la habitación | Inquilino | Transferencia mensual, siempre con rastro bancario |
| Electricidad | Reparto entre ocupantes | Anota la lectura el día de entrada y el de salida |
| Agua | Reparto entre ocupantes | Suele facturarse bimestral; prorratea por días si alguien entra a mitad |
| Gas o calefacción central | Reparto entre ocupantes | Si es central por comunidad, lo abona el propietario y lo repercute |
| Internet y wifi | Reparto entre ocupantes | Deja claro si el router y su titularidad son del propietario |
| Comunidad de propietarios | Propietario | No es repercutible salvo pacto expreso y detallado |
| IBI | Propietario | En habitación no suele repercutirse nunca |
| Tasa de basuras | Propietario | Repercutible solo si se pactó con importe determinado |
| Seguro del hogar (continente) | Propietario | Cubre el inmueble, no las pertenencias del inquilino |
| Seguro de contenido personal | Inquilino | Opcional, pero útil si tiene equipo informático o bici |
| Reparaciones estructurales | Propietario | Persiana rota por vejez, caldera, humedades, fontanería |
| Pequeñas reparaciones por uso | Inquilino | Bombillas, silicona, sifón atascado por su uso |
| Productos de limpieza comunes | Reparto entre ocupantes | Bote común de 10-15 € al mes funciona bien |
Normas de convivencia que evitan broncas
La convivencia es lo que distingue este contrato de cualquier otro. No hace falta redactar un reglamento de veinte puntos; con seis o siete acuerdos escritos se resuelve el 90 % de los roces.
Ruido y horarios
Fija una franja de silencio, típicamente de 23:00 a 8:00 entre semana, algo más flexible el fin de semana. Recuerda que las ordenanzas municipales de convivencia ya sancionan los ruidos nocturnos, y que la comunidad de propietarios puede actuar contra actividades molestas. Un inquilino ruidoso no es solo un problema de piso: es un problema con los vecinos.
Visitas y parejas
La fórmula más aceptada: las visitas puntuales son libres; las estancias de más de dos o tres noches seguidas requieren avisar al resto; alojar a alguien de forma habitual necesita acuerdo escrito. Sin esta cláusula, la pareja que aparece en enero es residente de facto en marzo, usa el agua caliente y no paga suministros.
Limpieza
Un cuadrante rotativo pegado en la nevera es más útil que cualquier cláusula. Si el propietario contrata una limpieza quincenal de zonas comunes y la repercute, escríbelo con el importe: entre 15 y 30 euros por persona y mes es lo que se ve en el mercado.
Mascotas, tabaco y espacios
Decide si se admiten mascotas y de qué tipo, si se puede fumar (lo normal es prohibirlo en interiores y permitirlo en balcón o terraza) y qué espacios de almacenamiento tiene cada uno. Un armario del pasillo asignado por escrito evita una discusión al mes.
Los pisos compartidos que funcionan no son los que tienen normas más duras, sino los que las tienen escritas antes de que aparezca el problema. Un anexo de convivencia de una página, firmado el primer día, vale más que tres conversaciones incómodas.
Empadronamiento y trámites del inquilino
Empadronarse en el municipio donde vives no es un favor que hace el propietario: es una obligación legal de toda persona que reside en España, según la Ley de Bases del Régimen Local. Y el padrón es un registro administrativo de residencia, no un título que otorgue derechos sobre la vivienda. Estar empadronado no convierte a nadie en propietario ni le da derecho a permanecer en la habitación una vez terminado el contrato.
Aun así, muchos propietarios se niegan por miedo. Merece la pena desmontarlo: el empadronamiento del inquilino no afecta a la titularidad, no impide la venta del inmueble y no complica la recuperación de la habitación por vías legales. Sí puede afectar a bonificaciones locales concretas o al padrón de basuras en algunos municipios, pero eso se resuelve preguntando en el ayuntamiento, no negando el derecho.
Qué documentación se necesita
- DNI, NIE o pasaporte del solicitante.
- Contrato de arrendamiento de la habitación en vigor.
- En muchos ayuntamientos, autorización firmada del titular de la vivienda con copia de su DNI.
- Impreso de alta o cambio de domicilio del padrón municipal.
Con el certificado de empadronamiento el inquilino puede solicitar tarjeta sanitaria, cambiar el domicilio del DNI, matricularse en centros públicos, acceder a servicios sociales municipales y tramitar ayudas al alquiler cuando su comunidad las convoca. Añade en el contrato una cláusula que autorice expresamente el empadronamiento: evita la discusión desde el principio.
