Plantilla de programación didáctica LOMLOE (Word editable)
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Documento en Word con los apartados de la programación ya titulados y jerarquizados. Descárgalo y adáptalo a tu materia, tu etapa y tu comunidad autónoma.
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Rúbrica de evaluación
Unidad didáctica
Plantilla de examen
Una programación didáctica es el documento en el que un departamento o un equipo docente planifica una materia completa durante un curso académico: parte de la contextualización del centro y del alumnado, se apoya en el marco normativo vigente, despliega las competencias específicas con sus criterios de evaluación y sus saberes básicos, secuencia las situaciones de aprendizaje a lo largo del año, y cierra con la metodología, la atención a la diversidad, la evaluación, los materiales y los elementos transversales. No es un apunte personal: se aprueba en el centro y se hace público. Esta página explica apartado por apartado qué va en cada sitio, cómo encaja con la LOMLOE y qué cambia cuando la programación se escribe para defenderla en una oposición.
Qué es una programación didáctica y qué no lo es
La confusión más habitual entre docentes noveles y opositores no está en el contenido, sino en el nivel. Hay cuatro documentos que se solapan y que la gente mezcla: la concreción curricular del centro, la programación didáctica, la programación de aula y la unidad didáctica o situación de aprendizaje. Cada uno responde a una pregunta distinta y tiene un autor distinto.
La concreción curricular forma parte del proyecto educativo y la elabora el claustro a través de la comisión de coordinación pedagógica: fija los principios pedagógicos comunes a todas las materias, los acuerdos de evaluación y promoción y las líneas de atención a la diversidad. La programación didáctica baja eso a una materia y un curso concretos, y la firma el departamento o el equipo docente. La programación de aula es la adaptación que cada profesor hace para su grupo real. Y la unidad didáctica o la situación de aprendizaje es la pieza de trabajo con la que se desarrollan unas semanas concretas.
Que la programación didáctica sea un documento colegiado tiene consecuencias prácticas que conviene tener claras desde el principio. La primera es que hay que hacerla pública: el alumnado y las familias tienen derecho a conocer los criterios de evaluación y calificación antes de ser evaluados, y ese es el documento que los recoge. La segunda es que, cuando llega una reclamación de nota, lo que se contrasta es la programación aprobada, no lo que un docente dijo en clase en octubre. Escribirla con vaguedades no te protege: te deja sin argumentos.
| Aspecto | Programación didáctica | Unidad didáctica | Situación de aprendizaje |
|---|---|---|---|
| Alcance temporal | Curso académico completo | Bloque de semanas dentro del curso | Desde una sesión a varias semanas |
| Quién la elabora | Departamento o equipo docente | Docente, dentro del marco del departamento | Docente, a veces de forma interdisciplinar |
| Punto de partida | Currículo de la materia y contexto del centro | Bloque de saberes o de competencias | Reto, problema o contexto real |
| Producto final | Documento aprobado y publicado | Secuencia de sesiones y actividades | Desempeño o producto observable del alumnado |
| Aprobación | Sí, en el centro | No, se deriva de la programación | No, se integra en la programación |
| Uso en oposiciones | Se presenta y se defiende | Se elabora y se expone una extraída de ella | Puede sustituir a la unidad según convocatoria |
Si al leer un apartado de tu programación no sabrías responder a un padre que pregunta «¿por qué mi hija tiene un 6 y no un 7?», ese apartado todavía no está escrito.
El marco normativo: qué citar y cómo citarlo
La programación se sostiene sobre una pirámide normativa con cuatro escalones, y el error de bulto más frecuente es saltarse uno o citar una versión derogada.
1. La ley orgánica
La referencia base es la Ley Orgánica 2/2006, de Educación, en su redacción vigente tras la modificación de la Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE). Conviene citarla como versión consolidada, porque la LOMLOE no es una ley nueva que sustituya a la anterior, sino una reforma que reescribe artículos de la LOE. Quien cita «la LOMLOE» a secas como si fuera un texto articulado independiente delata que no la ha abierto.
