Plantilla de presupuesto en Excel: estructura, fórmulas, IVA y salida a PDF

Presupuesto excel

Un presupuesto en Excel se sostiene sobre cinco columnas: concepto o partida, unidad de medida, medición (la cantidad), precio unitario e importe. El importe de cada línea sale de multiplicar cantidad por precio; la suma de todos los importes es la base imponible; sobre esa base se calcula el IVA y, cuando quien recibe el presupuesto es una empresa o un profesional y tú ejerces una actividad profesional, también la retención de IRPF. Con el rango convertido en tabla (Ctrl + T), una lista desplegable en la columna de conceptos y BUSCARX trayendo los precios desde tu tarifa, la hoja se rellena casi sola y sale a PDF en dos clics.

Un presupuesto mal montado no falla por las cifras: falla por la estructura. Cuando cada línea lleva su medición y su precio unitario, el cliente puede discutir una partida concreta en vez de regatear el total a bulto, y tú puedes ajustar sin rehacer el documento. Esta guía va de eso: cómo montar la hoja, qué fórmulas usar, cómo cerrar el bloque de impuestos sin descuadres de céntimos y cómo dejarlo listo para enviar.

Qué es una plantilla de presupuesto en Excel

Una plantilla de presupuesto en Excel es un libro con la rejilla de cálculo ya montada: las columnas colocadas en el orden correcto, las fórmulas de importe y totales escritas, el bloque de impuestos separado del bloque de partidas y los formatos de número puestos como moneda. Tú escribes conceptos y cantidades; el archivo se encarga de multiplicar, sumar y aplicar porcentajes.

La diferencia con una hoja en blanco no está en las funciones —todas están al alcance de cualquiera— sino en el orden de los bloques. Una hoja improvisada mezcla el resumen con el detalle, guarda el tipo de IVA escrito dentro de una fórmula y calcula el total sumando celdas sueltas. Cuando llega el momento de cambiar algo, hay que tocar diez sitios. Una plantilla bien pensada aísla cada cosa en su sitio y deja una única celda de entrada por dato.

Los bloques de la hoja

Presupuesto de obra y presupuesto de servicios

No se montan igual. El de obra o instalación trabaja con mediciones físicas: metros cuadrados de solado, metros lineales de rodapié, unidades de mecanismo. La medición manda y suele venir de un plano o de una visita, así que la columna de cantidad es un número con decimales y la unidad importa tanto como el precio.

El de servicios trabaja con horas, jornadas o entregables cerrados. La cantidad suele ser un entero pequeño y el debate se traslada al precio unitario. Si trabajas por proyecto cerrado, sigue desglosando: una línea única de «diseño web: 2.400 €» invita a negociar el total, mientras que cinco líneas con sus horas invitan a negociar el alcance, que es donde tú tienes margen.

Un presupuesto se defiende partida a partida o no se defiende. Si el cliente solo ve el total, lo único que puede hacer es pedirte que lo bajes.

Qué debe llevar un presupuesto para que sirva

Conviene separar dos cosas: lo que la ley obliga a incluir y lo que hace que el documento te proteja. El presupuesto no es un documento con contenido tasado por la normativa de facturación —el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación, aprobado por el Real Decreto 1619/2012, fija el contenido obligatorio de la factura, no el del presupuesto—. Aun así, un presupuesto aceptado y firmado documenta un acuerdo entre las partes, y su contenido es lo que se mira cuando hay discrepancia.

Los datos que no pueden faltar

  1. Identificación completa de las dos partes, con NIF. Sin el NIF del cliente no podrás facturar después sin volver a pedírselo.
  2. Número de presupuesto y fecha de emisión. La numeración correlativa te permite localizar la versión que el cliente aceptó.
  3. Fecha de validez de la oferta. Sin ella, la oferta queda abierta y el cliente puede aparecer nueve meses después pidiendo esos precios.
  4. Descripción de cada partida con la información suficiente para saber qué se hace y qué materiales o entregables incluye.
  5. Medición y precio unitario visibles, no solo el importe de línea.
  6. Base imponible, impuesto indirecto y retención desglosados, cada uno en su línea.
  7. Total a pagar, indicando de forma expresa si incluye o no impuestos.
  8. Plazo de ejecución y desde cuándo cuenta (normalmente desde la aceptación o desde el anticipo).
  9. Forma de pago: anticipo, certificaciones, pago a la entrega, plazos y medio.
  10. Exclusiones. Lo que no está incluido conviene escribirlo, porque el silencio siempre se interpreta a favor de quien paga.
  11. Espacio de aceptación: fecha, nombre y firma del cliente.

Las cláusulas que evitan discusiones

Tres frases cortas ahorran muchos correos. La primera, cómo se tratan los cambios de alcance: cualquier trabajo no recogido en las partidas se presupuesta aparte antes de ejecutarlo. La segunda, qué ocurre si las mediciones reales difieren de las previstas: se liquidan a los mismos precios unitarios, que es justo la razón de haberlos publicado. Y la tercera, qué imprevistos pueden mover el plazo (permisos, suministros, accesos), sin cargarte de excusas pero dejando el marco claro.

