Precio de la luz por horarios: cómo entenderlo y ahorrar en tu factura

Respuesta directa: el precio de la luz por horarios significa que cada hora del día tiene su propio precio de energía. En la tarifa doméstica española (2.0TD) el día laborable se parte en tres periodos: punta de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00, llano de 8:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 00:00, y valle de 00:00 a 8:00. Los sábados, domingos y festivos de ámbito nacional son valle las 24 horas. La punta es la franja más cara y el valle la más barata, tanto en la energía como en los peajes de la potencia contratada.
Esta guía explica el sistema: cómo está construido el reloj de la luz en España, por qué una lavadora a las 19:00 cuesta bastante más que la misma lavadora a las 3:00 y qué parte de esa diferencia depende del mercado mayorista, qué parte de los peajes regulados y qué parte de los impuestos. Si lo que buscas es el precio concreto de la jornada de hoy, hora a hora, tienes esa consulta en precio de la luz hoy por horarios; aquí nos quedamos con las reglas, que apenas cambian, en lugar de con la cifra del día, que cambia siempre.
¿Qué es el precio de la luz por horarios?
En España la electricidad no se paga a un precio único durante todo el día. Desde el 1 de junio de 2021, cuando entró en vigor la estructura de peajes que aprobó la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, todos los hogares con una potencia contratada de hasta 15 kW están en la tarifa de acceso 2.0TD. Esa «TD» significa tarifa por defecto y trae consigo dos relojes distintos que conviene no confundir:
- Un reloj de tres periodos para la energía (los kWh que consumes): punta, llano y valle.
- Un reloj de dos periodos para la potencia (los kW que tienes contratados): punta y valle, con horarios propios que no coinciden con los anteriores.
La confusión entre ambos relojes está detrás de buena parte de las sorpresas al abrir la factura. Puedes estar consumiendo en una hora llana y barata en energía y, al mismo tiempo, dentro de la franja cara del término de potencia. Lo veremos con detalle más adelante.
Tres periodos, tres lógicas distintas
Los nombres describen bastante bien lo que ocurre en la red eléctrica:
- Valle: la madrugada y todo el fin de semana. La demanda del país cae, entran en el sistema tecnologías baratas y sobra capacidad. Es la franja más barata en energía y también en el peaje de potencia.
- Llano: los tramos de transición, primera hora de la mañana, media tarde y el final de la noche. Ni la demanda máxima ni la mínima.
- Punta: media mañana y la franja de tarde-noche, cuando coinciden actividad industrial, comercios, cocina, calefacción y ocio doméstico. Es la franja más cara.
La lógica de fondo es sencilla: la red eléctrica se dimensiona para el peor momento del año, no para el promedio. Cada kilovatio de punta obliga a mantener disponibles centrales, líneas y transformadores que el resto del tiempo están ociosos. Cobrar más caro ese momento no es un castigo arbitrario, es la forma de repartir el coste de una infraestructura que se construye pensando en la hora peor.
Qué cambia y qué no cambia con las horas
Un matiz que se explica mal muy a menudo: el hecho de que existan periodos horarios no implica que tu precio de energía se mueva cada hora. Depende del contrato que tengas.
- Si estás en PVPC, el precio del kWh se recalcula para cada una de las 24 horas del día y se publica la víspera. Ahí sí hay 24 precios distintos cada jornada.
- Si estás en el mercado libre con precio fijo, tu comercializadora te vende cada periodo a un precio cerrado durante la vigencia del contrato: por ejemplo, un precio para punta, otro para llano y otro para valle, quietos durante doce meses. Sigue habiendo horarios, pero no hay volatilidad horaria.
- Si estás en el mercado libre con una tarifa plana o de precio único, pagas lo mismo a cualquier hora en la parte de energía. Aun así, el peaje de potencia sigue teniendo sus dos tramos, así que los horarios nunca desaparecen del todo de tu recibo.
Los periodos horarios son una estructura regulada que afecta a todos los contratos domésticos. Lo que cambia de un contrato a otro es cuánto se nota esa estructura en el precio final que tú pagas.
Horarios de punta, llano y valle: la tabla completa
Esta es la parte que casi nadie recuerda de memoria y que conviene tener a mano. Los horarios son hora peninsular y se aplican igual en toda la península. Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla mantienen la misma estructura de periodos con su hora local.
| Franja horaria | Lunes a viernes laborables | Sábados, domingos y festivos nacionales |
|---|---|---|
| 00:00 – 08:00 | Valle | Valle |
| 08:00 – 10:00 | Llano | Valle |
| 10:00 – 14:00 | Punta | Valle |
| 14:00 – 18:00 | Llano | Valle |
| 18:00 – 22:00 | Punta | Valle |
| 22:00 – 00:00 | Llano | Valle |
Qué cuenta como festivo
Solo entran los festivos de ámbito nacional no sustituibles, los que aparecen en el calendario laboral estatal y son iguales en toda España. Las fiestas autonómicas y las locales, por muy señaladas que sean en tu ciudad, no convierten el día en valle: si es un martes de fiesta patronal, tu recibo lo tratará como un martes laborable con sus puntas de mañana y de tarde. Es uno de los errores más repetidos por quien cree haber puesto la lavadora barata en el día grande del pueblo.
