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Plantillas Excel para Presupuestos: Controla tus Finanzas Fácilmente

Equipo PlantillaGratis Actualizado el 22 de agosto de 2026 22 min de lectura
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Respuesta corta: una plantilla de presupuesto en Excel es una hoja de cálculo ya montada donde escribes lo que ingresas y lo que gastas, y la hoja te dice sola cuánto te queda, en qué categoría te estás pasando y cuánto vas a ahorrar a final de mes. No hay que programar nada: las fórmulas vienen escritas.

Las plantillas de nuestra sección de Excel son gratuitas, se descargan en formato .xlsx y funcionan igual en Excel, en Google Sheets y en LibreOffice Calc. Rellenar la primera te llevará entre quince y veinte minutos. Si solo vas a usar una, coge la de presupuesto personal mensual: cubre el 80 % de los casos.

Qué es una plantilla de presupuesto en Excel y qué problema resuelve

Un presupuesto no es una lista de prohibiciones. Es un plan de reparto: decides por adelantado a dónde va cada euro que entra, en lugar de descubrirlo tres semanas después mirando el extracto del banco. La diferencia entre las dos cosas es enorme, porque en el primer caso mandas tú y en el segundo mandan las suscripciones, el supermercado y las compras de impulso del jueves por la tarde.

La plantilla es el soporte de ese plan. Una hoja de cálculo con las columnas ya definidas, las categorías puestas, las fórmulas de total escritas y unos gráficos que se actualizan solos según vas escribiendo. Tu trabajo se reduce a dos cosas: meter cifras en las celdas de entrada y mirar el resultado una vez a la semana.

Se usa Excel para esto por tres razones que ninguna app ha conseguido replicar del todo. La primera es que el formato lo entiende todo el mundo: un archivo .xlsx lo abren Excel, Google Sheets, LibreOffice Calc, Numbers y media docena de programas más. La segunda es que el dato se queda donde tú lo dejes, en tu disco duro o en la nube que tú elijas, sin que ninguna empresa lo lea. La tercera es que puedes cambiarlo todo: si tu vida tiene una categoría de gasto que no aparece en ninguna app (una hipoteca compartida al 60/40, una pensión de alimentos, un huerto, un barco), en la hoja la escribes y punto.

Qué no hace una plantilla de presupuesto

Para evitar decepciones conviene decir lo que una hoja de cálculo no va a hacer por ti. No se conecta a tu banco: los movimientos hay que importarlos o teclearlos. No adivina categorías salvo que tú montes la tabla de correspondencias. No te avisa en el móvil cuando te pasas. Y, sobre todo, no ahorra por ti: la plantilla enseña el problema con mucha claridad, pero la decisión de cancelar el gimnasio al que no vas sigue siendo tuya.

Un presupuesto que no se mira es un archivo. Un presupuesto que se mira quince minutos a la semana es una herramienta. La diferencia no está en la plantilla, está en el calendario.

Los seis tipos de plantilla de presupuesto y cuál te toca a ti

Hay una tentación clásica al empezar: descargar la plantilla más completa, la de cuarenta pestañas y noventa fórmulas, y abandonarla a la segunda semana. La plantilla correcta es la más simple que cubra tu caso. Estos son los seis modelos que cubren prácticamente todas las situaciones.

1. Presupuesto personal mensual

Es la puerta de entrada y la que más se descarga. Una pestaña por mes, o una sola pestaña con una columna por mes, donde anotas los ingresos netos arriba y los gastos abajo repartidos en categorías: vivienda, suministros, alimentación, transporte, salud, ocio, ropa, deudas y ahorro. El saldo disponible se calcula solo y un gráfico circular reparte el pastel para que veas de un vistazo qué categoría se está comiendo el mes.

Qué trae montado:

  • Categorías de gasto predefinidas y editables, con subcategorías opcionales
  • Cálculo automático del saldo disponible y del porcentaje que representa cada partida
  • Gráfico circular de distribución del gasto y gráfico de barras de presupuestado frente a real
  • Columna de desvío con formato condicional: se pone en rojo cuando superas el límite que tú mismo fijaste
  • Fila de provisiones para los gastos que no son mensuales

Es la adecuada si vives solo o en pareja con las cuentas más o menos juntas, tienes una nómina o un ingreso previsible y quieres saber en qué se te va el dinero. También si estás saliendo de un bache y necesitas ver la foto real antes de decidir nada.

2. Presupuesto familiar anual

Cambia la escala. En lugar de mirar un mes miras doce, porque una familia tiene un ciclo de gasto muy marcado: septiembre con la vuelta al cole, diciembre con las fiestas, el verano con las vacaciones y algún mes suelto con el seguro del coche y el IBI cayendo casi a la vez. Si presupuestas mes a mes de forma aislada, cada uno de esos picos parece un desastre. Si presupuestas el año, son simplemente el mes en el que toca pagar algo que llevabas provisionando desde enero.