2. Los reales decretos de enseñanzas mínimas
El desarrollo estatal del currículo por etapas se aprueba mediante reales decretos de enseñanzas mínimas: uno para Educación Infantil, otro para Educación Primaria, otro para la Educación Secundaria Obligatoria y otro para Bachillerato. Son los textos que definen el perfil de salida, las competencias clave, las competencias específicas, los criterios de evaluación, los saberes básicos y la propia noción de situación de aprendizaje. Localiza el de tu etapa, cítalo con su número y su fecha, y comprueba si ha recibido modificaciones posteriores antes de dar por buena una referencia copiada de un modelo antiguo.
3. El decreto autonómico de currículo
Cada comunidad autónoma desarrolla esas enseñanzas mínimas en su propio decreto de currículo, y ahí es donde aparecen los detalles que de verdad usas: la distribución horaria de tu materia, los saberes básicos ampliados, las orientaciones metodológicas y, con frecuencia, la relación de competencias específicas con criterios ya secuenciada por cursos. Si tu programación no cita el decreto de tu comunidad, está incompleta por muy bien redactada que esté.
4. Las órdenes e instrucciones de desarrollo
Órdenes de evaluación, órdenes de atención a la diversidad, instrucciones de inicio de curso, normativa de convivencia y, en el caso de la formación profesional, la normativa específica de módulos y de formación en centros de trabajo. Este escalón cambia todos los años y es el que más rápido caduca en una programación reutilizada.
Aviso. Esta guía describe la estructura general de una programación didáctica en el marco de la LOMLOE. No sustituye a la normativa: cada comunidad autónoma tiene su propio decreto de currículo, y cada convocatoria de oposición fija sus propios requisitos de formato, extensión y criterios de valoración. Consulta siempre el texto oficial vigente y, en caso de duda, a la jefatura de estudios de tu centro o al servicio de inspección educativa.
Estructura completa de la programación didáctica, apartado por apartado
No hay una lista cerrada que valga para toda España, porque el índice concreto lo puede fijar la normativa autonómica o el propio centro. Lo que sí se repite en casi todos los modelos es el conjunto de apartados que viene a continuación. La plantilla que puedes descargar arriba los trae ya titulados y jerarquizados con estilos de Word, de forma que el índice se genera y se actualiza solo.
Introducción y justificación
Media página o poco más. Explica qué materia programas, para qué curso y etapa, y por qué la planteas como la planteas. Es el apartado donde declaras tu enfoque pedagógico y donde conectas la materia con el perfil de salida. Evita el arranque de manual («la educación es el pilar de la sociedad»): empieza por lo concreto, por lo que esa materia aporta a este alumnado en este centro.
Contextualización del centro, del entorno y del grupo
Este apartado decide la credibilidad de todo lo que viene después. Describe el centro (tipo, titularidad, líneas por curso, servicios, programas en los que participa), el entorno socioeconómico y cultural, y el perfil del alumnado al que va dirigida la programación: número de grupos, alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, alumnado de incorporación tardía al sistema educativo, diversidad lingüística, nivel de partida detectado en la evaluación inicial.
El error clásico es escribir tres párrafos de contexto y no volver a mencionarlo nunca más. La contextualización solo sirve si condiciona decisiones posteriores: si dices que hay siete alumnos con desconocimiento del idioma vehicular, en metodología y en atención a la diversidad tiene que aparecer qué haces con ellos. Si no aparece, el contexto era decorado.
Marco normativo
La pirámide del apartado anterior, ordenada de arriba abajo y con las referencias completas. Preséntalo como una lista, no como un párrafo corrido: se lee mejor y permite actualizarlo cada curso sin reescribir prosa.
Competencias clave y perfil de salida
Las competencias clave del currículo LOMLOE son ocho: comunicación lingüística, plurilingüe, matemática y en ciencia, tecnología e ingeniería, digital, personal, social y de aprender a aprender, ciudadana, emprendedora, y en conciencia y expresión culturales. Se concretan en descriptores operativos, y el conjunto de descriptores forma el perfil de salida del alumnado al término de la enseñanza básica, que es la referencia para la promoción y la titulación.
Lo que se espera en este apartado no es que copies la lista, sino que expliques cómo contribuye tu materia a cada competencia clave y con qué descriptores operativos se relaciona. Una tabla de doble entrada resuelve el apartado en una página y demuestra que has hecho el trabajo de vinculación.