Los puentes y el cambio de hora
Cuando un festivo nacional cae en jueves y el viernes se hace puente, ese viernes sigue siendo laborable a efectos de la tarifa. Y en los dos fines de semana del año en que se cambia la hora oficial, un día tiene 23 horas y otro 25: la hora repetida de octubre se factura con su propio precio, así que puedes ver dos veces la misma hora en tu detalle de consumo. No es un error de la distribuidora.
Regla mental para no equivocarse
Si te cuesta memorizar seis tramos, quédate con esta versión reducida: caro a media mañana y a la hora de cenar, barato de madrugada y todo el fin de semana, intermedio en el resto. Con eso aciertas el 90 % de las decisiones domésticas sin mirar ninguna tabla.
Cómo se forma el precio de cada hora
El importe que pagas por un kWh no sale de un solo sitio. Es una suma de cuatro bloques con lógicas y responsables distintos, y entender el reparto es lo que te permite juzgar si una oferta es buena o si un titular sobre «la luz se dispara» te afecta mucho o poco.
| Componente | Quién lo fija | ¿Depende de la hora? | Peso orientativo en el recibo |
|---|---|---|---|
| Energía (mercado mayorista o precio pactado) | El mercado diario e intradiario, o tu comercializadora | Sí, mucho | Es el bloque más grande y el más variable |
| Peajes de transporte y distribución | La CNMC, por resolución | Sí, por periodos | Una fracción relevante y bastante estable |
| Cargos del sistema | El Ministerio, por orden ministerial | Sí, por periodos | Similar al anterior, cubre costes históricos del sistema |
| Impuestos (impuesto especial de electricidad e IVA) | La Hacienda estatal | No, son porcentajes | Se aplican sobre todo lo anterior y lo amplifican |
El mercado mayorista, hora a hora
Cada día, hacia el mediodía, el operador del mercado ibérico casa la oferta de los generadores con la demanda prevista para las 24 horas del día siguiente y publica un precio para cada hora. El mecanismo es marginalista: todas las centrales que entran cobran el precio de la última que hizo falta para cubrir la demanda de esa hora. Por eso el resultado dibuja una curva con forma de camello, con un valle profundo al mediodía cuando la fotovoltaica inunda el sistema y dos jorobas cuando el sol se va y hay que arrancar tecnologías más caras.
Ese diseño explica algo que sorprende a mucha gente: las horas centrales del día, que hace una década eran de las más caras, se han vuelto en primavera y verano de las más baratas del sistema. En jornadas soleadas y de poca demanda han llegado a registrarse tramos con precios prácticamente nulos, y desde 2024 el mercado español admite precios negativos, algo que antes era imposible por diseño. En invierno la película se invierte: menos horas de sol, más calefacción y una tarde-noche que concentra lo más caro de la jornada.
No te doy aquí una cifra de €/kWh porque cualquier número que escriba hoy será falso mañana. Lo útil es el orden de magnitud y el rango: en los últimos años el término de energía de una hora barata y el de una hora cara han llegado a separarse por un factor de tres, cuatro o incluso más dentro del mismo día. Esa distancia es la que hace que mover consumo tenga sentido.
La PVPC ya no es puro mercado diario
Aquí hay un cambio normativo que casi nadie ha interiorizado. Desde el 1 de enero de 2024, la fórmula del PVPC dejó de depender exclusivamente del precio del mercado diario e incorpora referencias de los mercados de futuros con un peso creciente, según el calendario que estableció el Real Decreto 446/2023: un peso reducido el primer año y una participación cada vez mayor en los ejercicios siguientes.
La consecuencia práctica es doble. Primera: el PVPC de hoy es menos nervioso que el de 2021 o 2022, porque una parte del precio viene de contratos a plazo que suavizan los picos. Segunda, y por eso importa en esta página: las diferencias entre horas siguen existiendo, la señal horaria no se ha borrado, solo se ha amortiguado. Programar la lavadora en valle sigue mereciendo la pena; esperar que un día concreto se hunda el precio como en el pasado, bastante menos.
Peajes y cargos: la parte regulada
Los peajes retribuyen las redes de transporte y distribución. Los cargos cubren costes del sistema que no son de red: primas históricas a renovables, el sobrecoste de los territorios no peninsulares, la anualidad del déficit de tarifa acumulado. Ninguno de los dos depende de tu comercializadora ni de lo bien que negocies: son idénticos para todos los consumidores de la misma tarifa de acceso.