Si vendes a un consumidor y no a otra empresa, ten en cuenta que la relación queda bajo la normativa general de consumo. Para el trabajo contratado a distancia o fuera de establecimiento, la ley reconoce al consumidor un derecho de desistimiento de catorce días naturales sin necesidad de justificarse, con las excepciones que la propia norma recoge (entre ellas, los bienes hechos a medida). Si tu servicio empieza antes de que venzan esos catorce días, pídele al cliente la solicitud expresa de inicio anticipado por escrito y déjalo reflejado en el presupuesto. Ante un caso concreto, consulta con un asesor: la casuística de plazos y excepciones es amplia.

Presupuesto, factura proforma y factura: tres documentos distintos

Se confunden a diario y no son intercambiables. El presupuesto es una oferta: propone un precio y unas condiciones, y no obliga a nada hasta que se acepta. La factura proforma es una simulación de factura, con el mismo aspecto que la definitiva, que se usa para trámites (aduanas, aprobación interna de un cliente grande, solicitud de un anticipo) y que no tiene efectos fiscales. La factura es el documento que refleja una operación ya realizada, entra en tus libros registro y genera IVA repercutido.

Aspecto Presupuesto Factura proforma Factura
Para qué sirve Ofertar un precio y unas condiciones Anticipar cómo será la factura, sin efectos fiscales Documentar una operación ya realizada
Momento Antes de contratar Antes de entregar o cobrar Al entregar o prestar el servicio
Contenido regulado No lo fija el Reglamento de facturación No es factura a efectos del Reglamento Sí, contenido obligatorio (RD 1619/2012)
Numeración correlativa obligatoria No (recomendable para tu control) No Sí, en serie correlativa
Genera IVA a declarar No No Sí
Sirve para que el cliente deduzca gasto No No Sí
Se firma Sí, la aceptación es lo que le da valor Habitualmente no No requiere firma

La consecuencia práctica: si mandas una proforma pensando que ya has facturado, ni la has declarado ni tu cliente puede deducirla. Y si numeras los presupuestos con la misma serie que las facturas, tarde o temprano te saltarás un número en la serie de facturación. Usa prefijos distintos, del tipo P-2026-0031 para presupuestos y F-2026-0031 para facturas.

Partidas, medición, precio unitario e importe

El cuerpo del presupuesto es una tabla. Estas son las columnas mínimas y por qué está cada una:

Cómo se descompone una partida

El precio unitario no sale del aire. En trabajos de ejecución se compone de material, mano de obra, medios auxiliares y un porcentaje de costes indirectos, y sobre esa suma se aplica tu margen. Puedes mantener esa descomposición en una hoja auxiliar llamada Descompuestos, con una fila por partida y columnas para cada componente, y traer solo el resultado a la hoja visible. Así el cliente ve un precio limpio y tú conservas la trazabilidad de cómo lo calculaste.

En servicios, el equivalente es el coste hora. Calcúlalo con honestidad: tus costes fijos anuales divididos entre las horas realmente facturables del año, no entre las horas trabajadas. Las horas de administración, presupuestos y formación no se facturan, pero se pagan solas.

Un ejemplo de rejilla

Las cifras que siguen son de ejemplo, para que veas el encaje de las fórmulas: no son precios de mercado ni una tarifa recomendada. Los precios reales dependen de tu zona, tus costes y el alcance del trabajo.

Celda Capítulo Concepto Ud. Medición P. unitario Importe
Fila 12 01 Preparación Retirada de pavimento existente y carga a contenedor m² 34,50 =Tarifa!C4 =E12*F12
Fila 13 01 Preparación Nivelación con mortero autonivelante m² 34,50 =Tarifa!C5 =E13*F13
Fila 14 02 Colocación Suministro y colocación de pavimento cerámico m² 34,50 =Tarifa!C6 =E14*F14
Fila 15 02 Colocación Rodapié a juego, incluso rejuntado ml 21,80 =Tarifa!C7 =E15*F15
Fila 16 03 Remates Limpieza final y retirada de restos ud 1,00 =Tarifa!C8 =E16*F16

Fíjate en dos detalles. El precio unitario no está escrito: viene de la hoja Tarifa, así que una subida de precios se aplica en un sitio. Y el importe es siempre =medición*precio, con las dos referencias en la misma fila, de modo que copiar la fórmula hacia abajo funciona sin ajustes.

Las fórmulas que hacen el trabajo

SUMA y el total de la base

La base imponible es la suma de la columna de importes. Escríbela como =SUMA(G12:G200) dejando un margen amplio de filas vacías por debajo de la última partida, o mejor todavía, convierte el rango en tabla y usa =SUMA(Partidas[Importe]), que crece sola cuando añades líneas.

Un error habitual: sumar celdas sueltas con =G12+G13+G14. En cuanto insertas una fila en medio, la fórmula no la recoge y el total se queda corto sin avisar.