Qué trae montado:

  • Vista mensual y vista anual en la misma hoja, con totales por fila y por columna
  • Separación estricta entre gastos fijos, gastos variables y provisiones
  • Objetivos de ahorro con barra de progreso y fecha estimada de consecución
  • Gráfico de evolución de saldo acumulado a lo largo de los doce meses
  • Columna para identificar quién realiza cada gasto, útil cuando hay dos ingresos

3. Presupuesto empresarial o de autónomo

Aquí aparecen dos conceptos que en el presupuesto doméstico no existen y que provocan la mayor parte de los sustos: el IVA y las retenciones. El dinero que entra en la cuenta de un autónomo no es todo suyo. Una parte es IVA repercutido que devolverá a Hacienda en el trimestre, y otra parte de lo que factura ni siquiera llega a entrar porque el cliente le practica retención de IRPF. Una plantilla empresarial separa esas tres cifras desde el primer momento: facturado, cobrado y disponible de verdad.

Qué trae montado:

  • Ingresos desglosados por línea de negocio o por cliente, con base imponible, IVA y retención separados
  • Gastos operativos clasificados en fijos de estructura, variables por proyecto y no deducibles
  • Previsión de tesorería con fecha de cobro estimada, para ver los meses en los que la caja se queda corta
  • Cuadro de provisiones fiscales: IVA del trimestre, pago fraccionado y cuota de autónomos
  • Cálculo del margen por línea y del punto muerto mensual

4. Presupuesto de proyecto o de obra

Sirve para una reforma, una mudanza, un lanzamiento o cualquier cosa con principio, final y un montón de proveedores. La lógica cambia: no se organiza por meses sino por partidas, y las columnas que importan son presupuestado, comprometido, pagado y pendiente. La columna de comprometido es la que salva reformas: recoge el dinero que ya has aceptado gastar aunque todavía no haya salido de la cuenta, que es exactamente el importe que la gente olvida y por el que las obras acaban costando un 30 % más de lo previsto.

Qué trae montado:

  • Estructura de partidas y subpartidas con numeración jerárquica
  • Cuatro columnas de control: presupuestado, comprometido, pagado y pendiente
  • Porcentaje de avance económico y desvío acumulado sobre el total
  • Registro de proveedores con fechas de pago y forma de pago
  • Partida de imprevistos calculada como porcentaje del total, editable

5. Presupuesto de boda o de evento

Un evento es un presupuesto de proyecto con nombres propios y con una peculiaridad: casi todo se paga con señales y pagos parciales repartidos a lo largo de meses. Las categorías habituales son espacio y banquete, vestuario, alianzas, flores y decoración, música, fotografía y vídeo, invitaciones, transporte y una partida de imprevistos que conviene no bajar del 10 %.

Qué trae montado:

  • Categorías propias de evento con coste por invitado calculado automáticamente
  • Control de señales entregadas, pagos pendientes y fecha límite de cada uno
  • Reparto de quién paga qué, cuando el coste se divide entre varias personas o familias
  • Alerta de desvío sobre el presupuesto máximo que hayáis fijado

6. Presupuesto base cero

Es el más exigente y el que mejor funciona cuando las cuentas están apretadas de verdad. En lugar de partir del gasto del mes pasado y ajustar, partes de cero: cada euro de ingreso tiene que recibir un destino asignado antes de que empiece el mes, incluido el ahorro. Cuando terminas de repartir, la casilla de sobrante tiene que marcar exactamente cero. No sobra nada porque todo tiene nombre, y ese es justamente el objetivo.

Es la plantilla adecuada si tienes ingresos irregulares, si estás pagando deuda o si llevas años con la sensación de que el dinero se evapora sin causa identificable. Exige más disciplina el primer mes y bastante menos a partir del tercero.

Tabla resumen: qué plantilla elegir

Tipo de plantillaPara quiénPeriodoTiempo de montajeMantenimiento
Personal mensualUna o dos personas con ingreso previsibleMes15-20 min10 min/semana
Familiar anualFamilias con gastos estacionales12 meses40-60 min20 min/semana
Empresarial / autónomoAutónomos y microempresasMes y trimestre1-2 horas30 min/semana
De proyecto u obraReformas, mudanzas, lanzamientosDuración del proyecto30-45 minAl recibir cada factura
Boda o eventoEventos con muchos proveedoresHasta la fecha del evento30 minAl pagar cada señal
Base ceroIngresos irregulares o deuda activaMes45 min el primer mes15 min/semana

Cómo montar tu presupuesto paso a paso

El orden importa. Mucha gente empieza por los gastos variables, que son los más difíciles de estimar, se atasca y abandona. Se hace al revés: primero lo que sabes con certeza, luego lo que puedes reconstruir y al final lo que hay que aproximar.