Competencias específicas de la materia
Son las competencias propias de tu materia, definidas en el real decreto de enseñanzas mínimas y desarrolladas en el decreto autonómico. Describen lo que el alumnado tiene que ser capaz de hacer, no lo que tiene que saber. Recógelas con su enunciado literal y añade tu lectura: qué significa cada una en tu contexto y en qué momentos del curso se trabaja.
Criterios de evaluación
Cada competencia específica lleva asociados sus criterios de evaluación, que expresan el grado de desempeño esperado. Son la pieza más importante de toda la programación, porque son el objeto real de la evaluación: no se evalúan temas ni actividades, se evalúan criterios. Si tu comunidad los da ya secuenciados por cursos, úsalos tal cual; si los da por ciclos o por etapa, tendrás que concretarlos y explicar con qué lógica lo has hecho.
Saberes básicos
Los conocimientos, destrezas y actitudes que se movilizan para alcanzar las competencias específicas. Vienen organizados por bloques en la normativa. Aquí toca hacer dos cosas: recogerlos y distribuirlos por trimestres o por situaciones de aprendizaje. La distribución es lo que convierte una lista normativa en una planificación real.
Situaciones de aprendizaje y temporalización
El corazón operativo del documento. Enumera las situaciones de aprendizaje del curso, y de cada una indica el título, el reto o contexto de partida, las competencias específicas que moviliza, los criterios de evaluación asociados, los saberes básicos implicados, el producto final, el número aproximado de sesiones y el trimestre en el que se ubica.
Para la temporalización, parte del calendario escolar publicado por tu administración y descuenta lo que no vas a poder usar: festivos, sesiones de evaluación, actividades complementarias del centro, salidas, pruebas externas. Lo que queda es tu tiempo real, y siempre es menos del que parecía. Deja un margen de holgura de al menos una o dos semanas por trimestre; no hay curso que salga clavado y una programación sin colchón es una programación que se incumple en noviembre.
Metodología y estrategias didácticas
Explica los principios metodológicos que aplicas y, sobre todo, cómo se traducen en tu aula. Aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje cooperativo, aprendizaje-servicio, clase invertida, gamificación, trabajo por rincones o por estaciones, resolución de problemas: no se trata de nombrarlos todos, sino de justificar los que usas y decir en qué situaciones de aprendizaje aparecen. Incluye también agrupamientos, gestión del tiempo y del espacio, y el papel del alumnado en cada modalidad.
Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA)
El DUA se articula en tres principios: proporcionar múltiples formas de implicación (el porqué del aprendizaje), múltiples formas de representación (el qué) y múltiples formas de acción y expresión (el cómo). En la programación no basta con enunciarlos. Concreta, para tus situaciones de aprendizaje, qué alternativas ofreces: material en varios formatos, textos con apoyo visual, audio, glosarios, guiones de trabajo, opciones de producto final (oral, escrito, audiovisual, gráfico), autoevaluación con listas de control, y mecanismos para sostener la motivación y la autorregulación.
La ventaja del enfoque es que retira medidas del terreno de la excepción. Cuando el guion de la tarea está disponible para todo el grupo, el alumno que lo necesitaba deja de ser el alumno señalado.
Atención a la diversidad
Distingue con claridad dos planos. Las medidas generales u ordinarias afectan al grupo y no modifican los criterios de evaluación: refuerzo dentro del aula, docencia compartida, agrupamientos flexibles, adaptación de materiales, más tiempo, uso de apoyos técnicos, priorización de contenidos. Las medidas específicas se dirigen a alumnado concreto, requieren informe del departamento u equipo de orientación y pueden llegar a la adaptación curricular significativa, que sí modifica los criterios de evaluación de referencia.
Concreta qué haces con cada perfil que aparezca en tu contextualización: alumnado con necesidades educativas especiales, con dificultades específicas de aprendizaje, con altas capacidades, de incorporación tardía, en situación de vulnerabilidad socioeducativa. Y di quién interviene y cómo se coordina, porque la atención a la diversidad no la sostiene un docente en solitario.
Evaluación: procedimientos, instrumentos y calificación
Aquí conviven cuatro cosas distintas que conviene no mezclar: la evaluación inicial, la evaluación formativa a lo largo del proceso, la evaluación sumativa que cierra cada periodo, y la calificación, que es la traducción numérica de todo lo anterior. Añade los criterios de recuperación, la evaluación del alumnado con la materia pendiente y el procedimiento cuando se pierde el derecho a la evaluación continua, si tu normativa lo contempla.