SUMAR.SI y SUMAR.SI.CONJUNTO para los capítulos

Si quieres un subtotal por capítulo sin agrupar filas a mano, coloca los nombres de capítulo en una tabla resumen y usa:

=SUMAR.SI(Partidas[Capítulo]; A5; Partidas[Importe])

donde A5 contiene el nombre del capítulo. La función recorre la columna de capítulos, se queda con las filas que coinciden y suma sus importes. Si necesitas cruzar dos condiciones (capítulo y fase, por ejemplo), pasa a SUMAR.SI.CONJUNTO, que invierte el orden de los argumentos: primero el rango a sumar y luego los pares de criterio.

=SUMAR.SI.CONJUNTO(Partidas[Importe]; Partidas[Capítulo]; A5; Partidas[Fase]; B5)

Truco de control: la suma de todos los subtotales tiene que dar exactamente la base imponible. Pon esa comprobación en una celda apartada, =SUMA(subtotales)-base, y que muestre cero. Si un día aparece un número, es que hay una partida con el capítulo mal escrito.

BUSCARX, y BUSCARV si tu Excel es antiguo

BUSCARX es la forma moderna de traer un precio desde la tarifa. Su sintaxis es directa: qué buscas, dónde lo buscas y qué devuelves.

=BUSCARX(A12; Tarifa[Código]; Tarifa[Precio]; "Sin tarifa")

El cuarto argumento es el valor que verás si el código no existe, lo que evita el #N/D y te dice exactamente qué pasa. Busca de izquierda a derecha o al revés, indistintamente, y no depende de la posición de las columnas.

BUSCARX está disponible en Microsoft 365 y en Excel 2021 y posteriores. Si trabajas con Excel 2016 o 2019, la función no existe y tienes dos alternativas. La clásica:

=SI.ERROR(BUSCARV(A12; Tarifa!$A$2:$D$400; 4; FALSO); "Sin tarifa")

Aquí hay que fijarse en tres cosas: el rango va con referencias absolutas para que no se desplace al copiar, el número 4 es la columna que devuelve contando desde la primera del rango, y el FALSO final fuerza la coincidencia exacta. Ese último argumento se olvida con frecuencia y es la causa número uno de precios que aparecen cambiados: sin él, Excel busca la coincidencia aproximada y devuelve el valor inmediatamente inferior.

La alternativa robusta, que funciona en cualquier versión y no se rompe al insertar columnas, es la combinación de ÍNDICE y COINCIDIR:

=ÍNDICE(Tarifa[Precio]; COINCIDIR(A12; Tarifa[Código]; 0))

REDONDEAR: por qué el total no cuadra por un céntimo

Excel guarda todos los decimales aunque tú solo veas dos. Si una partida da 128,3349 € y la celda muestra 128,33 €, la suma sigue arrastrando ese 0,0049. Con veinte partidas, el total impreso puede diferir en unos céntimos de la suma que haga el cliente con la calculadora, y esa llamada te la ahorras redondeando en origen:

=REDONDEAR(E12*F12; 2)

Aplica el mismo criterio a la cuota de IVA y a la retención. La regla es sencilla: redondea a dos decimales en cada línea y en cada resultado intermedio que vayas a mostrar, y suma los valores ya redondeados. Así lo que se ve y lo que se calcula coinciden.

REDONDEAR.MAS y REDONDEAR.MENOS fuerzan la dirección, y TRUNCAR corta sin redondear. Para importes de dinero, quédate con REDONDEAR, que aplica el redondeo aritmético habitual.

Funciones de apoyo que conviene tener a mano

Función Para qué la usas en un presupuesto Disponibilidad
SUMA Base imponible y totales de columna Todas las versiones
SUMAR.SI / SUMAR.SI.CONJUNTO Subtotales por capítulo, fase o tipo de IVA Todas las versiones modernas
REDONDEAR Cerrar cada importe a dos decimales Todas las versiones
BUSCARV Traer precios de la tarifa (versiones antiguas) Todas las versiones
BUSCARX Lo mismo, con menos trampas Microsoft 365 y Excel 2021+
ÍNDICE + COINCIDIR Búsqueda que no se rompe al mover columnas Todas las versiones
SI.ERROR Sustituir #N/D y #¡DIV/0! por un aviso legible Excel 2007 en adelante
SUBTOTALES Sumar solo lo visible cuando filtras partidas Todas las versiones
CONTARA Contar cuántas partidas tiene el presupuesto Todas las versiones
HOY / FECHA.MES Fecha de emisión y fecha de validez calculada Todas las versiones
CONCAT o & Componer el número de presupuesto a partir de serie y contador Todas las versiones (CONCAT desde 2016)

La fecha de validez, calculada

En lugar de teclear la fecha límite, calcúlala: =FECHA.MES(C4; 1) devuelve la fecha de emisión más un mes, y =C4+30 te da treinta días naturales. Si la escribes a mano, el día que reutilices el archivo para otro cliente irás con una fecha caducada en el documento.