Salida anticipada, preaviso y sustituto
Como no se aplica el artículo 11 de la LAU, el inquilino de habitación no tiene un derecho legal a desistir tras seis meses. Solo tiene lo que ponga el contrato. Y si el contrato no dice nada, marcharse antes de la fecha pactada es un incumplimiento que, en teoría, permite reclamar las rentas restantes hasta el vencimiento.
Ese escenario no interesa a nadie, así que lo sensato es pactar una salida ordenada. Tres fórmulas que funcionan:
- Preaviso simple. Cualquiera de las partes puede terminar el contrato avisando por escrito con 30 días de antelación, sin penalización. Es la más limpia y la más habitual.
- Preaviso con indemnización. Si el inquilino se va antes del plazo mínimo, abona una cantidad equivalente a una parte proporcional de las mensualidades pendientes. Fija un tope claro (por ejemplo, un máximo de una mensualidad) para que sea razonable.
- Sustituto aprobado. El inquilino puede proponer a otra persona; si el propietario y el resto de convivientes la aceptan, se firma un contrato nuevo y el saliente queda liberado. Muy usada en pisos de estudiantes.
Para el lado del propietario, pacta también con qué antelación puede pedir la habitación y en qué casos (venta del inmueble, necesidad propia, obras). Y deja por escrito cómo se hace la entrega de llaves: día, hora, revisión conjunta del estado de la habitación y firma de un documento de salida. Ese documento es el que cierra la fianza.
Impago: qué se puede hacer
Si el inquilino deja de pagar, el camino es el requerimiento fehaciente (burofax con acuse de recibo y certificación de texto), y después la vía judicial: juicio verbal de desahucio por falta de pago con reclamación de rentas. En el marco del Código Civil, el artículo 1.569 recoge el impago como causa de desahucio. Nunca cambies la cerradura ni saques las pertenencias de nadie por tu cuenta: eso puede constituir un delito de coacciones y te deja en peor posición que al principio. Un procurador y un abogado son necesarios en la mayoría de estos procedimientos; consulta antes de mover ficha.
Ejemplo de precios de alquiler de habitaciones en España
Los precios varían muchísimo según ciudad, barrio, si la habitación es exterior, si tiene baño propio y si los suministros van incluidos. Los rangos siguientes son orientativos, tomados de la horquilla que muestran los principales portales de pisos compartidos a comienzos de 2026, y sirven para situarte, no para fijar el precio exacto de tu contrato.
| Ciudad | Rango habitual (€/mes) | Habitación con baño privado | Comentario |
|---|---|---|---|
| Barcelona | 500 - 700 | +80 a +150 € | Contención de rentas aplicable a habitaciones en municipios tensionados |
| Madrid | 480 - 680 | +80 a +150 € | Centro y Chamberí en la parte alta; periferia bien comunicada, más asequible |
| Palma de Mallorca | 450 - 620 | +70 a +130 € | Fuerte estacionalidad por el turismo |
| San Sebastián | 430 - 600 | +70 a +130 € | Mercado muy tensionado y poca oferta |
| Bilbao | 380 - 500 | +60 a +110 € | Buena relación precio-transporte |
| Málaga | 380 - 550 | +60 a +120 € | Subida sostenida por la demanda de trabajadores remotos |
| Valencia | 350 - 500 | +60 a +110 € | Zona universitaria con mucha rotación en septiembre |
| Sevilla | 330 - 470 | +50 a +100 € | Nervión y Los Remedios por encima de la media |
| Zaragoza | 300 - 420 | +50 a +90 € | De las capitales grandes más asequibles |
| Granada | 280 - 400 | +40 a +90 € | Ciudad universitaria, contratos de curso académico |
| Murcia | 270 - 380 | +40 a +80 € | Oferta amplia cerca del campus |
| Salamanca | 270 - 390 | +40 a +80 € | Predomina el contrato de temporada de nueve meses |
Tres factores mueven el precio más que ninguna otra cosa: la distancia real a una parada de metro o cercanías (no la distancia en el mapa), si la habitación es exterior con ventana a la calle y si los suministros van incluidos. Una habitación interior sin ventana exterior puede valer 60 u 80 euros menos que su gemela exterior en el mismo piso.