Sobre los porcentajes: la normativa estatal no fija ninguno. El reparto lo acuerda el departamento y queda recogido aquí. Lo que sostiene una calificación ante una reclamación es que esté referida a criterios de evaluación y que los instrumentos con los que recoges evidencias estén descritos. Si necesitas material listo para esa parte, tenemos plantillas específicas de rúbrica de evaluación, de acta de notas y calificaciones y de informe de evaluación del alumno.
Materiales y recursos didácticos
Libro de texto si lo hay, materiales de elaboración propia, recursos digitales, plataformas del centro, espacios (laboratorio, taller, biblioteca, aula de informática) y recursos del entorno. Indica también qué pasa cuando un recurso no está disponible: un aula de informática compartida entre doce grupos condiciona la programación más que cualquier declaración metodológica.
Elementos transversales
Comprensión lectora, expresión oral y escrita, comunicación audiovisual, competencia digital, emprendimiento, educación cívica y constitucional, igualdad efectiva entre mujeres y hombres, prevención de la violencia, educación para la salud, educación para el consumo responsable y desarrollo sostenible. Se trabajan desde todas las materias, así que el apartado tiene que decir dónde aparecen en la tuya, con referencia a situaciones de aprendizaje concretas.
Actividades complementarias y extraescolares
Salidas, visitas, talleres, participación en programas y proyectos. Vincúlalas a competencias específicas y a criterios: una salida que no evalúa nada es una excursión, y así se la valorará.
Evaluación de la propia programación y de la práctica docente
El apartado que más se descuida y el que más rinde. Define indicadores concretos (grado de cumplimiento de la temporalización, resultados por criterio, adecuación de los instrumentos, funcionamiento de las medidas de atención a la diversidad), quién los revisa, cuándo y qué se hace con las conclusiones. La memoria de final de curso sale de aquí, y con ella la revisión del documento para el curso siguiente.
Cómo rellenar la plantilla paso a paso
El orden en que se escribe una programación no coincide con el orden en que se lee. Escribirla de principio a fin es la vía rápida al bloqueo. Este es un recorrido que funciona:
- Reúne las fuentes primero. Real decreto de enseñanzas mínimas de tu etapa, decreto autonómico de currículo, órdenes de evaluación, proyecto educativo del centro y calendario escolar del curso. Todo abierto antes de escribir.
- Vuelca competencias específicas, criterios y saberes básicos. Literalmente, en tablas. Es trabajo mecánico y conviene despacharlo pronto porque es la materia prima de lo demás.
- Haz el calendario real. Semanas lectivas menos festivos, sesiones de evaluación y actividades del centro. Ahora ya sabes cuántas sesiones tienes.
- Diseña las situaciones de aprendizaje. Reparte criterios de evaluación entre ellas hasta que todos queden cubiertos al menos una vez. Si un criterio no cabe en ninguna, o sobra la situación o falta una.
- Decide instrumentos de evaluación. Para cada criterio, con qué evidencia lo vas a medir. Si un criterio solo se mide con un examen final, tienes un problema de evaluación continua.
- Escribe metodología, DUA y atención a la diversidad. Ahora ya puedes ser concreto, porque tienes las situaciones delante y sabes de qué estás hablando.
- Redacta la contextualización. Al final, revisando que cada dato que has puesto se refleje en alguna decisión del documento.
- Cierra introducción, índice y bibliografía. La introducción se escribe la última: solo entonces sabes qué estás introduciendo.
| Fase | Qué produce | Dónde suele atascarse |
|---|---|---|
| Recopilación normativa | Carpeta con los textos vigentes y consolidados | Trabajar con una versión derogada descargada de un blog |
| Volcado curricular | Tablas de competencias, criterios y saberes | Reescribir con palabras propias lo que debe ir literal |
| Calendario | Número real de sesiones por trimestre | Programar sobre semanas teóricas sin descontar nada |
| Situaciones de aprendizaje | Secuencia anual con criterios asignados | Situaciones que no evalúan ningún criterio concreto |
| Evaluación | Instrumentos y acuerdos de calificación | Porcentajes decididos antes que los instrumentos |
| Redacción final | Documento maquetado con índice y anexos | Dejar la maquetación para el último día de plazo |
Una programación se juzga por su coherencia interna. Si los criterios de evaluación, las situaciones de aprendizaje y los instrumentos de calificación no apuntan al mismo sitio, ningún apartado brillante compensa la desconexión.