Ambos se aplican con la misma división de punta, llano y valle, y con una progresión clara: el término de valle es una fracción pequeña del de punta. Esta es la razón de que, incluso con una tarifa de precio fijo de energía, mover consumo al valle siga saliendo a cuenta. La parte regulada premia el horario aunque tu contrato no lo haga.
Impuestos: el multiplicador final
Sobre la suma de energía, peajes y cargos se aplica el impuesto especial sobre la electricidad, y sobre todo el conjunto, incluido el alquiler del contador, se aplica el IVA. Ambos tipos han sufrido rebajas temporales durante la crisis de precios de 2021-2023 y una vuelta escalonada a los tipos ordinarios. Como son porcentajes, no cambian el reparto entre horas caras y baratas, pero sí amplifican la diferencia en euros: un ahorro de un euro antes de impuestos se convierte en un ahorro algo mayor en el importe final que pagas.
Comprueba en tu última factura qué tipo de IVA y qué impuesto eléctrico te están aplicando. Es el dato más fácil de verificar y el que más se desactualiza en los artículos que leerás por ahí, incluido este dentro de unos meses.
PVPC frente a mercado libre
El sistema eléctrico español convive con dos mundos paralelos y muchos hogares no saben con certeza en cuál están. La diferencia no es de calidad del suministro (la electricidad que llega a tu enchufe es exactamente la misma) sino de cómo se pone el precio y de quién asume el riesgo.
| Aspecto | PVPC (mercado regulado) | Mercado libre |
|---|---|---|
| Quién fija el precio de la energía | Una fórmula publicada en el BOE | La comercializadora, libremente |
| Variación horaria del precio | 24 precios distintos cada día | Depende del producto contratado |
| Quién puede contratarlo | Solo hasta 15 kW y con una comercializadora de referencia | Cualquier consumidor, con cualquier comercializadora |
| Permanencia | No existe | Puede haberla, según el contrato |
| Acceso al bono social | Sí, es requisito estar en PVPC | No |
| Quién asume el riesgo de precio | Tú, mes a mes | La comercializadora, a cambio de un margen |
Cuándo encaja mejor cada uno
El PVPC premia la flexibilidad y castiga la rigidez. Si puedes desplazar consumo, si pasas fuera buena parte del día laborable, si tienes coche eléctrico que carga de madrugada o si simplemente no te importa que un mes salga más caro que otro, la tarifa regulada suele ser competitiva porque no incorpora prima de riesgo.
El mercado libre con precio fijo tiene sentido cuando la previsibilidad vale dinero para ti: presupuesto doméstico ajustado, alguien en casa con equipos médicos que no admiten horario, alquileres con gastos incluidos o, sencillamente, aversión a los sustos. Estás pagando una prima de seguro implícita, y eso no es malo siempre que sepas que la estás pagando.
Un aviso de prudencia, porque hablamos de dinero: nadie puede garantizarte cuál de los dos saldrá más barato en los próximos doce meses. Cualquiera que te lo prometa está vendiendo, no analizando. Lo único que puedes hacer es mirar tu propio patrón de consumo y decidir cuánta incertidumbre toleras.
Cómo comparar ofertas sin caer en la trampa del céntimo
No publico aquí una tabla con precios de comercializadoras concretas, y quiero explicar por qué: esas cifras cambian cada pocas semanas, dependen de la comunidad autónoma y de la potencia contratada, y una tabla desactualizada es peor que ninguna tabla. El sitio donde puedes compararlas con datos oficiales y actualizados es el comparador de ofertas de la CNMC, que recoge las ofertas registradas por las comercializadoras y te las ordena según tu consumo real.
Cuando compares, mira estas cinco cosas y en este orden:
- El coste anual estimado completo, no el precio del kWh en punta. Un precio de energía llamativo con un término de potencia inflado sale caro.
- Si el precio es fijo o indexado, y en el indexado, cuál es exactamente el margen que suma la comercializadora sobre el mercado.
- La permanencia y la penalización por salir antes de tiempo, expresada en euros.
- Los servicios adicionales incluidos «de regalo»: mantenimientos, seguros y asistencias que empiezan a facturarse pasado el primer año y que suelen ser la letra pequeña más cara del contrato.
- La duración de la oferta promocional y qué precio se aplica cuando termina.
Discriminación horaria: de la 2.0DHA a la 2.0TD
Mucha gente sigue buscando «discriminación horaria» y llega a páginas que hablan de un sistema que ya no existe con ese nombre. Merece la pena aclararlo porque el vocabulario antiguo todavía circula en foros, en comparadores y hasta en la boca de algún teleoperador.
Qué era la discriminación horaria clásica
Hasta mayo de 2021 convivían varias tarifas domésticas. La 2.0A tenía un precio único a cualquier hora. La 2.0DHA era la llamada tarifa nocturna o de discriminación horaria: dos periodos, uno caro de día y otro barato de noche, con un horario que además se desplazaba con el cambio de hora estacional. Y existía la 2.0DHS, con un tercer tramo supervalle de madrugada pensado sobre todo para vehículos eléctricos.