El IVA en el presupuesto: base, cuota y total

El bloque de impuestos tiene su propia lógica y se rompe cuando alguien mete el porcentaje dentro de la fórmula. Guarda el tipo en una celda visible y etiquetada, y refiérete a ella.

Los tipos y cuándo se aplican

La Ley 37/1992 del Impuesto sobre el Valor Añadido establece un tipo general del 21 %, un tipo reducido del 10 % y un tipo superreducido del 4 %. Qué operaciones van a cada tipo lo determinan los artículos 90 y 91 de esa ley, y hay supuestos particulares —algunas obras de renovación en vivienda, por ejemplo, pueden ir al reducido si se cumplen requisitos concretos sobre destino del inmueble, antigüedad y aportación de materiales por parte del contratista—. Si tu actividad se mueve en esa frontera, no lo decidas por intuición: consúltalo con tu asesor y deja el tipo aplicado por escrito en el propio presupuesto.

Si tu presupuesto mezcla partidas con tipos distintos, añade una columna «tipo» en la tabla de partidas y calcula la base y la cuota por tipo con SUMAR.SI:

=SUMAR.SI(Partidas[Tipo]; 0.21; Partidas[Importe])

Después multiplica cada base por su tipo y suma las cuotas. Un presupuesto con dos tipos y una sola línea de IVA está mal, y se nota en cuanto llega la factura.

Canarias, Ceuta y Melilla

El IVA no se aplica en todo el territorio español. En Canarias rige el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario) y en Ceuta y Melilla el IPSI (Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación). Son tributos distintos, con sus propias normas, sus propios tipos y sus propias exenciones. Una plantilla descargada de internet trae casi siempre la etiqueta «IVA 21 %» hardcodeada, y si operas desde Canarias eso es directamente un error de documento.

Si la celda del impuesto de tu plantilla dice «IVA» y tú facturas desde Canarias, Ceuta o Melilla, cambia la etiqueta antes que el número. El importe se corrige en un segundo; el documento con el impuesto equivocado ya se lo has mandado al cliente.

La solución en la plantilla es tener la etiqueta del impuesto en una celda de texto y el tipo en otra celda numérica, ambas editables, y que la fórmula del total no sepa cómo se llama el impuesto. Los tipos vigentes del IGIC y del IPSI cambian con las leyes de presupuestos y con la normativa autonómica y local, así que compruébalos en la fuente oficial que te corresponda antes de emitir.

Operaciones sin IVA repercutido

Hay casos en los que no repercutes IVA aunque estés en la Península: operaciones exentas por el artículo 20 de la Ley del IVA, entregas intracomunitarias a un cliente con NIF-IVA válido, exportaciones, y los supuestos de inversión del sujeto pasivo del artículo 84, entre los que están ciertas ejecuciones de obra de construcción o rehabilitación de edificaciones contratadas entre empresarios. En todos ellos, la línea de IVA va a cero y el documento debe indicar el motivo. Deja preparada en la plantilla una celda de «mención» que se imprima bajo el bloque de totales. Es terreno técnico: contrástalo con tu asesor antes de aplicarlo.

La retención de IRPF: cuándo va y cuándo no

La retención confunde porque se comporta al revés que el IVA: no suma, resta. El cliente te paga menos y le ingresa a Hacienda esa diferencia a tu nombre; tú te la descuentas después en tu declaración.

Cuándo aparece en el presupuesto

Se retiene cuando concurren dos condiciones. La primera, que tú ejerzas una actividad profesional (las actividades empresariales, con carácter general, no llevan retención, salvo supuestos concretos como algunas actividades en estimación objetiva). La segunda, que quien te paga esté obligado a retener: otra empresa, otro profesional, una entidad o una administración. Si tu cliente es un particular, no hay retención, y la línea no debe aparecer.

El Reglamento del IRPF, aprobado por el Real Decreto 439/2007, regula estos porcentajes en su artículo 95. El tipo general para rendimientos de actividades profesionales es del 15 %, y existe un tipo reducido del 7 % aplicable en el período impositivo de inicio de la actividad y en los dos siguientes, siempre que no se hubiera ejercido actividad profesional en el año anterior y se comunique al pagador. Los porcentajes se han modificado en el pasado por normas presupuestarias, así que confirma el vigente en el momento de emitir.

Cómo se calcula, en qué orden

La retención se aplica sobre la base imponible, no sobre el total con IVA. El orden es este:

  1. Base imponible: =SUMA(Partidas[Importe])
  2. Cuota de IVA: =REDONDEAR(base*tipo_iva; 2)
  3. Retención de IRPF: =REDONDEAR(base*tipo_irpf; 2)
  4. Total a percibir: =base+cuota_iva-retencion

Un ejemplo con números redondos para ver el mecanismo. Base de 1.000 €, IVA al 21 % y retención al 15 %: la cuota de IVA es 210 €, la retención 150 €, y el cliente te transfiere 1.060 €. Los 210 € de IVA los declaras tú; los 150 € los ingresa el cliente y tú los recuperas en tu declaración de la renta. El importe de tu ingreso, a efectos de tu contabilidad, sigue siendo 1.000 €.