Si eres propietario, fija el precio mirando anuncios activos de tu barrio con menos de dos semanas de publicación, no anuncios antiguos que llevan meses sin alquilarse. Y si estás en una zona declarada tensionada, comprueba el índice oficial antes de publicar.
Fiscalidad para el propietario
Alquilar una habitación genera rendimientos del capital inmobiliario y hay que declararlos en el IRPF, aunque el importe sea pequeño y aunque se cobre en efectivo. Hacienda cruza datos de portales inmobiliarios, consumos y movimientos bancarios; la idea de que «una habitación no se ve» dejó de ser realista hace años.
Del ingreso bruto se pueden deducir los gastos necesarios en la parte proporcional que corresponda a la habitación arrendada: IBI, comunidad, seguro, suministros si los paga el propietario, intereses del préstamo hipotecario, gastos de reparación y conservación, y la amortización del inmueble. La proporción suele calcularse por metros cuadrados, sumando la parte de zonas comunes que corresponda.
El punto delicado es la reducción por arrendamiento de vivienda del artículo 23.2 de la Ley del IRPF. Tras la reforma de la Ley 12/2023, esa reducción pasó a ser del 50 % con carácter general y con porcentajes incrementados en supuestos concretos (rehabilitación reciente, arrendamiento a jóvenes en zona tensionada o rebaja significativa de la renta). Su aplicación al alquiler de habitación no es pacífica: la Dirección General de Tributos ha admitido la reducción en consultas donde la habitación constituía la vivienda habitual del arrendatario, pero también hay criterios más restrictivos y actuaciones de comprobación que la han rechazado. Antes de aplicarla, consúltalo con un asesor fiscal y guarda la documentación que acredite que la habitación es el domicilio permanente del inquilino.
Dos apuntes más. Uno: el arrendamiento de vivienda para uso permanente está exento de IVA, así que no se factura con IVA; distinto es si prestas servicios propios de la hostelería (limpieza de la habitación, cambio de sábanas, comidas), donde sí habría IVA al tipo reducido. Dos: el arrendamiento está sujeto en teoría a Transmisiones Patrimoniales a cargo del arrendatario, aunque la normativa estatal introdujo una exención para los arrendamientos de vivienda de uso estable y permanente; comprueba la regulación de tu comunidad autónoma porque hay diferencias.
Errores frecuentes al redactarlo
- Usar una plantilla de vivienda completa y tachar palabras. Queda un documento con referencias a la LAU que no aplican y sin las cláusulas de convivencia que sí necesitas.
- No identificar la habitación. «Una habitación en el piso» permite que el propietario te cambie de cuarto en marzo. Descríbela.
- Olvidar las zonas comunes. Sin ellas, el contrato no garantiza siquiera el uso de la cocina.
- Confundir fianza con último mes. Genera un agujero en la salida y suele acabar en reclamación.
- No dejar constancia de los contadores. La primera factura se convierte en una negociación a ciegas.
- Cobrar en efectivo sin recibo. El inquilino no puede probar el pago y el propietario no puede justificar el ingreso.
- No pactar el preaviso. Sin él, marcharse antes de tiempo es un incumplimiento contractual.
- Subarrendar sin permiso del propietario. Si quien alquila la habitación es el arrendatario principal, necesita autorización escrita del dueño. Sin ella, el contrato es atacable y puede acabar en resolución del arrendamiento principal.
- Dejar campos entre corchetes sin rellenar. Un contrato con «[importe]» sin sustituir es un regalo para la parte contraria.
- No firmar todas las páginas. Facilita que alguien alegue que se cambió una hoja.
- Ignorar la normativa autonómica. Cataluña regula los precios de habitación; otras comunidades tienen registros o requisitos propios.
- Copiar cláusulas abusivas de internet. Renuncias genéricas a derechos, penalizaciones desproporcionadas o prohibiciones de empadronarse pueden declararse nulas y dejarte peor de lo que estabas.
Qué hacer si hay conflicto
El orden razonable de actuación, de menos a más:
- Conversación documentada. Habla, y después resume por escrito lo acordado en un correo o un mensaje. Deja rastro sin dramatizar.
- Requerimiento escrito. Si no se cumple, envía un burofax con acuse de recibo y certificación de texto. Cuesta entre 25 y 45 euros y es la prueba que después pide el juzgado.
- Mediación. Muchas comunidades autónomas y ayuntamientos tienen servicios gratuitos de mediación en vivienda, y las oficinas municipales de información al consumidor pueden orientarte.