Qué cambió el 1 de junio de 2021
Todas esas modalidades se fundieron en una sola: la 2.0TD, con tres periodos de energía obligatorios para cualquier hogar de hasta 15 kW. La discriminación horaria dejó de ser una opción que se contrataba y pasó a ser el funcionamiento por defecto de todos. Quien tenía 2.0A y nunca había pensado en horarios se encontró de golpe con puntas y valles. Quien tenía 2.0DHA vio cómo su franja barata se acortaba, porque el valle actual va de 00:00 a 08:00 en lugar de las catorce horas nocturnas de antes, pero ganó a cambio los fines de semana completos en valle.
| Concepto | Sistema anterior (hasta mayo de 2021) | Sistema actual (2.0TD) |
|---|---|---|
| Periodos de energía | 1, 2 o 3 según la tarifa contratada | 3 para todos: punta, llano y valle |
| ¿Se elegía? | Sí, había que solicitar la tarifa nocturna | No, se aplica por defecto |
| Fin de semana | Mismo tratamiento que los laborables | Valle las 24 horas |
| Cambio de hora estacional | Los tramos se desplazaban | Los tramos son fijos todo el año |
| Potencia contratada | Una sola potencia | Dos potencias posibles, punta y valle |
Si alguien te ofrece hoy «contratar la discriminación horaria», desconfía: ya la tienes. Lo que sí puede ofrecerte una comercializadora del mercado libre es un producto que exagere la diferencia entre periodos, por ejemplo con horas gratuitas o con un valle muy barato a cambio de una punta muy cara. Eso es otra cosa distinta y merece leerse con calma.
El término de potencia y sus dos tramos
Aquí está el segundo reloj, el que casi nadie mira y el que explica la parte fija de tu factura. La potencia contratada no es lo que consumes: es lo que puedes llegar a consumir de forma simultánea sin que salte el limitador. Se paga por tenerla disponible, uses o no uses un solo kilovatio-hora ese mes.
Dos franjas distintas de las de la energía
Presta atención porque este es el detalle que se confunde siempre. El peaje de potencia tiene solo dos tramos:
- Potencia punta: de lunes a viernes laborables, de 08:00 a 24:00. Dieciséis horas seguidas, sin distinguir el llano de la energía.
- Potencia valle: el resto del tiempo, es decir, de 00:00 a 08:00 los laborables y las 24 horas de sábados, domingos y festivos nacionales.
Es decir: a las 15:00 de un miércoles tu energía está en llano, pero tu potencia está en punta. Y a las 3:00 de la madrugada ambas cosas están en valle. Cuando alguien dice que «a las tres de la tarde la luz es barata», está diciendo solo media verdad.
Contratar dos potencias distintas
La 2.0TD permite contratar una potencia para el tramo punta y otra, mayor, para el tramo valle. Es un detalle poco conocido y muy útil en dos casos concretos: el hogar con coche eléctrico que carga de madrugada y necesita margen a esa hora, y la vivienda con acumuladores o termo eléctrico programado de noche. Pagas la potencia grande solo en el tramo cuyo peaje por kilovatio es mucho más bajo, y mantienes la potencia de día ajustada a lo mínimo que necesitas.
El ajuste de potencia es, junto con el desplazamiento horario, la palanca más eficaz del recibo doméstico, y además es la única cuyo efecto es inmediato y comprobable en la factura siguiente. Puedes modificar la potencia contratada sin coste una vez cada doce meses; a partir de ahí la distribuidora puede repercutirte los derechos que correspondan. Antes de bajarla, haz la prueba honesta: enciende a la vez lo que enciendes a la vez de verdad en el peor momento del invierno, con la vitrocerámica, el horno y la lavadora funcionando.
Una potencia sobrada es dinero que se va todos los meses aunque estés de vacaciones. Una potencia demasiado justa son saltos del limitador en el peor momento. El punto correcto se encuentra mirando tu curva de carga real, no adivinando.
Cómo leer tu factura y tus curvas horarias
Todo lo anterior se queda en teoría si no lo contrastas con tus propios datos. La buena noticia es que los tienes, son gratuitos y son tuyos por derecho: el contador inteligente registra tu consumo hora a hora y esa información está a tu disposición.
Dónde están tus datos horarios
- En el portal de tu distribuidora (la empresa que mantiene la red de tu calle, que no es la que te factura). Ahí puedes descargar tu consumo horario en un archivo de hoja de cálculo.
- En la plataforma Datadis, la web conjunta de las distribuidoras españolas, que reúne los datos de cualquier suministro del que seas titular con solo identificarte.
- En la app o el área de cliente de tu comercializadora, con una presentación normalmente más amable pero a veces menos completa.
Con ese archivo delante, haz un ejercicio muy simple: suma tus kWh por periodo durante un mes completo y calcula qué porcentaje cae en punta, en llano y en valle. Ese trío de números es tu radiografía y vale más que cualquier consejo general que puedas leer, este incluido.