Paso 1: apunta los ingresos netos, no los brutos

Escribe lo que llega a la cuenta después de impuestos y cotizaciones, no lo que dice tu contrato. Si cobras catorce pagas, tienes dos opciones: registrar los meses de paga extra tal como son, o prorratear el total anual entre doce para trabajar con una cifra estable. La segunda opción da un presupuesto mucho más fácil de sostener, siempre que en junio y en diciembre te acuerdes de que ese dinero ya estaba contado.

Con ingresos variables (comisiones, facturación de autónomo, trabajo por horas) usa el criterio conservador: coge los últimos seis o doce meses, quédate con el mes más bajo o con el promedio menos un margen, y presupuesta sobre esa cifra. Lo que venga por encima es superávit, y el superávit se reparte entre colchón y objetivos, no entre gasto corriente.

Paso 2: separa gastos fijos de gastos variables

Los fijos son los que se cobran solos y apenas cambian: alquiler o hipoteca, seguros, cuota de autónomos si la tienes, colegio, préstamos, telefonía, suscripciones. Se sacan del extracto bancario en diez minutos y son los primeros que hay que escribir porque marcan tu suelo de gasto.

Los variables son los que dependen de decisiones diarias: compra, gasolina, restaurantes, ropa, ocio, regalos, farmacia. Estos hay que reconstruirlos mirando tres meses de movimientos reales. Y aquí va el consejo más útil de toda la guía: escribe lo que gastas, no lo que te gustaría gastar. Un presupuesto de comida fuera de casa de 150 € cuando llevas tres meses gastando 380 € no es un presupuesto ambicioso, es un presupuesto falso que vas a incumplir la primera semana y que te dará una excusa perfecta para cerrar el archivo.

Paso 3: monta la línea de provisiones

Este paso es el que separa un presupuesto que aguanta doce meses de uno que salta por los aires en marzo. Haz una lista de todo lo que pagas al año pero no cada mes: seguro del coche, seguro del hogar, IBI, tasa de basuras, ITV, revisión de la caldera, dentista, regalos de cumpleaños y Navidad, vacaciones, matrículas. Suma el total anual, divide entre doce y mete esa cifra como un gasto mensual más, en una línea que se llame provisiones.

Ese dinero no se gasta: se aparta, idealmente en una cuenta o subcuenta distinta. Cuando llega el recibo del seguro, ya está pagado desde hace meses. El efecto psicológico es notable, porque los gastos que arruinan un mes dejan de existir como sorpresa.

Paso 4: fija el objetivo de ahorro antes de repartir el resto

El ahorro se presupuesta primero, no con lo que sobra, porque nunca sobra. Decide un porcentaje o una cantidad fija, y trátalo como si fuera un recibo domiciliado más. Si puedes, programa la transferencia automática para el mismo día que cobras.

El primer destino del ahorro es siempre el mismo: un colchón de emergencia equivalente a entre tres y seis meses de tus gastos fijos, en una cuenta líquida y aburrida a la que puedas acceder en 24 horas. Hasta que ese colchón no esté completo, no tiene mucho sentido plantearse nada más, porque cualquier imprevisto te devolvería a la casilla de salida o a una tarjeta.

Paso 5: registra durante el mes y cuadra una vez a la semana

Elige un método y no lo cambies. Puedes apuntar el gasto en el momento desde el móvil (Excel y Sheets tienen app y la hoja se sincroniza), o descargar el extracto del banco en .csv una vez por semana y pegarlo en la pestaña de movimientos. El segundo método es más rápido y menos propenso al olvido, pero pierde el efecto educativo de escribir el importe justo después de gastarlo.

Reserva quince minutos fijos, el mismo día de la semana. Puedes marcarlos en un calendario imprimible pegado en la nevera: suena antiguo y funciona mejor que una notificación más entre las cuarenta que ya ignoras.

Paso 6: cierra el mes y ajusta el siguiente

El último día del mes, o el primero del siguiente, dedica media hora a comparar previsto contra real categoría a categoría. No se trata de castigarse: se trata de calibrar. Si te has pasado en transporte tres meses seguidos, el problema no es tu fuerza de voluntad, es que tu presupuesto de transporte está mal puesto. Súbelo y baja otra cosa.