- Reclamación de cantidad. Para deudas pequeñas, el procedimiento monitorio permite reclamar sin abogado por debajo de determinados importes, aunque contar con asesoramiento ayuda.
- Vía judicial. Desahucio por falta de pago o por expiración del plazo, acumulando la reclamación de rentas. Aquí ya necesitas abogado y procurador.
Si tienes ingresos bajos, pregunta por el turno de oficio y la justicia gratuita: los umbrales se revisan cada año y mucha gente que cumple los requisitos no lo sabe. Y sea cual sea tu papel en el conflicto, no tomes medidas por tu cuenta como cortar suministros, cambiar cerraduras o retirar pertenencias ajenas: son actuaciones que pueden tener consecuencias penales.
Consejos para redactar un contrato de alquiler de habitación
- Usa un lenguaje claro y frases cortas. Un contrato que no se entiende se cumple mal.
- Numera las cláusulas y ponles título. Facilita citarlas si hay discusión.
- Concreta importes, fechas y plazos con números, nunca con expresiones vagas como «un tiempo prudencial».
- Adjunta inventario con fotos y lecturas de contadores como anexos firmados.
- Comprueba la normativa autonómica y municipal antes de fijar el precio.
- Firma dos ejemplares y rubrica todas las páginas.
- Guarda el contrato, los justificantes de pago y las comunicaciones en una carpeta única durante al menos cinco años.
- Si hay hipoteca, varios propietarios, herencia sin repartir o un inquilino con perfil de riesgo, encarga una revisión a un profesional antes de firmar.
Preguntas frecuentes
¿Un contrato de alquiler de habitación se rige por la LAU?
Por regla general, no. La interpretación mayoritaria de los tribunales lo sitúa fuera de la Ley de Arrendamientos Urbanos y lo somete al arrendamiento de cosas del Código Civil, porque una habitación no constituye por sí sola una edificación habitable independiente. Hay resoluciones puntuales que han aplicado la LAU por analogía, así que en caso de litigio conviene consultar con un abogado.
¿Cuánta fianza puede pedir el propietario por una habitación?
La que se pacte, porque no rige el tope de una mensualidad del artículo 36 de la LAU. En el mercado español lo habitual es una mensualidad, a veces mes y medio en ciudades caras o habitaciones amuebladas. Pedir importes muy superiores es legal pero poco competitivo, y si el arrendador actúa como profesional frente a un consumidor la proporcionalidad puede discutirse.
¿El propietario puede prohibirme empadronarme?
No debería, y de hecho el empadronamiento es una obligación de quien reside en el municipio. El padrón es un registro de residencia y no otorga derecho alguno sobre la vivienda. Lo mejor es incluir en el contrato una cláusula que autorice expresamente el empadronamiento y evitar así el conflicto.
¿Puedo irme antes de que termine el contrato?
Solo en las condiciones que figuren en el documento. Al no aplicarse el derecho de desistimiento de la LAU, si el contrato no prevé un preaviso, marcharse antes puede considerarse incumplimiento y dar pie a reclamación de las rentas pendientes. Por eso conviene pactar siempre un preaviso de 30 días o la posibilidad de presentar un sustituto aceptado por el propietario.
¿Puede el propietario subir la renta durante el contrato?
Solo si se pactó una cláusula de actualización, con el índice y el procedimiento de comunicación. Sin esa cláusula, la renta se mantiene invariable durante toda la vigencia y cualquier subida unilateral es rechazable. En zonas con contención de rentas hay que respetar además los topes autonómicos aplicables.
¿Quién paga la luz, el agua y el internet?
Lo que diga el contrato. Los dos modelos habituales son la renta «todo incluido» y la renta más reparto de suministros entre ocupantes. Si eliges el reparto, anota las lecturas de contadores el día de entrada y el de salida, prorratea por días cuando alguien entra a mitad de mes y comparte siempre el PDF de las facturas.
¿Es obligatorio depositar la fianza en el organismo autonómico?
En el arrendamiento de vivienda sujeto a LAU sí lo es en la mayoría de comunidades. En el alquiler de habitación la obligación es discutida y muchas comunidades no la exigen expresamente. Consulta el criterio de tu comunidad autónoma: hacerlo nunca perjudica y en caso de litigio refuerza la posición del arrendador.
¿Puedo alquilar una habitación si yo soy inquilino del piso?