Los conceptos de la factura, uno a uno
| Concepto en tu factura | Qué es | ¿Puedes influir en él? |
|---|---|---|
| Término de potencia | kW contratados × días × precio por kW y día, en dos tramos | Sí, ajustando la potencia contratada |
| Término de energía | kWh consumidos en cada periodo × su precio | Sí, consumiendo menos y desplazando el consumo |
| Descuentos y servicios | Promociones, mantenimientos, seguros | Sí, revisando qué has contratado sin darte cuenta |
| Alquiler del contador | Importe regulado por el equipo de medida | Solo si compras tu propio contador homologado |
| Impuesto eléctrico | Porcentaje sobre potencia más energía | No, es un tipo estatal |
| IVA | Porcentaje sobre todo lo anterior | No |
Un detalle que conviene verificar cada cierto tiempo: que la lectura sea real y no estimada. Las estimaciones se regularizan más adelante y pueden producir una factura desproporcionada que no responde a ningún cambio de hábitos. Si ves la palabra «estimada» varios meses seguidos, reclama.
Trasladar los horarios a hábitos de consumo
Conocer la tabla de periodos no ahorra ni un céntimo. Lo que ahorra es cambiar el momento en que ocurren las cosas en tu casa. Y no todos los consumos son igual de movibles, así que conviene ordenarlos antes de intentar nada.
Consumos que se mueven fácil
Son los que funcionan solos y no te obligan a estar delante. Aquí está casi todo el potencial de ahorro doméstico sin sacrificar comodidad:
- Lavadora y lavavajillas: casi todos los modelos de la última década tienen inicio diferido. Programarlos para que arranquen de madrugada o el sábado por la mañana es gratis y no cuesta esfuerzo.
- Secadora: es de los aparatos que más consumen por ciclo, así que es donde más se nota el cambio de franja.
- Termo eléctrico de acumulación: calentar el depósito de madrugada y dejar que aguante el día es el uso clásico del valle. Con un simple programador enchufable lo resuelves.
- Carga del coche eléctrico: es el consumo doméstico más grande que existe hoy y el más fácil de programar, tanto desde el coche como desde el cargador.
- Riego, piscina y depuradora: la bomba de la piscina puede funcionar de noche sin ninguna consecuencia práctica.
- Robots, baterías de herramientas y dispositivos de recarga lenta: da igual cuándo se carguen.
Consumos que se mueven a medias
Aquí hay margen, pero no total. La calefacción eléctrica por acumuladores está pensada precisamente para cargar calor de madrugada y soltarlo de día. Una bomba de calor o un sistema de aerotermia puede adelantar el calentamiento de la vivienda o del depósito de agua caliente a las horas baratas y aprovechar la inercia térmica del edificio, aunque no puede desconectarse durante horas sin que se note. Con el horno y la vitrocerámica pasa algo parecido: no vas a cenar a las tres de la mañana, pero sí puedes adelantar o retrasar media hora, cocinar en tanda los domingos o usar la olla a presión y el microondas, que consumen mucho menos tiempo de resistencia.
Consumos que no se mueven
El frigorífico, el router, la iluminación, la videoconsola de los niños y el aire acondicionado en una ola de calor. Aquí la palanca no es el horario sino la eficiencia: temperatura de consigna razonable, bombillas LED, regletas con interruptor para los aparatos en espera y sentido común. No pierdas tiempo intentando desplazar lo indesplazable.
Cuánto se puede ahorrar de verdad
Voy a ser prudente porque este es el punto donde más se exagera. El ahorro depende de tres cosas: qué porcentaje de tu consumo es realmente movible, cuánta diferencia hay entre periodos en tu contrato concreto y cuánta constancia mantengas. Un hogar cuyo consumo movible sea pequeño notará poco. Un hogar con coche eléctrico, termo y lavadoras frecuentes puede notar bastante, porque mueve una fracción grande de sus kWh a la franja más barata.
Lo honesto es decirlo así: no hay un porcentaje garantizado. Cualquier cifra de ahorro que veas prometida sin conocer tu curva de consumo es marketing. Haz tú el cálculo con tus propios datos horarios, que es un ejercicio de veinte minutos en una hoja de cálculo, y tendrás una estimación tuya y verificable en lugar de una promesa ajena.
Cuatro perfiles de hogar y su reloj ideal
Los mismos horarios se aprovechan de forma muy distinta según cómo sea tu vida. Estos cuatro retratos cubren la mayoría de las situaciones domésticas en España.
Hogar vacío de lunes a viernes
Dos personas que trabajan fuera y comen fuera. Su consumo se concentra en la tarde-noche y el fin de semana. Es un perfil que ya juega a favor: el fin de semana entero es valle y ahí se acumula gran parte de la actividad doméstica. La palanca principal aquí es la potencia contratada, que suele estar sobredimensionada, y llevar lavadora y lavavajillas al sábado por la mañana en lugar de al martes a las nueve de la noche.