Después copia la pestaña del mes, renómbrala y ajusta las previsiones con lo que has aprendido. A partir del tercer o cuarto mes, las cifras previstas y las reales empiezan a parecerse, y ese es el momento en el que un presupuesto deja de ser un ejercicio y empieza a ser una herramienta de decisión.

El objetivo del mes 1 no es cumplir el presupuesto. Es medirlo. Los presupuestos empiezan a funcionar cuando dejas de intentar que la realidad se parezca a la hoja y empiezas a hacer que la hoja se parezca a la realidad.

Las fórmulas de Excel que sostienen un presupuesto

Con cinco funciones tienes un presupuesto completo. Todo lo demás son adornos que puedes añadir cuando te apetezca. Si quieres profundizar, tenemos una guía específica de fórmulas de Excel imprescindibles.

FórmulaQué haceEjemplo en un presupuesto
=SUMA()Suma un rango de celdas=SUMA(B2:B30) para el total de gastos del mes
=SUMAR.SI()Suma solo las filas que cumplen una condición=SUMAR.SI(A:A;"Alimentación";B:B) para el total de una categoría
=SUMAR.SI.CONJUNTO()Suma con varias condiciones a la vezTotal de "Ocio" solo del mes de marzo y solo de una cuenta
=SI()Devuelve un valor u otro según una condición=SI(B2>C2;"Te has pasado";"Dentro") en la columna de alerta
=PROMEDIO()Calcula la media de un rango=PROMEDIO(C2:C13) para el gasto medio de los doce meses
=BUSCARV() / =BUSCARX()Localiza un valor en una tabla y trae el dato asociadoAsignar categoría automáticamente según el concepto del banco
=SI.ERROR()Sustituye el error por un texto o un ceroEvita que la hoja se llene de #N/D cuando falta un dato
=TEXTO()Da formato a una cifra o a una fecha dentro de un textoConstruir el mes a partir de la fecha para agrupar por periodo

El separador de argumentos: punto y coma, no coma

Un detalle que provoca más frustración de la que parece. En la configuración regional española, Excel separa los argumentos de una función con punto y coma, no con coma, porque la coma está ocupada como separador decimal. Si copias una fórmula de una web anglosajona y te da error, prueba a cambiar las comas por puntos y comas antes de pensar que la fórmula está mal. En Google Sheets ocurre lo mismo si tu documento está configurado en español.

Referencias absolutas: el dólar que evita la mitad de los errores

Cuando arrastras una fórmula hacia abajo, Excel desplaza las referencias. Eso es lo que quieres para la fila de datos, pero no para la celda que contiene el límite de la categoría o el tipo de IVA. Ancla esas referencias con el símbolo del dólar: $B$2 queda fija, B$2 fija solo la fila y $B2 fija solo la columna. Con la tecla F4 vas rotando entre las cuatro combinaciones sin escribirlas a mano.

Convierte el rango en tabla

Selecciona tus datos y pulsa Ctrl+T para convertirlos en una tabla de Excel. A partir de ahí, cuando añadas una fila nueva al final, la tabla se extiende sola y todas las fórmulas, gráficos y tablas dinámicas que dependen de ella la incluyen automáticamente. Es la diferencia entre un presupuesto que hay que remendar cada vez que crece y uno que crece solo.

Cómo estructurar el archivo: tres pestañas y nada más

La arquitectura que mejor aguanta el paso de los meses es siempre la misma y solo necesita tres pestañas.

Pestaña 1, Movimientos. Una fila por gasto o ingreso, siempre. Columnas: fecha, concepto, categoría, subcategoría, importe, cuenta y quién paga. Nada de totales aquí, nada de celdas combinadas, nada de filas en blanco separando meses. Es una base de datos, y una base de datos limpia es lo que permite que todo lo demás funcione.

Pestaña 2, Parámetros. La lista de categorías, la lista de cuentas, los límites de gasto de cada categoría y la tabla de correspondencias entre el texto que escribe tu banco y la categoría que tú usas. Esta pestaña alimenta las listas desplegables de la pestaña de movimientos mediante validación de datos, de modo que nunca escribas "Alimentacion" un día y "Alimentación" otro, que para Excel son dos categorías distintas.

Pestaña 3, Resumen. Aquí no se teclea nada: todo son fórmulas o tablas dinámicas que leen la pestaña de movimientos. Total por categoría y mes, comparativa de previsto contra real, saldo acumulado y los gráficos. Es la pestaña que miras los quince minutos semanales y la única que enseñarías a alguien.

Si respetas esta separación entre datos, parámetros y resultados, tu presupuesto podrá crecer durante años sin romperse. Si mezclas las tres cosas en una sola hoja, con totales intercalados entre los datos, tendrás que reconstruirlo desde cero en cuanto quieras cambiar algo.