Deja la retención condicionada en la plantilla para no tener que borrar filas:

=SI(aplica_retencion="Sí"; REDONDEAR(base*tipo_irpf; 2); 0)

y oculta la fila con formato condicional cuando el resultado sea cero, o mejor, deja la fila visible con el valor 0,00 € para que el cliente vea que se ha considerado.

Validación de datos: que nadie escriba «Alimientación»

La validación de datos es lo que separa una hoja que se puede analizar de una hoja que hay que limpiar antes de analizar. Está en la pestaña Datos → Validación de datos.

Lista desplegable desde un rango

Crea una hoja Listas con una columna por lista: capítulos, unidades de medida, tipos de IVA, formas de pago. Conviértela en tabla y nombra cada columna. Después, en la celda de destino, elige Permitir: Lista y en Origen escribe =INDIRECTO("Listas[Capítulo]") o, más simple, apunta a un rango con nombre. La ventaja de la tabla es que si mañana añades un capítulo nuevo al final, el desplegable lo recoge sin tocar la validación.

Validaciones numéricas y de fecha

Mensajes y alertas

Cada validación tiene dos pestañas que casi nadie rellena. El Mensaje de entrada aparece como una nota al seleccionar la celda: úsalo para explicar el formato esperado. El Mensaje de error aparece cuando el dato no pasa: escribe algo útil, del tipo «La medición debe ser un número mayor que cero. Usa la coma para los decimales». Puedes elegir entre estilo Detener (bloquea), Advertencia (permite continuar) e Información (solo avisa).

Listas dependientes

Si quieres que el desplegable de partidas muestre solo las del capítulo elegido, nombra un rango por cada capítulo con el mismo texto que el capítulo, y en la validación de la segunda celda usa =INDIRECTO(A12). Excel resolverá el nombre del rango a partir del contenido de la celda. Requiere que los nombres de capítulo no lleven espacios ni empiecen por número, así que usa códigos cortos.

Localizar lo que ya está mal

Si heredas una hoja sucia, Datos → Validación de datos → Rodear con un círculo datos no válidos marca en rojo todas las celdas que incumplen las reglas que acabas de poner. Es la forma más rápida de auditar un presupuesto que te han pasado.

Formato condicional para ver los problemas antes que el cliente

El formato condicional pinta celdas según una condición. En un presupuesto sirve para detectar incoherencias sin revisar fila por fila.

Reglas que rinden

Barras de datos y conjuntos de iconos

Las barras de datos dentro de la columna de importes dan una lectura visual inmediata del peso de cada partida y quedan bien incluso impresas en blanco y negro si eliges un relleno sólido claro. Los conjuntos de iconos funcionan mejor en la hoja de seguimiento (presupuesto enviado, aceptado, rechazado) que en el documento que ve el cliente.

Cuidado con el exceso

El formato condicional se acumula: cada vez que copias y pegas filas, Excel duplica reglas y acabas con listas de doscientas entradas casi idénticas que ralentizan el archivo. Revisa Administrar reglas de vez en cuando y borra las que se refieren a rangos rotos. Y antes de enviar el PDF, plantéate desactivar las reglas de diagnóstico: los avisos internos no tienen por qué viajar al cliente.

Convierte el rango en tabla y olvídate de los rangos

Seleccionar el rango de partidas y pulsar Ctrl + T convierte la lista en una tabla de Excel. Es el cambio que más problemas evita.

Qué ganas

Referencias estructuradas

Dentro de una tabla, las fórmulas dejan de hablar de letras y números. En vez de =E12*F12 puedes escribir =[@Medición]*[@[Precio unitario]], donde la arroba significa «esta misma fila». Se lee sin descifrar y sobrevive a que alguien mueva una columna. Al nombrar la tabla (Diseño de tabla → Nombre de la tabla) como Partidas, las fórmulas de otras hojas quedan igual de legibles: =SUMA(Partidas[Importe]).

Segmentación de datos

Con la tabla creada, Insertar → Segmentación de datos añade botones para filtrar por capítulo o por fase. Es más cómodo que el menú de filtro cuando estás revisando un presupuesto largo con el cliente delante. Los botones se pueden ocultar antes de imprimir.

Cuándo la tabla estorba

Las tablas no admiten celdas combinadas ni fórmulas de matriz que devuelvan varias filas. Si tu diseño necesita una fila de título de capítulo que ocupe todo el ancho, ponla fuera de la tabla o resuélvela con formato en lugar de con combinaciones. Combinar celdas dentro de un rango de datos es, casi siempre, el origen de un problema posterior.