Hogar ocupado todo el día
Teletrabajo, personas jubiladas, cuidado de menores o de mayores. Es el perfil más penalizado por la estructura horaria, porque la vida sucede justo en las franjas caras. La estrategia realista no es dejar de vivir de día, sino desplazar los consumos automáticos a la madrugada, aprovechar el tramo llano de 14:00 a 18:00 para lo que no pueda esperar a la noche y prestar mucha atención a la eficiencia de la climatización, que aquí manda sobre todo lo demás.
Hogar con coche eléctrico
El vehículo puede duplicar el consumo anual de una vivienda, pero es carga programable al cien por cien. Cargar en valle y, si el uso lo permite, contratar una potencia mayor en el tramo valle que en el tramo punta cambia por completo la aritmética. Es el perfil en el que la señal horaria da un rendimiento más claro, y también aquel en el que un tarifario indexado suele encajar mejor.
Hogar con autoconsumo solar
Aquí el reloj se invierte parcialmente. Las horas centrales del día, que en el mercado son baratas, son las horas en las que tú produces, así que consumir en ese tramo te sale casi gratis aunque el periodo sea punta o llano. La regla cambia de «consume en valle» a «consume cuando tu tejado produzca, y lo que no quepa, en valle». Lo veremos en el apartado siguiente.
Autoconsumo, baterías y horarios
Si tienes o estás valorando placas solares, los periodos horarios se vuelven todavía más determinantes, porque hay dos precios en juego a la vez: lo que dejas de pagar por la energía que autoconsumes y lo que te reconocen por la que viertes a la red.
Autoconsumo directo frente a compensación de excedentes
Cada kWh que produces y consumes en el mismo instante te ahorra el precio completo de esa hora, impuestos incluidos. Cada kWh que produces y no consumes se vierte a la red y, bajo el mecanismo de compensación simplificada de excedentes, se descuenta de tu factura mensual a un precio bastante inferior. Además, esa compensación tiene un tope: no puede superar el importe del término de energía del propio mes, de modo que la energía sobrante no se convierte en un saldo a tu favor ilimitado.
La conclusión operativa es directa: autoconsumir vale mucho más que verter. Poner la lavadora al mediodía de un día soleado, aunque el reloj marque punta, suele ser mejor negocio que ponerla de madrugada comprando energía de la red. Con placas, tu horario ideal se decide mirando tu producción, no solo la tabla de periodos.
Dónde entran las baterías
Una batería doméstica desacopla el momento de producir del momento de consumir: guarda el excedente del mediodía y lo suelta en la punta de la tarde-noche, que es justo cuando la energía de red es más cara y cuando tú no produces. Su rentabilidad depende del diferencial de precio entre franjas, del tamaño de tu excedente y del coste del equipo, y hoy sigue siendo una inversión de amortización larga. Antes de dar el paso, pide varios presupuestos y pide que te calculen la amortización con tus datos reales de consumo horario, no con una simulación estándar.
Ayudas: cómo tratarlas sin llevarte un disgusto
Existen líneas de apoyo al autoconsumo y a la rehabilitación energética, tanto autonómicas como municipales, y en algunos ayuntamientos bonificaciones sobre el impuesto de bienes inmuebles o sobre el de construcciones. Pero las convocatorias abren, se agotan y cierran, y los porcentajes cambian de una comunidad a otra. No planifiques tu inversión dando por hecha una ayuda concreta: consulta la convocatoria vigente en la sede electrónica de tu comunidad autónoma y no inicies la obra antes de haber presentado la solicitud, porque muchas bases excluyen los trabajos comenzados con anterioridad. Y ten en cuenta que en Canarias el impuesto indirecto aplicable es el IGIC, no el IVA, así que los presupuestos peninsulares no te sirven tal cual.
Bono social y consumidores vulnerables
El bono social eléctrico es un descuento sobre la factura de quienes cumplen determinados requisitos de renta o de situación familiar. Es información sensible, así que aquí solo explico el mecanismo y te remito a la fuente oficial para las cifras.
- Solo se puede disfrutar estando acogido al PVPC con una comercializadora de referencia. Si estás en el mercado libre, no hay bono social posible.
- Se aplica un porcentaje de descuento distinto según se te reconozca la condición de consumidor vulnerable o vulnerable severo, con límites de consumo anual bonificado según la composición del hogar.
- Los umbrales de renta se calculan sobre el indicador público de renta de efectos múltiples y varían según haya menores, familia numerosa, discapacidad o víctimas de violencia de género o de terrorismo.
- El reconocimiento caduca y hay que renovarlo. Es uno de los motivos más frecuentes de subidas repentinas de factura en hogares que ya lo tenían.
- Existe además una protección adicional frente al corte de suministro para los casos más severos y para los suministros que tengan reconocida esa protección reforzada por motivos de salud.