Cuánto destinar a cada categoría: la regla 50/30/20 y sus límites

La referencia más citada es la regla 50/30/20, popularizada por Elizabeth Warren y Amelia Warren Tyagi en su libro All Your Worth (2005): un 50 % de los ingresos netos a necesidades, un 30 % a deseos y un 20 % a ahorro y amortización de deuda.

BloqueObjetivoQué entra dentro
Necesidades50 %Vivienda, suministros, alimentación básica, transporte al trabajo, seguros obligatorios, salud
Deseos30 %Restaurantes, ocio, viajes, suscripciones, ropa más allá de lo necesario, caprichos
Ahorro y deuda20 %Colchón de emergencia, amortización extra de préstamos, inversión, plan de jubilación

Ahora la parte que casi nadie cuenta: en muchas ciudades españolas ese 50 % de necesidades es sencillamente inalcanzable. Si el alquiler o la hipoteca se lleva por sí solo el 40 % de tu nómina, no hay forma de meter dentro del otro 10 % la comida, la luz y el transporte. Eso no significa que lo estés haciendo mal, significa que la regla es una referencia estadounidense de hace dos décadas y no una ley.

Úsala como termómetro, no como norma. Si tus necesidades ocupan el 65 %, el trabajo no consiste en fingir que ocupan el 50: consiste en saberlo, en ajustar el bloque de deseos a lo que quede y en decidir si la palanca que puedes mover es el gasto de vivienda, el ingreso o el plazo de tus objetivos. Un presupuesto sirve precisamente para tener esa conversación con datos delante en lugar de con sensaciones.

Alternativas cuando el 50/30/20 no encaja

  • Pagarte a ti primero: fijas un porcentaje de ahorro, lo transfieres el día de cobro y el resto se reparte sin más reglas. Es la más sencilla de sostener y la que mejor funciona si lo tuyo es la constancia y no el detalle.
  • Base cero: cada euro recibe destino antes de empezar el mes y el sobrante debe quedar en cero. Máximo control, máximo esfuerzo inicial.
  • Sistema de sobres digital: una columna por sobre (compra, ocio, gasolina) con saldo que se arrastra de un mes a otro. Si un mes gastas de menos en ocio, el sobrante se queda en ese sobre. Funciona muy bien con gasto variable difícil de contener.

Excel, Google Sheets o una app de finanzas: comparativa honesta

La respuesta depende de qué te esté fallando ahora mismo, y merece la pena verla sin fanatismo.

CaracterísticaExcel de escritorioGoogle SheetsApp de finanzas personales
CosteSuscripción de Microsoft 365 o licencia; gratis con LibreOffice Calc o Excel en el navegadorGratis con cuenta de GoogleVersión gratuita con funciones limitadas y plan de pago
Captura de movimientosManual o importando el CSV del bancoManual o importando el CSV del bancoAutomática por conexión bancaria
Dónde viven tus datosEn tu disco o en la nube que elijasEn la cuenta de GoogleEn los servidores del proveedor
Personalización de categoríasTotalTotalLimitada al esquema de la app
Trabajo a varias manosBueno con el archivo en OneDriveEl mejor: edición simultánea nativaSegún el plan, a veces solo en la versión de pago
Análisis avanzadoTablas dinámicas, escenarios, Power QueryTablas dinámicas y funciones de consultaInformes predefinidos
Volumen de datosMuy alto (más de un millón de filas por hoja)Alto, con límite de celdas por documentoAlto, gestionado por el proveedor
Si dejas de usarloEl archivo sigue siendo tuyoExportable a .xlsx en un clicDepende de qué exportación permita
Curva de aprendizajeMediaMediaBaja

La combinación que mejor resultado da a mucha gente no es elegir uno, es usar dos: una app para capturar los movimientos sin esfuerzo y una hoja de cálculo para decidir. Exportas de la app, pegas en la pestaña de movimientos y analizas donde tienes libertad. Si te va la idea, aprender tablas dinámicas multiplica lo que puedes sacar de esos datos sin escribir una sola fórmula nueva.

Los seis errores que hacen abandonar un presupuesto en tres semanas

1. Presupuestar lo que te gustaría gastar

Ya lo hemos dicho y lo repetimos porque es el error número uno con diferencia. El primer mes se mide, no se corrige. Pon las cifras reales de los últimos tres meses aunque te den vergüenza y ajusta a partir del segundo.

2. Demasiadas categorías

Veintiocho categorías con subcategorías de tercer nivel garantizan el abandono. Entre ocho y doce categorías es el punto en el que la información sigue siendo útil y el registro sigue siendo rápido. Si de verdad necesitas más detalle en una partida concreta, abre subcategorías solo en esa.