Descuentos, partidas alzadas y revisión de precios

Descuentos bien aplicados

Hay dos formas de descontar y no dan lo mismo. El descuento de línea reduce el precio unitario de una partida concreta y se ve en el importe. El descuento global se aplica sobre la suma de importes, antes de calcular el impuesto:

=REDONDEAR(suma_importes*(1-descuento); 2)

Lo que nunca debe hacerse es descontar sobre el total con IVA ya incluido: la base imponible que declares tiene que ser la base efectivamente cobrada. Coloca el descuento en su propia línea, con su porcentaje visible, y que la base imponible sea el resultado después de aplicarlo.

Partidas alzadas

Una partida alzada es un importe cerrado para un concepto que no se mide (ayudas de albañilería, gestión de residuos, imprevistos). Úsala con cuentagotas y descríbela con detalle: cuanto más peso tenga en el total, menos verificable es tu presupuesto y más fácil es que el cliente la use para negociar. Si superan el diez por ciento del total, plantéate desglosarlas.

Revisión de precios y validez

Cuando el plazo entre la oferta y la ejecución es largo, deja escrita una cláusula de revisión ligada a algún índice público o, más simple, una validez corta y renovable. La opción honesta es la validez corta: te evita discusiones sobre índices y le da al cliente un motivo para decidir.

Un presupuesto sin fecha de caducidad es una oferta permanente. Los precios de tus proveedores no lo son.

Imprimir y exportar a PDF sin sorpresas

El presupuesto se envía en PDF, no en .xlsx. Mandar el libro de Excel abre la puerta a que el cliente vea tus fórmulas, tus hojas auxiliares y, si te has despistado, tus márgenes.

Área de impresión

Selecciona el rango que debe salir y ve a Disposición de página → Área de impresión → Establecer área de impresión. Sin esto, Excel imprime todo lo que encuentre, incluidas las columnas de trabajo que dejaste a la derecha.

Ajustar la escala

En Disposición de página → Ajustar área de impresión, pon Ancho: 1 página y deja Alto: automático. Un presupuesto puede ocupar tres hojas de largo, pero jamás debe partirse a lo ancho: una columna de importes huérfana en la página siguiente es el clásico que hace que te llamen preguntando qué es ese número suelto.

Títulos repetidos en cada página

Disposición de página → Imprimir títulos → Repetir filas en extremo superior, y selecciona la fila de encabezados de la tabla. A partir de la segunda página, el cliente sigue viendo qué columna es cada una.

Encabezado, pie y saltos

Pon en el pie el número de presupuesto y la paginación con el código &[Página] de &[Páginas]. Si alguien imprime y se le cae una hoja, se nota. Y controla dónde cortan las páginas desde Ver → Vista previa de salto de página: arrastra las líneas azules para que ningún capítulo empiece en la última línea de una hoja.

Exportar

Dos caminos equivalentes: Archivo → Exportar → Crear documento PDF/XPS, o Archivo → Guardar como y elegir PDF en el desplegable de tipo. En el botón Opciones puedes decidir si exportas la selección, la hoja activa o todo el libro; elige la hoja activa o la selección, nunca el libro entero. Deja marcada la casilla de calidad estándar para publicación en línea si vas a enviarlo por correo, que reduce el peso.

Antes de exportar, tres comprobaciones

  1. Que no queden celdas con #N/D, #¡REF! o #¡VALOR! visibles. Un error en el PDF le dice al cliente que la hoja no está terminada.
  2. Que el nombre del cliente y la fecha sean los de este presupuesto y no los del anterior. Es el fallo más frecuente al reutilizar plantillas.
  3. Que las hojas auxiliares estén ocultas y, si contienen tus costes, que el libro se guarde aparte.

Proteger la hoja

Para que nadie sobrescriba una fórmula, selecciona las celdas de entrada, entra en Formato de celdas → Proteger y desmarca Bloqueada. Después ve a Revisar → Proteger hoja. Solo quedarán editables las celdas que has desbloqueado. La contraseña de hoja de Excel es una barrera contra descuidos, no un mecanismo de seguridad: no la uses para proteger información sensible.

Errores que se repiten en los presupuestos hechos con hoja de cálculo

Escribir el importe a mano

Alguien calcula mentalmente y teclea el resultado en la columna de importe. La fórmula desaparece de esa celda y nadie lo nota hasta que cambia el precio y esa línea se queda anclada. El formato condicional que marca las celdas sin fórmula ayuda; la protección de hoja lo evita.

Sumar con celdas encadenadas

Ya lo hemos visto: =G12+G13+G14 ignora las filas insertadas. Usa SUMA sobre un rango o, mejor, sobre una columna de tabla.

Enterrar el tipo impositivo dentro de la fórmula

=base*1,21 funciona hasta el día en que necesitas otro tipo o cambias de territorio. Una celda etiquetada con el porcentaje y una fórmula que la referencia cuesta lo mismo de escribir.

Confundir el redondeo visual con el real

Ampliar o reducir decimales solo cambia lo que ves. Si el total impreso tiene que cuadrar con la suma de las líneas impresas, redondea con REDONDEAR.