Los porcentajes y los umbrales se han modificado varias veces en los últimos años mediante prórrogas y reales decretos, así que cualquier cifra concreta envejece rápido. Comprueba la vigente en la sede electrónica del Ministerio para la Transición Ecológica o pregunta directamente a tu comercializadora de referencia. Si tu situación económica es delicada, plantéalo también en los servicios sociales de tu ayuntamiento, que tramitan ayudas de emergencia para suministros.
Errores habituales y cómo evitarlos
Después de explicar el sistema completo, estos son los tropiezos que más caros salen y que más se repiten en cualquier conversación sobre la factura de la luz.
Confundir el reloj de la energía con el de la potencia
Ya lo hemos visto, pero merece repetirse porque es el error número uno: creer que a las 15:00 de un martes todo es barato. La energía está en llano, sí, pero el término de potencia está en su tramo caro desde las 8:00 hasta la medianoche de cualquier día laborable.
Dar por valle los festivos locales y autonómicos
Solo los festivos nacionales no sustituibles convierten el día entero en valle. Si tu ciudad celebra su patrón un jueves, ese jueves se factura como laborable.
Mirar el precio del kWh en punta y nada más
Es el truco comercial más viejo del sector. Una oferta puede lucir un precio de punta muy bajo y compensarlo con un término de potencia alto, con un valle caro o con servicios asociados que se cobran aparte. Compara siempre el coste anual total.
Fijarse solo en el porcentaje de descuento
Un descuento del 20 % sobre un precio de partida inflado puede ser peor que un precio sin descuento pero razonable. El porcentaje no significa nada sin conocer la base sobre la que se aplica.
Aceptar cambios de contrato por teléfono sin documentación
Un buen número de reclamaciones ante las autoridades de consumo nacen de contratos aceptados verbalmente cuyo contenido no coincide con lo que se prometió. Pide siempre la oferta por escrito, léela y consérvala. Tienes derecho a desistir de un contrato celebrado a distancia en el plazo de catorce días naturales, sin justificar la decisión.
Olvidar la permanencia y las penalizaciones
El PVPC no tiene permanencia. Algunos contratos del mercado libre sí, y la penalización por salida anticipada puede comerse todo el ahorro previsto. Comprueba la cifra concreta en euros antes de firmar.
Perseguir el precio hora a hora hasta la obsesión
Optimizar los grandes consumos, sí. Mirar la app cada media hora para decidir si haces una tostada, no. El desgaste mental no compensa unos céntimos, y ese agotamiento suele acabar en abandono del hábito completo, que es lo que sí te costaba dinero de verdad.
Cambiar de tarifa sin haber ajustado antes la potencia
Es el orden equivocado. Primero mira si estás pagando kilovatios que no usas, porque ese gasto es fijo y va todos los meses. Después, con la casa ya bien dimensionada, compara ofertas.
Glosario del recibo de la luz
Nueve términos que aparecen una y otra vez y que conviene tener claros para leer cualquier oferta sin depender de nadie.
- 2.0TD: la tarifa de acceso aplicable a los suministros de baja tensión de hasta 15 kW, es decir, prácticamente todas las viviendas.
- PVPC: precio voluntario para el pequeño consumidor, la tarifa regulada cuya fórmula publica el Estado.
- Comercializadora: la empresa que te vende la energía y te emite la factura. La eliges tú y puedes cambiarla.
- Distribuidora: la empresa propietaria de la red de tu zona, responsable del contador y de las averías. No la eliges.
- Peaje: la parte regulada que retribuye las redes de transporte y distribución.
- Cargo: la parte regulada que cubre otros costes del sistema eléctrico ajenos a la red.
- Mercado diario: la subasta en la que cada día se fija el precio mayorista de cada una de las 24 horas del día siguiente.
- Curva de carga: el registro hora a hora de tu consumo, que guarda tu contador inteligente.
- Excedente: la energía que produce tu instalación de autoconsumo y que no consumes en ese momento, y que se vierte a la red.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son exactamente las horas punta, llano y valle?
De lunes a viernes laborables: punta de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00; llano de 8:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 00:00; valle de 00:00 a 8:00. Sábados, domingos y festivos de ámbito nacional son valle durante las 24 horas.
¿A qué hora es más barata la luz entre semana?
En términos de peajes y cargos, siempre la madrugada, entre las 00:00 y las 08:00. En términos de mercado mayorista, las horas centrales del día con mucha producción solar pueden ser incluso más baratas que la madrugada en primavera y verano. Si tu contrato es de precio fijo por periodos, la respuesta simple es la madrugada.
¿Los sábados y domingos la luz es barata a cualquier hora?
Sí en cuanto a la estructura de periodos: todo el fin de semana se factura como valle, tanto la energía como la potencia. Si estás en PVPC, el precio horario de mercado sigue variando dentro del fin de semana, pero partiendo siempre del escalón regulado más bajo.
¿Un festivo de mi comunidad o de mi pueblo cuenta como valle?