3. Olvidar los gastos anuales

Sin línea de provisiones, el presupuesto funciona de maravilla hasta que llega el mes del seguro del coche y la ITV. Entonces se descuadra, y un presupuesto descuadrado se cierra y no se vuelve a abrir.

4. No contar el efectivo

El dinero que sacas del cajero desaparece del rastro bancario. Si sacas 100 € y solo apuntas "cajero", has perdido el 100 % de la información. Crea una categoría de efectivo y reparte al menos por bloques grandes, o reduce el uso de efectivo a lo imprescindible.

5. Mezclar cuentas sin identificarlas

Si tienes nómina en un banco, ahorro en otro y una tarjeta de crédito, y lo metes todo en la misma columna sin marcar la cuenta, nunca cuadrarás con el extracto. Y si no cuadra, dejas de confiar en la hoja. Una columna de cuenta resuelve el problema.

6. Dejar la tarjeta de crédito fuera del presupuesto

El gasto con tarjeta de crédito se produce el día de la compra, no el día del cargo. Si registras solo el cargo mensual, tu presupuesto va con un mes de retraso y no sirve para decidir nada. Apunta cada compra en su fecha y trata la liquidación como un traspaso entre cuentas, no como un gasto nuevo.

Presupuesto para autónomos: las tres provisiones que no puedes olvidar

Este apartado merece atención aparte porque los sustos aquí son de otra magnitud. Un autónomo que trata todo lo que entra en su cuenta como ingreso propio va camino de un trimestre muy malo.

El IVA repercutido no es tuyo

Cuando facturas con IVA, ese importe entra en tu cuenta pero pertenece a Hacienda hasta la autoliquidación del trimestre mediante el modelo 303. Los plazos de presentación son los veinte primeros días naturales de abril, julio y octubre para los tres primeros trimestres, y del 1 al 30 de enero para el cuarto. En la plantilla, esa cifra debe ir a una línea de provisión y, si puedes, a una subcuenta distinta. Recuerda que también podrás descontar el IVA soportado de tus gastos deducibles, así que la provisión real es la diferencia entre uno y otro.

El pago fraccionado de IRPF

Si tributas en estimación directa y no la mayoría de tus facturas llevan retención, te toca presentar el modelo 130 cada trimestre. Otra línea de provisión mensual en la hoja, calculada sobre el rendimiento neto acumulado del año, no sobre el trimestre suelto.

Las retenciones de tus facturas

Cuando facturas a empresas o a otros profesionales, ellos te practican retención de IRPF y te ingresan menos de lo que has facturado. El tipo general es del 15 %, con un tipo reducido del 7 % durante el año de inicio de actividad y los dos siguientes. Ese dinero no lo has perdido: es un pago a cuenta de tu declaración de la renta. Pero si presupuestas sobre el importe facturado en lugar de sobre el líquido, te vas a quedar corto todos los meses.

Regla práctica para autónomos: de cada factura que cobras, aparta primero el IVA y la provisión de IRPF. Lo que quede después de eso, y solo eso, es tu ingreso presupuestable.

Una advertencia importante: una hoja de cálculo es una herramienta de gestión, no de cumplimiento fiscal. No sustituye a los libros registro obligatorios ni a la contabilidad, y las cifras y tipos aplicables dependen de tu situación concreta, de tu comunidad autónoma y de la normativa vigente en cada ejercicio. Antes de tomar decisiones fiscales, consulta con una asesoría o con un gestor colegiado. Si además necesitas emitir facturas, tenemos plantillas de factura gratuitas preparadas para el desglose de base imponible, IVA y retención.

Automatiza sin escribir una sola macro

No hacen falta macros ni VBA para que la hoja trabaje por ti. Con cuatro funciones nativas se automatiza casi todo.

Validación de datos para las categorías

Selecciona la columna de categoría, entra en Datos > Validación de datos y apunta a la lista de categorías de tu pestaña de parámetros. A partir de ahí solo podrás elegir de una lista desplegable. Se acabaron los errores de escritura que rompen los SUMAR.SI y las categorías fantasma que aparecen en los gráficos.

Formato condicional para ver los desvíos

Aplica una regla a la columna de desvío: verde si está por debajo del límite, ámbar entre el 90 % y el 100 %, rojo por encima. Puedes usar también barras de datos para que la propia celda muestre la proporción del gasto. Es la funcionalidad que más cambia la sensación de usar la hoja, porque el problema se ve sin leer un número.