La programación didáctica en las oposiciones
En el procedimiento selectivo de ingreso a los cuerpos docentes, la programación didáctica es una pieza con reglas propias. El marco estatal es el reglamento de ingreso y acceso a los cuerpos docentes, pero quien manda de verdad sobre tu documento es la convocatoria de tu comunidad autónoma para tu especialidad y tu año. Ahí se fijan la extensión máxima, el formato, el número de unidades o situaciones que debe contener, los anexos permitidos, el plazo y la forma de presentación, y los criterios de valoración del tribunal. Cambian entre comunidades y entre convocatorias.
Por eso esta guía no te va a dar un número de páginas, ni un reparto de puntos, ni una lista de lo que «el tribunal valora». Cualquier fuente que te dé esas cifras sin decirte de qué convocatoria las ha sacado te está vendiendo una plantilla de hace tres años. Lo que sí se puede decir con seguridad es cómo trabajar.
Antes de escribir: leer la convocatoria con lápiz
Subraya en la convocatoria y en sus anexos todo lo que sea requisito formal: extensión, tipografía, interlineado, márgenes, si se cuenta la portada, si el índice entra en el cómputo, si se admiten anexos y cuántos, si hay que entregar en papel o por sede electrónica, y en qué plazo. Un incumplimiento de forma puede costar la exclusión, y ese riesgo no se compensa con ningún contenido.
Elegir el contexto: ni real ni imposible
La contextualización de una programación de oposición suele ser de un centro tipo. El equilibrio está en describir un centro plausible y con rasgos que después expliquen tus decisiones. Un contexto demasiado cómodo (grupos de quince, todo el mundo motivado, recursos infinitos) hace que tu programación no tenga que resolver nada. Uno imposible (todos los perfiles de diversidad a la vez) te obliga a prometer medidas que luego no puedes desarrollar.
Preparar la defensa oral
La defensa no es una lectura del documento: el tribunal ya lo tiene. Es la ocasión de explicar las decisiones que hay detrás. Prepara respuestas breves y firmes para las preguntas que casi siempre aparecen en algún formato:
- Por qué has secuenciado así los criterios de evaluación y qué harías si vas con retraso en marzo.
- Cómo evalúas una competencia específica que no se deja medir con una prueba escrita.
- Qué haces exactamente con un alumno con adaptación curricular significativa en la situación de aprendizaje número tres.
- Cómo se coordina tu programación con la del resto del departamento y con la de otras materias.
- Qué evidencias recoges para justificar una calificación ante una reclamación.
- Qué cambiarías de esta programación después de aplicarla un curso.
Ensaya en voz alta y con reloj. La mayoría de las defensas fallidas no fallan por contenido: fallan porque el opositor llega al minuto quince habiendo contado solo la contextualización. Marca hitos de tiempo y prioriza las situaciones de aprendizaje y la evaluación, que es donde se ve si sabes dar clase.
La unidad o situación que se expone
Casi todas las convocatorias piden, además, elaborar y exponer una unidad didáctica o una situación de aprendizaje extraída de la programación. Cuida que sea de verdad coherente con ella: mismos criterios, misma metodología declarada, mismos instrumentos. Un tribunal detecta en segundos que la unidad procede de otro material. Para preparar esa pieza tienes la plantilla de unidad didáctica y la plantilla de situación de aprendizaje, que comparten la misma lógica de apartados que esta.
Errores frecuentes que restan puntos y credibilidad
Normativa caducada
Es el fallo que más rápido se detecta y el que peor impresión deja, porque afecta a todo el documento. Revisa cada referencia contra la versión consolidada antes de entregar, y no reutilices el bloque normativo del año pasado sin comprobarlo.
Contexto decorativo
Ya lo hemos visto: si el contexto no condiciona ninguna decisión posterior, sobra. La prueba del algodón es tachar mentalmente el apartado y ver si algo del resto deja de tener sentido. Si no, no estaba haciendo nada.