Solo con autorización escrita del propietario. Estarías subarrendando y, sin ese permiso, incumples tu propio contrato y expones el arrendamiento principal a una resolución. Si el propietario acepta, deja constancia por escrito y adjunta esa autorización como anexo al contrato de la habitación.
¿Qué diferencia hay entre alquiler de habitación y alquiler de temporada?
El de habitación puede ser permanente y suele regirse por el Código Civil. El de temporada recae sobre la vivienda o la habitación por una causa temporal acreditada (curso académico, trabajo de duración determinada, tratamiento médico) y se encuadra en el arrendamiento para uso distinto de vivienda del artículo 3 de la LAU. Documenta el motivo de la temporalidad en el contrato para evitar recalificaciones.
¿Cuántas personas pueden vivir legalmente en un piso compartido?
Depende de la cédula de habitabilidad o licencia de primera ocupación y de las ordenanzas municipales, que fijan superficies mínimas por ocupante. Superar esos límites puede acarrear sanción y problemas con la comunidad de propietarios. Antes de dividir un piso en cinco o seis habitaciones, comprueba la normativa local: no todo lo que cabe físicamente está permitido.
¿Necesito hacer un inventario de la habitación?
No es obligatorio, pero es lo que mejor protege a las dos partes. Un anexo con la lista de mobiliario, número de llaves entregadas y fotos fechadas del estado inicial convierte la devolución de la fianza en un trámite en lugar de en una discusión. Repite el mismo ejercicio el día de la salida y firmad ambos documentos.
¿Qué hago si el inquilino deja de pagar?
Requiérele por burofax con acuse de recibo dejando constancia de la deuda y de un plazo para pagar. Si no responde, la vía es el juicio verbal de desahucio por falta de pago con reclamación de rentas, para el que necesitarás abogado y procurador en la mayoría de casos. Nunca cambies la cerradura ni retires sus pertenencias por tu cuenta: puede constituir un delito de coacciones.
¿Sirve un contrato firmado solo por WhatsApp o email?
Un acuerdo por escrito en formato electrónico tiene valor probatorio, aunque menor que un documento firmado en papel o con firma electrónica reconocida. Lo razonable es enviar el PDF, que la otra parte responda aceptándolo de forma expresa e inequívoca y, en cuanto sea posible, firmar dos ejemplares en papel.
Descarga nuestra plantilla en Word
Hemos preparado un modelo de contrato de alquiler de habitación en Word, editable, con todos los campos entre corchetes y los dos anexos (inventario y lecturas de contadores) ya montados. Descárgalo, adáptalo a tu piso y firma dos ejemplares. Encontrarás el enlace de descarga junto a las demás plantillas legales del blog, y si necesitas varios documentos relacionados, el pack de modelos legales que aparece más abajo los reúne todos ordenados.
Recuerda que una plantilla es un punto de partida sólido, no un dictamen jurídico. Ajusta las cláusulas a tu caso y, si hay dinero relevante en juego o la situación se complica, dedica una consulta a un abogado especializado en arrendamientos antes de firmar.
Conclusión
Alquilar una habitación es más sencillo que alquilar un piso entero, pero jurídicamente está menos protegido: casi todo depende de lo que pactéis por escrito. Identifica la habitación con detalle, regula las zonas comunes, fija renta, fianza y reparto de suministros con números, escribe las normas de convivencia antes de que aparezcan los roces y deja claro con cuánta antelación puede irse cada parte. Con esos seis puntos cubiertos y un inventario con fotos, la enorme mayoría de los conflictos de piso compartido desaparecen antes de nacer.
Y si tu caso tiene aristas —varios propietarios, herencia, hipoteca, inquilino que ya ha dado problemas o una comunidad autónoma con regulación de precios—, invierte en una revisión profesional. Sale mucho más barato que un desahucio.
Recursos adicionales
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- Guía completa del contrato de alquiler de vivienda — para cuando lo que arriendas es el piso entero y sí se aplica la LAU.
- Modelo de presupuesto de reforma de vivienda — útil si vas a acondicionar la habitación antes de alquilarla.
- Índice de plantillas legales y administrativas — recibos, autorizaciones y modelos complementarios.
- Pack de modelos legales — los ocho documentos más pedidos, listos para usar.
Aviso: este artículo tiene finalidad informativa y no constituye asesoramiento jurídico ni fiscal. La normativa de arrendamientos cambia con frecuencia y varía entre comunidades autónomas. Antes de firmar o de tomar decisiones con efectos económicos, consulta a un abogado o asesor fiscal colegiado.