Categorización automática con una tabla de correspondencias

En la pestaña de parámetros, monta dos columnas: en la primera, un trozo de texto que aparezca en el concepto del banco; en la segunda, la categoría que le corresponde. Después, en la pestaña de movimientos, una fórmula con BUSCARX o con SUMAR.SI.CONJUNTO asigna la categoría sola. Cada vez que aparezca un concepto nuevo lo añades a la tabla y ya no vuelves a tocarlo. En dos o tres meses tendrás el 90 % de tus movimientos categorizándose solos.

Tablas dinámicas para el resumen

Una tabla dinámica sobre la pestaña de movimientos, con categorías en filas y meses en columnas, te da el cuadro completo en treinta segundos y se actualiza con un clic derecho. Sustituye a docenas de fórmulas escritas a mano y no se rompe cuando añades filas, siempre que el origen sea una tabla de Excel.

Importar el extracto del banco

Casi todas las bancas electrónicas españolas permiten descargar los movimientos en .csv o .xlsx. Descárgalo, pégalo en una pestaña de importación y deja que las fórmulas normalicen fecha, concepto e importe hacia tu pestaña de movimientos. Si usas Excel de escritorio, Power Query hace ese trabajo de limpieza y se puede refrescar con un botón cada semana.

Privacidad, copias de seguridad y control de versiones

Un presupuesto contiene el mapa completo de tu vida: dónde vives, cuánto ganas, en qué gastas, qué deudas tienes y con quién compartes cuenta. Trátalo en consecuencia.

  • Protege el archivo con contraseña si lo guardas en un equipo compartido. En Excel, Archivo > Información > Proteger libro > Cifrar con contraseña. Ojo: si pierdes esa contraseña, el archivo no se recupera.
  • No mandes la hoja por correo con datos reales dentro. Si necesitas enseñársela a alguien, comparte un enlace de solo lectura o una copia con las cifras sustituidas.
  • Ten una copia fuera de tu ordenador. Un archivo en un único disco duro es un archivo pendiente de perderse. La nube ya te da versiones anteriores, y una copia en un disco externo cada cierto tiempo cubre el resto.
  • Usa el historial de versiones. Tanto OneDrive como Google Drive guardan versiones anteriores del documento. Si un día borras una fórmula sin querer y lo descubres dos semanas después, esa función es lo que te salva.
  • Nunca guardes en la hoja números completos de tarjeta, claves de banca electrónica ni credenciales. Para identificar una cuenta basta con los cuatro últimos dígitos o un alias.

Recursos que combinan bien con la plantilla

La plantilla de presupuesto rinde más acompañada de estas piezas:

Si te interesa el lado de la organización y la productividad que sostiene el hábito, Iván Escudero publica técnicas de organización personal que encajan bien con la rutina semanal de revisión.

Preguntas frecuentes sobre plantillas de presupuesto en Excel

¿Puedo usar estas plantillas en Google Sheets o LibreOffice?

Sí. Están guardadas en formato .xlsx, que Google Sheets y LibreOffice Calc abren de forma nativa. Sube el archivo a Google Drive y ábrelo con Sheets, o haz doble clic si usas Calc. Las funciones de suma, promedio, condicionales y suma condicional se traducen automáticamente. Lo único que a veces se pierde son los formatos condicionales con iconos y algún gráfico combinado, que puedes rehacer en dos minutos.

¿Necesito saber Excel para usar una plantilla de presupuesto?

No. Las fórmulas ya están escritas y las celdas de resultado están protegidas. Tu trabajo consiste en escribir cifras en las celdas de entrada, que llevan otro color de fondo para que no haya duda. Si sabes escribir un número y elegir una opción de una lista desplegable, tienes suficiente para empezar.

¿Cada cuánto hay que actualizar el presupuesto?

Apunta los gastos cada día o cada dos días, mientras los recuerdas, y reserva quince minutos a la semana para cuadrar con el banco. Al cerrar el mes, compara lo previsto con lo real categoría a categoría y ajusta las previsiones del mes siguiente. Un presupuesto que se toca una vez al mes suele estar mal, porque a los veinte días ya nadie recuerda en qué se fue el efectivo.

¿Cómo se presupuestan los gastos irregulares como el seguro del coche o la ITV?

Con el método del doceavo. Suma lo que te costaron el año pasado todos los gastos que no son mensuales (seguros, ITV, IBI, tasa de basuras, revisiones, dentista, regalos, vacaciones), divide entre doce y aparta esa cifra cada mes en la línea de provisiones. Cuando llegue el recibo, ya está pagado. Es la diferencia entre un presupuesto que aguanta doce meses y uno que salta por los aires en marzo.

¿Es mejor una plantilla de Excel o una app de finanzas personales?