Metodología de escaparate
Listar ocho metodologías activas y no usar ninguna en las situaciones de aprendizaje. Es preferible declarar dos y demostrarlas que enumerar todas y no sostener ninguna.
Evaluación desconectada de los criterios
Calificar por tipos de actividad («exámenes 60 %, trabajos 30 %, actitud 10 %») en lugar de por criterios de evaluación. Además de ser incoherente con el modelo competencial, el apartado de «actitud» es el que más reclamaciones genera, precisamente porque casi nunca está definido con evidencias.
Temporalización imposible
Treinta y ocho semanas teóricas repartidas sin descontar nada. En marzo la programación ya no describe lo que ocurre en el aula, y eso obliga a improvisar justo en el trimestre más cargado.
Copiar y pegar sin adaptar
Programaciones descargadas con la comunidad autónoma equivocada, con la etapa equivocada o con una materia que no es la tuya, en las que se ha cambiado el título y poco más. Se nota en las incoherencias internas: un apartado habla de módulos profesionales y el siguiente de ciclos de primaria.
Atención a la diversidad genérica
Párrafos de manual que sirven para cualquier materia y cualquier alumno. Sin medidas concretas, sin decir quién interviene y sin distinguir medidas ordinarias de específicas, el apartado no informa de nada.
Coherencia con los documentos del centro
Una programación didáctica no vive aislada. Se encaja entre el proyecto educativo de centro, que fija los principios y los acuerdos generales, la concreción curricular, que traduce el currículo al centro, y la programación general anual, que organiza el curso concreto. Antes de dar por cerrado el documento, comprueba tres coherencias.
La coherencia vertical mira arriba y abajo en la misma materia: lo que se programa en un curso debe apoyarse en lo del anterior y preparar el siguiente. Es responsabilidad del departamento y se revisa en sus reuniones.
La coherencia horizontal mira a los lados: qué hacen las otras materias del mismo curso, dónde se solapan los saberes y dónde hay oportunidades de trabajo interdisciplinar. Muchas situaciones de aprendizaje ganan enteros cuando se comparten entre dos materias.
La coherencia con los acuerdos de centro revisa los criterios de promoción y titulación, el plan de convivencia, el plan de atención a la diversidad, el plan lector y el plan digital. Si tu programación contradice un acuerdo del claustro, el que tiene que ceder es el documento de la materia. Para la parte de convivencia y de tutoría, en el sitio hay una plantilla de plan de convivencia y una plantilla de tutoría que puedes usar como apoyo.
La programación no se escribe para el cajón ni para el tribunal: se escribe para poder responder, en enero, a la pregunta de por qué estás haciendo hoy en clase lo que estás haciendo.
Formatos, maquetación y trabajo en equipo
La plantilla se descarga en Word (.docx) y se abre sin pérdidas en LibreOffice Writer, en Google Docs y en Pages. Tres decisiones de formato ahorran muchas horas:
- Usa estilos, no formato manual. Título 1, Título 2 y Título 3 aplicados de verdad permiten generar el índice automático, actualizarlo con un clic y navegar el documento por el panel lateral. La plantilla ya viene con los estilos aplicados a los apartados.
- Numera las páginas y pon encabezado. Materia, curso y versión en el encabezado. Cuando el departamento maneja seis programaciones a la vez, la versión en la cabecera evita revisar el documento equivocado.
- Separa las tablas largas en anexos. El volcado completo de criterios y saberes ocupa mucho y corta la lectura. En el cuerpo, la síntesis; en el anexo, el detalle. Si la convocatoria de oposición limita anexos, comprueba antes esa restricción.
Si trabajáis a varias manos, acordad antes quién escribe qué y en qué formato se comparte. Un documento en la nube con control de cambios evita el clásico de fusionar a mano cuatro versiones distintas la semana de la entrega. Y guarda una copia en PDF de la versión aprobada: es la que se publica y la que se archiva.
Plantillas complementarias para el curso
La programación es el documento marco, pero el día a día pide otras herramientas. Estas son las que mejor se acoplan y que no repiten lo que ya está en esta página:
- Cuaderno del profesor: registro diario de asistencia, seguimiento y evidencias de evaluación curso a curso.