No. Solo los festivos nacionales no sustituibles, los que son iguales en toda España. Las fiestas autonómicas y locales se facturan como día laborable normal.
¿Qué diferencia hay entre el PVPC y una tarifa fija?
El PVPC aplica un precio distinto a cada hora, calculado con una fórmula pública que desde 2024 combina el mercado diario con referencias de los mercados de futuros. Una tarifa fija del mercado libre mantiene el precio pactado durante la vigencia del contrato, normalmente con precios diferenciados por periodo pero sin variación diaria. En el PVPC el riesgo lo asumes tú; en la fija lo asume la comercializadora a cambio de un margen.
¿Sigue existiendo la discriminación horaria?
Como producto que se contrataba aparte, no: desapareció en junio de 2021 al integrarse todas las tarifas domésticas en la 2.0TD. Como concepto, existe más que nunca, porque ahora todos los hogares tienen tres periodos de energía por defecto.
¿Por qué el término de potencia tiene horarios distintos a los de la energía?
Porque responde a otra cosa. La energía retribuye lo que consumes; la potencia retribuye la capacidad de red reservada para ti. El sistema divide esa capacidad en dos tramos, uno diurno laborable de 08:00 a 24:00 y otro para el resto del tiempo, sin necesidad del detalle de tres periodos.
¿Puedo contratar dos potencias diferentes, una para el día y otra para la noche?
Sí, la 2.0TD lo permite: una potencia para el tramo punta y otra para el tramo valle, y la del valle puede ser mayor. Tiene sentido sobre todo si cargas un coche eléctrico o si usas acumuladores o un termo por la noche.
¿Cuántas veces puedo cambiar de comercializadora o de potencia?
Cambiar de comercializadora es gratuito y no está limitado a una vez al año, aunque sí debes respetar la permanencia que hayas firmado en el mercado libre. La modificación de la potencia contratada es gratuita una vez cada doce meses; si la cambias antes, la distribuidora puede repercutirte los derechos que correspondan.
¿Cuánto ahorro si pongo la lavadora de madrugada?
Depende del diferencial entre periodos de tu contrato y del consumo del programa que uses. Como orden de magnitud, la parte regulada del valle es una fracción pequeña de la de punta, así que el ahorro por ciclo es real pero modesto en términos absolutos; se vuelve significativo cuando lo multiplicas por todos los ciclos del año y lo sumas al lavavajillas, la secadora y el termo. No existe un porcentaje garantizado: calcúlalo con tu propia curva de consumo.
¿Dónde consulto el precio de la luz de hoy, hora a hora?
En el sistema de información del operador del sistema, que publica el PVPC de cada hora, y en la web del operador del mercado ibérico para el precio mayorista. En esta misma web tienes el detalle diario en la guía sobre el precio de la luz hoy por horarios, enlazada al principio de este artículo.
¿Tener placas solares cambia cuál es mi mejor hora para consumir?
Bastante. Con autoconsumo, la hora óptima deja de ser la madrugada y pasa a ser el tramo en que tu instalación produce, porque autoconsumir vale más que verter a la red y cobrar la compensación de excedentes. Lo que no puedas mover al mediodía, muévelo al valle.
¿Me interesa una batería doméstica solo por la diferencia entre punta y valle?
Es una inversión con amortización larga y su rentabilidad depende del diferencial de precios, del tamaño de tu excedente solar y del coste del equipo. Pide varios presupuestos y exige que la amortización se calcule con tus datos horarios reales. Y si la decisión implica una cantidad importante de dinero, consulta con un instalador certificado o con un asesor energético independiente antes de firmar nada.
Cómo empezar mañana mismo
Con lo que ya sabes, un plan de cuatro pasos que puedes ejecutar esta semana:
- Descarga tu consumo horario del último año desde el portal de tu distribuidora y calcula qué porcentaje cae en punta, llano y valle.
- Revisa tu potencia contratada y comprueba si alguna vez has llegado cerca del límite. Si no, tienes margen para bajarla.
- Programa los tres o cuatro consumos movibles que hayas identificado: lavadora, lavavajillas, termo y, si lo tienes, la carga del coche.
- Compara tu contrato actual con las ofertas registradas en el comparador oficial de la CNMC, usando tu consumo real y no un perfil estándar.
Este artículo tiene carácter divulgativo y no constituye asesoramiento contractual ni financiero. Los precios de la electricidad, los tipos impositivos y las condiciones del bono social cambian por normativa: verifica siempre los datos vigentes en las fuentes oficiales antes de tomar una decisión que afecte a tu bolsillo. Si tu caso es complejo, por consumo elevado, actividad profesional en casa o una instalación de autoconsumo, consulta con un profesional del sector.
La luz no tiene por qué ser una sorpresa a final de mes. No hace falta convertirse en experto en mercados eléctricos: basta con entender el reloj, mirar tus propios números una vez y programar cuatro aparatos. El resto se sostiene solo.