Depende de qué te falle. Si tu problema es la constancia, una app que lee los movimientos del banco te quita el trabajo de teclear. Si tu problema es entender tus números, o necesitas categorías propias y un histórico que no dependa de que una empresa siga existiendo, la hoja de cálculo gana. Mucha gente usa las dos: la app para capturar y la hoja para decidir.

¿Sirve una plantilla de presupuesto para un autónomo?

Sirve como control de gestión y previsión de tesorería, pero no sustituye a la contabilidad ni a los libros registro obligatorios. Un autónomo debe añadir tres apartados que no existen en un presupuesto doméstico: el IVA repercutido que cobra y no es suyo, las retenciones de IRPF de sus facturas y la provisión del pago fraccionado trimestral. Para el cumplimiento fiscal, consulta con una asesoría.

¿Qué fórmulas necesito para montar un presupuesto desde cero?

Con cinco tienes un presupuesto completo: SUMA para los totales, SUMAR.SI o SUMAR.SI.CONJUNTO para agrupar por categoría y mes, SI para las alertas de desvío, PROMEDIO para la media de los últimos meses y BUSCARV o BUSCARX para asignar categorías automáticamente. Todo lo demás son adornos.

¿Puedo compartir el presupuesto con mi pareja?

Sí, y suele funcionar mejor que llevar dos hojas separadas. Guarda el archivo en OneDrive o Google Drive, dad permiso de edición a los dos y añade una columna de "quién paga" para saber de qué bolsillo salió cada gasto. Si mantenéis cuentas separadas más una cuenta común, crea una pestaña por cuenta y un resumen que las sume.

¿Cómo presupuesto si mis ingresos cambian cada mes?

Presupuesta sobre el escenario conservador: coge los últimos seis o doce meses y trabaja con el mes más bajo o con el promedio menos un margen de seguridad. Los meses buenos generan superávit, y ese superávit va al colchón y a los objetivos, nunca al gasto corriente. Si lo llevas al gasto corriente, en el primer mes flojo estarás en números rojos.

¿Debo incluir las deudas en el presupuesto?

Sí, y por partida doble. La cuota mensual va en gastos fijos, y el capital pendiente merece una pestaña aparte con el saldo vivo, el tipo de interés y la fecha de finalización de cada préstamo. Ver el saldo pendiente bajar mes a mes es, para mucha gente, más motivador que ver subir el ahorro.

¿La plantilla calcula impuestos o la declaración de la renta?

No. Es una herramienta de planificación de gasto, no un programa fiscal. Puede ayudarte a provisionar dinero para pagos de impuestos y a tener ordenados los importes, pero el cálculo de cualquier autoliquidación depende de tu situación personal, de tu comunidad autónoma y de la normativa del ejercicio. Para eso, un profesional.

¿Y si compro el pack de plantillas, puedo devolverlo?

En compras a distancia tienes 14 días naturales de desistimiento sin necesidad de justificarlo (arts. 102-108 del RDL 1/2007). Con contenido digital descargable hay un matiz que conviene conocer: si consientes expresamente que la descarga empiece de inmediato y reconoces que con ello pierdes el derecho de desistimiento, este decae según el art. 103.m del mismo texto. Antes de confirmar el pago, lee la casilla que te lo pregunta. Las plantillas individuales de la web son gratuitas, así que este supuesto solo aplica al pack de pago.

Empieza por una sola plantilla y por un solo mes

No hace falta un sistema perfecto. Hace falta un archivo abierto y una cifra escrita. Descarga la plantilla de presupuesto gratuita, dedícale veinte minutos esta tarde a meter los ingresos y los gastos fijos, y deja los variables para el primer repaso semanal.

Un presupuesto no está para limitar tu vida, está para que sepas exactamente a dónde va tu dinero y para que decidas tú, con la información delante, si te parece bien. La mayoría de la gente que empieza descubre en el primer mes entre 80 y 200 € que se iban en cosas que ni siquiera recordaba haber contratado. Ese hallazgo, y no la hoja de cálculo, es lo que hace que al mes siguiente vuelvas a abrirla.

Sobre este contenido: guía elaborada por el equipo editorial de PlantillaGratis a partir de la documentación oficial de Excel y Google Sheets y de la normativa española vigente citada en el texto. No incluye reseñas de usuarios ni pruebas de laboratorio propias, y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni de inversión personalizado. Para decisiones fiscales o de inversión, acude a un profesional colegiado.

Aviso de transparencia: Este artículo puede contener enlaces de afiliado. Si compras a través de ellos, PlantillaGratis puede recibir una comisión sin coste adicional para ti. Más información.

Recomendacion

Te lo digo sin rodeos: una plantilla de presupuesto te resuelve hoy, pero el dia que tus cuentas crezcan agradeceras tener el Excel completo, no la version gratuita capada.

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