- Unidad didáctica y situación de aprendizaje: el nivel de concreción que desarrolla lo que aquí se planifica.
- Plantilla de examen: cabecera, instrucciones, puntuación por ítem y recuadro de calificación, con la guía para diseñar la prueba.
- Rúbrica de evaluación: para convertir los criterios en niveles de desempeño observables.
- Adaptación curricular: documento de apoyo para las medidas específicas.
- Horario escolar y programación anual: para cuadrar sesiones y calendario.
- Diploma y certificado: para reconocer participación en proyectos, concursos y actividades complementarias.
- Circular a familias: para comunicar criterios de evaluación y fechas al inicio de curso.
Puedes ver el catálogo completo en la sección de plantillas de educación.
Preguntas frecuentes sobre la programación didáctica
¿Qué es exactamente una programación didáctica?
Es el documento en el que un departamento o un equipo docente planifica una materia completa a lo largo de un curso académico y para un nivel concreto. Recoge la contextualización del centro y del alumnado, el marco normativo, las competencias específicas de la materia con sus criterios de evaluación, los saberes básicos, la secuencia de situaciones de aprendizaje, la metodología, las medidas de atención a la diversidad, los procedimientos de evaluación y calificación, los materiales y los elementos transversales. Es un documento de centro que se aprueba y se hace público, no un apunte personal.
¿En qué se diferencia de una unidad didáctica?
En el alcance y en el nivel de concreción. La programación didáctica abarca el curso entero de una materia y la firma el departamento o el equipo docente; la unidad didáctica desarrolla una porción de esa programación, normalmente de dos a seis semanas, y baja al detalle de sesiones, actividades y materiales. La programación fija el marco y la unidad lo ejecuta. En oposiciones se piden ambas: se defiende la programación y se expone una unidad extraída de ella.
¿Y qué es entonces una situación de aprendizaje?
Es la unidad de trabajo que introducen los reales decretos de enseñanzas mínimas del desarrollo de la LOMLOE: una propuesta que parte de un reto o de un contexto real, moviliza varias competencias específicas y termina en un producto o desempeño observable. Puede coincidir con una unidad didáctica clásica o ser más corta. La diferencia de fondo es el punto de partida: la unidad tradicional arranca del contenido y la situación de aprendizaje arranca del contexto y del problema que el alumnado tiene que resolver.
¿Cuántas páginas debe tener una programación didáctica?
No existe una cifra general. Para uso de centro, la extensión la marcan las normas de organización y funcionamiento y el formato que haya acordado la comisión de coordinación pedagógica. Para oposiciones, la extensión máxima, el tipo de letra, el interlineado, los anexos permitidos y la forma de entrega los fija cada convocatoria autonómica, y cambian de una comunidad a otra y de un año a otro. Lee la convocatoria vigente antes de escribir una sola línea: es el único documento que manda.
¿Qué normativa tengo que citar en la programación?
Como mínimo, la Ley Orgánica 2/2006 de Educación en su redacción vigente tras la Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE), el real decreto de enseñanzas mínimas de la etapa que te corresponda y el decreto de currículo de tu comunidad autónoma, además de las órdenes de evaluación y de atención a la diversidad de tu administración. Cita siempre la versión consolidada y comprueba las modificaciones posteriores: la normativa autonómica se actualiza con frecuencia y una referencia derogada resta credibilidad al documento entero.
¿Cuáles son las competencias clave de la LOMLOE?
Son ocho: competencia en comunicación lingüística, competencia plurilingüe, competencia matemática y competencia en ciencia, tecnología e ingeniería, competencia digital, competencia personal, social y de aprender a aprender, competencia ciudadana, competencia emprendedora y competencia en conciencia y expresión culturales. Se concretan en descriptores operativos que forman el perfil de salida del alumnado al término de la enseñanza básica, y ese perfil es el que sirve de referencia para la evaluación y para la promoción y titulación.
¿Cómo se relacionan competencias específicas, criterios de evaluación y saberes básicos?
Las competencias específicas describen lo que el alumnado debe ser capaz de hacer en esa materia y se vinculan a los descriptores operativos del perfil de salida. Cada competencia específica lleva asociados sus criterios de evaluación, que son el grado de desempeño esperado. Los saberes básicos son los conocimientos, destrezas y actitudes que se movilizan para alcanzarlas. La cadena va del perfil de salida a la competencia específica, de ahí al criterio de evaluación y del criterio al instrumento con el que recoges la evidencia.