Reutilizar el archivo del último cliente

Abrir el presupuesto anterior, cambiar cuatro cosas y guardar es el camino corto a mandar el documento con el nombre de otro. Guarda una plantilla real (Guardar como → Plantilla de Excel .xltx): al abrirla se crea una copia nueva y el original queda intacto.

Celdas combinadas en la zona de datos

Rompen el ordenar, el filtrar, el copiar hacia abajo y las referencias estructuradas. Para centrar un título sobre varias columnas, usa Formato de celdas → Alineación → Centrar en la selección, que da el mismo aspecto sin combinar nada.

No dejar rastro de las versiones

El cliente pide cambios, se los mandas y a la semana discutís sobre cuál era el precio. Numera las versiones en el propio nombre del archivo y en la celda de referencia: P-2026-0031-v2. Guarda las anteriores.

Confiar la copia de seguridad al escritorio

Trabaja sobre una carpeta sincronizada en la nube, con el historial de versiones activado. Recuperar el archivo de ayer con dos clics vale más que cualquier macro.

Del presupuesto aceptado a la factura

Un presupuesto que se envía y se olvida no es una herramienta, es papel. Añade al libro una hoja Seguimiento con una fila por presupuesto y estas columnas: número, cliente, fecha de envío, importe, fecha de validez, estado (enviado, en revisión, aceptado, rechazado, caducado), fecha de respuesta y motivo si es un no.

Con esa tabla puedes calcular dos cosas que te dicen mucho más que el total facturado. La primera, tu tasa de aceptación: =CONTAR.SI(Seguimiento[Estado]; "Aceptado")/CONTARA(Seguimiento[Estado]). Si sube por encima de lo habitual de forma sostenida, probablemente estés barato. La segunda, el importe medio de los aceptados frente al de los rechazados, con PROMEDIO.SI, que te dice a partir de qué cifra empiezas a perder trabajos.

Convertir el presupuesto en factura

Cuando el cliente acepta, la factura debe reflejar lo realmente ejecutado, que no siempre es lo presupuestado. Duplica la hoja, cambia la cabecera del documento, asigna número de la serie de facturas, ajusta las mediciones a lo realizado y conserva los precios unitarios pactados. Añade una referencia al presupuesto de origen: «Según presupuesto P-2026-0031 aceptado el 14/03/2026». Esa línea resuelve la mitad de las incidencias de cobro.

Certificaciones parciales

En trabajos largos se factura por avance. Añade a la tabla de partidas una columna de porcentaje ejecutado y una de importe certificado (=[@Importe]*[@Ejecutado]), y una columna de acumulado. Cada certificación factura la diferencia entre el acumulado de este mes y el del anterior. Con eso, el presupuesto original sigue siendo el documento de referencia durante toda la obra.

Excel, Google Sheets y LibreOffice: qué cambia

Las funciones de cálculo básicas se comportan igual en los tres: SUMA, SUMAR.SI, BUSCARV, ÍNDICE, COINCIDIR, REDONDEAR y SI.ERROR existen en todos con el mismo nombre en español. Las diferencias aparecen en la periferia.

Elemento Excel de escritorio Google Sheets LibreOffice Calc
Tablas con referencias estructuradas Sí No equivalente; se usan rangos con nombre e intervalos abiertos No equivalente directo
BUSCARX Microsoft 365 y 2021+ Disponible como XLOOKUP Depende de la versión; comprueba la tuya
Macros VBA Sí No; usa Apps Script Compatibilidad parcial
Validación de datos Completa Completa, con menos opciones de mensajes Completa
Formato condicional por fórmula Sí Sí Sí
Exportar a PDF Nativo, con control de escala y títulos Nativo, con menos control fino Nativo
Edición simultánea Con el archivo en OneDrive o SharePoint De serie Limitada

Si vas a compartir la plantilla con gente que no usa Excel, evita las macros, evita las funciones más recientes y prueba el archivo en el destino antes de darlo por bueno. Un presupuesto que se abre con errores en el ordenador del cliente transmite justo lo contrario de lo que quieres transmitir.

Preguntas frecuentes

¿Necesito saber Excel a fondo para usar una plantilla de presupuesto?

No. En una plantilla bien montada solo escribes conceptos, cantidades y precios; las fórmulas de importe, subtotales e impuestos ya están escritas. Lo único que conviene aprender es a insertar filas dentro de la tabla en lugar de al final del rango, y a no teclear nunca sobre una celda que contiene una fórmula.

¿Cuál es la fórmula del importe de cada partida?

Medición por precio unitario, redondeado a dos decimales: =REDONDEAR(E12*F12; 2). Dentro de una tabla de Excel se escribe =REDONDEAR([@Medición]*[@[Precio unitario]]; 2), que se copia sola a las filas nuevas.

¿Cómo calculo el IVA en la hoja de presupuesto?