¿Qué peso debo dar a cada instrumento en la calificación?
La normativa estatal no fija porcentajes. El reparto lo acuerda el departamento o el equipo docente y queda recogido en la propia programación didáctica, que después hay que hacer pública para el alumnado y las familias. Antes de decidirlo, revisa el proyecto educativo y las normas de tu centro, porque puede haber acuerdos previos que te obliguen. Lo que sí sostiene cualquier reclamación es que la calificación se refiera a criterios de evaluación y no a una lista de actividades sueltas.
¿Cómo se incorpora el DUA a la programación didáctica?
El Diseño Universal para el Aprendizaje se apoya en tres principios: ofrecer múltiples formas de implicación, de representación y de acción y expresión. En la programación se concreta indicando, para cada bloque de situaciones de aprendizaje, qué alternativas de acceso al contenido ofreces, qué formatos admites para el producto final y qué mecanismos usas para sostener la motivación y la autorregulación. Un apartado de DUA que solo enuncia los tres principios sin bajar a ejemplos concretos de tu materia no aporta nada.
¿Puedo reutilizar la programación del curso pasado?
Sí, y es lo habitual, pero con una revisión real. Cambian la contextualización del grupo, el calendario escolar, el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, los materiales disponibles y, con frecuencia, alguna referencia normativa. Reserva tiempo al final de curso para dejar anotadas las modificaciones mientras las tienes frescas: la memoria de la propia programación es lo que convierte el documento en una herramienta útil y no en un trámite que se copia cada septiembre.
¿Qué diferencia hay entre la programación didáctica y la programación de aula?
La programación didáctica es un documento de departamento o de equipo docente, se aprueba en el centro y se hace pública. La programación de aula es la concreción que hace cada docente para su grupo concreto: ajustes de temporalización, agrupamientos, materiales propios y adaptaciones para ese alumnado en particular. Una desarrolla a la otra y ambas deben ser coherentes, pero la que se somete a aprobación y a la que puede referirse una reclamación de nota es la primera.
¿La programación didáctica de oposiciones sirve luego en el centro?
La base sí, con adaptaciones. La de oposiciones se escribe para un centro tipo y bajo el formato que impone la convocatoria; la de centro parte de datos reales de contexto, del proyecto educativo y de los acuerdos del departamento. Aprovecha la estructura, la fundamentación y la secuencia de situaciones de aprendizaje, y sustituye la contextualización ficticia por la real. Lo que no conviene es entregar en el centro el documento de oposición tal cual, porque describe un alumnado que no es el tuyo.
¿Qué formato tiene esta plantilla de programación didáctica?
Se descarga en Word (.docx), así que puedes abrirla y editarla en Microsoft Word, en LibreOffice Writer, en Google Docs o en Pages. Lleva los apartados ya titulados y jerarquizados con estilos, de modo que el índice se genera solo y se actualiza al añadir secciones. Es imprimible y no incluye marca de agua. Si tienes que entregarla en formato cerrado, guárdala como PDF desde el propio procesador de textos para que la paginación no se mueva.
Antes de dar por cerrada tu programación
Repasa esta lista corta. Si respondes que sí a las ocho, el documento está listo para presentarlo:
- Cada referencia normativa está comprobada contra su versión consolidada vigente.
- Todos los criterios de evaluación aparecen en al menos una situación de aprendizaje.
- Cada criterio tiene asignado un instrumento con el que se recoge evidencia.
- La temporalización se ha construido descontando festivos, evaluaciones y actividades del centro.
- Cada dato de la contextualización se traduce en alguna decisión posterior del documento.
- Las medidas de atención a la diversidad distinguen las ordinarias de las específicas y dicen quién interviene.
- Los acuerdos de calificación coinciden con lo aprobado por el departamento y por el centro.
- El documento tiene índice actualizado, paginación, encabezado con versión y copia en PDF.
Descarga la plantilla, empieza por las tablas curriculares y deja la introducción para el final. Con las fuentes bien elegidas, el trabajo pesado es el volcado; lo demás es tomar decisiones y dejarlas escritas.
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