Guarda el tipo en una celda propia y multiplica la base imponible por esa celda: =REDONDEAR(base*tipo_iva; 2). El total es la base más la cuota. Si el presupuesto mezcla partidas con tipos distintos, calcula una base por tipo con SUMAR.SI y suma después las cuotas.

¿Se aplica IVA en Canarias, Ceuta y Melilla?

No. En Canarias se aplica el IGIC, el Impuesto General Indirecto Canario, y en Ceuta y Melilla el IPSI, el Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación. Son tributos distintos del IVA, con sus propios tipos y exenciones. Cambia la etiqueta del impuesto en la plantilla y comprueba el tipo vigente en la fuente oficial que te corresponda.

¿Cuándo tengo que incluir retención de IRPF en el presupuesto?

Cuando ejerces una actividad profesional y quien te paga está obligado a retener, es decir, otra empresa, otro profesional, una entidad o una administración. Si tu cliente es un particular, no hay retención y esa línea no debe aparecer. El Reglamento del IRPF (RD 439/2007, art. 95) fija el tipo general de actividades profesionales en el 15 %, con un tipo reducido del 7 % durante el año de inicio y los dos siguientes si se cumplen los requisitos. Confirma el porcentaje vigente con tu asesor antes de emitir.

¿La retención se calcula sobre la base o sobre el total con IVA?

Sobre la base imponible. El orden es: base, más cuota de IVA, menos retención. Con una base de 1.000 €, IVA del 21 % y retención del 15 %, el cliente transfiere 1.060 € (1.000 + 210 − 150).

¿Qué diferencia hay entre un presupuesto y una factura proforma?

El presupuesto es una oferta previa a la contratación, pensada para que el cliente la acepte o la rechace. La factura proforma es una simulación de la factura definitiva que se usa para trámites o para pedir un anticipo. Ninguno de los dos tiene efectos fiscales: ni generan IVA a declarar ni permiten al cliente deducir el gasto. Eso solo lo hace la factura.

¿Qué datos hacen que un presupuesto sirva como prueba de lo acordado?

La identificación completa de las dos partes con NIF, el número y la fecha, el detalle de partidas con medición y precio unitario, el desglose de impuestos, el plazo de ejecución, la forma de pago, las exclusiones y, sobre todo, la aceptación firmada y fechada por el cliente. Sin firma es una oferta; con firma documenta un acuerdo.

¿Por qué el total de mi presupuesto no coincide por unos céntimos?

Porque Excel muestra dos decimales pero calcula con todos. Reducir decimales en el formato no cambia el valor almacenado. Envuelve cada importe de línea y cada cuota en REDONDEAR(...; 2) y suma los valores ya redondeados: entonces lo que se ve y lo que se calcula coinciden.

¿Puedo usar la plantilla en Google Sheets?

Sí para las funciones de cálculo: SUMA, SUMAR.SI, BUSCARV, ÍNDICE, COINCIDIR y REDONDEAR funcionan igual. Lo que no se traslada son las macros VBA y las referencias estructuradas de tabla, que Sheets no tiene: ahí hay que sustituirlas por rangos con nombre. Prueba siempre el archivo importado antes de usarlo con un cliente.

¿Cómo evito que el cliente vea mis costes al enviar el presupuesto?

Envía siempre un PDF, nunca el libro de Excel, y exporta solo la hoja del presupuesto, no todo el libro. Mejor todavía: mantén los descompuestos y los márgenes en un archivo separado y enlaza únicamente el precio final. Ocultar una hoja no la elimina del archivo, y cualquiera puede volver a mostrarla.

¿Cómo hago que el presupuesto quepa a lo ancho de la hoja al imprimir?

En Disposición de página → Ajustar área de impresión, pon Ancho: 1 página y deja el alto en automático. Define también el área de impresión y activa Imprimir títulos para repetir la fila de encabezados en cada página. Revisa el corte en Vista previa de salto de página antes de exportar.

¿Cuánto tiempo debe estar vigente un presupuesto?

Lo decides tú y depende de la estabilidad de tus costes. Lo que no debe ocurrir es que no figure ninguna fecha: sin plazo de validez, la oferta queda abierta y te expones a que te la acepten cuando tus precios ya no son esos. Calcula la fecha con una fórmula, del tipo =C4+30, para que se actualice sola al reutilizar la plantilla.

¿Puedo modificar un presupuesto que el cliente ya ha aceptado?

No conviene tocar el documento aceptado. Emite una versión nueva con número propio, indica que sustituye a la anterior y vuelve a pedir la aceptación. Conservar la cadena de versiones firmadas es lo que te permite justificar después qué se pactó y cuándo.

Empieza por la estructura, no por el diseño

Si tuvieras que quedarte con una idea: monta primero las cinco columnas del cuerpo (concepto, unidad, medición, precio unitario e importe), convierte el rango en tabla, saca los precios a una hoja de tarifa y deja el tipo de impuesto en una celda visible. Con eso resuelto, cualquier presupuesto posterior es rellenar y exportar. El diseño, los colores y el logotipo se añaden después y no cambian el resultado.

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